Ciencia Política
1909-230X
Universidad Nacional de Colombia
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Presentación

P. Galindo León, 1

Doctor en Sociología Jurídica. Profesor de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, Escuela Superior de Administración Pública (ESAP), Universidad de los Andes, Universidad Central, Universidad Santo Tomás, Universidad Industrial de Santander (UIS) y Universidad de los Llanos. Colombia. Universidad Nacional de Colombia Universidad Nacional de Colombia Bogotá Colombia

Hace medio siglo dos hechos significativos (la guerra del Yom kipur y la primera foto que se tomó a la Tierra) marcaron el inicio del debate sobre la utilización del petróleo y los recursos naturales. Hoy nos debatimos entre la matriz energética y un nuevo paradigma energético. Quisimos recoger diferentes maneras de abordarlo, desde campos del conocimiento, prácticas profesionales, perspectivas políticas e ideológicas. Solo alcanzamos a presentar ocho maneras distintas de abordarlo desde las ciencias sociales. Este número es una propuesta de un debate necesario para los colombianos como país y como parte del sueño de la integración latinoamericana y el reconocimiento de nuestras diversidades.

El siglo XX fue un siglo del petróleo pues se ha convertido en un recurso básico en nuestras vidas. Esta materia orgánica evolucionó de los foraminíferos microscópicos, las amonitas (que conocemos fosilizadas), al aceite que utilizamos como combustible y materia prima para nuestros usos cotidianos, que al descomponerlo químicamente produce plásticos o al transformarlo en abono sirve en la producción de alimentos. Este recurso abre un debate que reúne los campos de la ciencia y la cultura en una compleja relación de habitante y naturaleza. Somos conscientes de que esta discusión está pendiente de ser abordada, con prioridad, por los cientistas sociales junto a los geólogos y los biólogos para nuestra comprensión del mundo de los hidrocarburos.

El grupo de trabajo de Flacso en Ecuador, liderado por el profesor Fontaine, retoma la discusión sobre el discurso nacionalista, el control social, el medio ambiente y las diferencias étnicas, a partir de la decisión del gobierno ante la disposición constitucional ecuatoriana con un estudio de caso que utiliza herramientas estadísticas de inferencia para demostrar el déficit de control social en la explotación hidrocarburífera y la imposición del discurso gubernamental.

En este punto, un análisis crítico de economía política nos vuelve a traer a la discusión integral de los recursos naturales en el mundo, en el que reina el modelo de producción capitalista. El profesor Sanabria, economista y Doctor en procesos sociales y políticos analiza la “adicción al Carbono” del modelo económico (“desdichado yugo de esta necesidad”, lo denomina él al conversar con los templos y tiempos griegos) (Sanabria, 2018)1, colocando el modelo económico basado en el carbono frente al abismo energético. De lo anterior se coligen escenarios para el futuro: un modelo fordista que organizó el trabajo en determinada manera y cuyo símbolo es el automóvil, el calentamiento global de la mano de Trump o descarbonizar.

Con el preámbulo de esa discusión, desde la economía política, el filósofo y economista Libardo Sarmiento anuncia la crisis del modelo energético al separar la sociedad de su historia socio-ambiental e imponer la extracción con beneficio del “vecino” mediante una lectura de la historia en dos siglos: atraviesa la imposición de la normatividad interna, la compra de los recursos petroleros de Colombia a las petroleras que operaban en el país, y analiza los movimientos sociales que se generaron alrededor de la actividad petrolera en tres momentos: la cesión de poder al extractor extranjero, la nacionalización y el momento actual de privatización. Este análisis nos muestra cómo los conflictos sociales derivados nos plantean la posibilidad de la participación y el reconocimiento de la memoria del movimiento social como eje de la construcción de un escenario de país y paz, en el campo de los recursos naturales.

Esto nos introduce en un análisis de cifras y datos de producción: un estudio de otro energético hidrocarburífero como el carbón, del cual Colombia produce para el mercado 95% de la disposición del mercado internacional proveniente de Centro y Suramérica y cuya utilización no ha sido eliminada del mercado, se mantiene su uso tecnológico, y después del agua y el petróleo, es el tercer energético más “barato” en el mercado de la energía. El tema es abordado por el maestrando en Políticas Públicas de Flacso Ecuador, Andrés Moreno, quien estudia los retos para el aprovechamiento del Estado y la sociedad de ese recurso; un análisis desde una perspectiva de análisis de datos enfrentando la taza EROI, que revela las cargas sociales del modelo minero y las limitaciones de los pueblos y las etnias (que basan su relación social con la naturaleza en la participación) en la definición del modelo extractivo que los excluye y beneficia los indicativos numéricos. Dichos indicativos son debatibles en las condiciones de beneficios de la sociedad y la particularidad de los grupos sociales. El reto de los precios internacionales no es el eje de un análisis de beneficios para la sociedad.

Una propuesta surge desde la ingeniería y la economía por parte del Profesor Germán Corredor, quien pone pie a tierra la discusión colocando los elementos para la planeación en Colombia de la matriz energética en un escenario de “exigente consumo de una sociedad capitalista con un crecimiento desbordado y que requería ingentes cantidades de energía” (Corredor, 2018, p. 109). Incorpora la particularidad del agua como potencial energético en Colombia, así como la disponibilidad potencial de la energía eólica, solar y vegetal. No deja por fuera nuestra posición en el mundo y nuestra responsabilidad con la vida en el planeta. ¿Qué tenemos?, ¿cómo lo disponemos? Y ¿cuál es el escenario energético para construir la paz con base al potencial de energías renovables en Colombia? Son cuestiones centrales en este artículo. Además, nos cuestiona ante la timidez y las contradicciones del accionar político energético, y sobre todo el cambio en nuestras costumbres para responder a las voces ambientalistas de descarbonizar la matriz energética. Son voces desde el sur al norte “desarrollado”.

Cierra los análisis y las discusiones el filósofo, politólogo e historiador Luis Hernández, quien plantea una hipótesis contundente: “[Asistimos] al despliegue de una crisis civilizatoria, es decir, orgánica del sistema-mundo vigente hasta entonces” (Hernández, 2018, p. 128). Esto tiene como antecedente un análisis de la civilización energética en sus momentos de larga duración, de la energía solar a la energía fósil de origen biológico y las formas políticas que se producen de ese modelo desde el siglo XV, en mercado y acumulación, y las especializaciones de los tiempos de construcción del capitalismo para concentrar el poder, el trabajo y los recursos. Un sistema-mundo que satura el medio ambiente a partir de colocar el sustrato fósil sobre el mundo biológico, desequilibrando los hábitats globales. Ante esto, el autor muestra cómo surge la posibilidad de desconcentraciones de las fuentes de energía en la gestión local de relación con la naturaleza y el tránsito desde lo macro y gigantesco hacia el reconocimiento autopiético de la gestión local que comprende el diálogo participativo de saberes. En conversación con diferentes académicos que retoma en su escrito, afirma que estamos a las puertas de la realización de esa transformación necesaria. No sabría decir si para la discusión este debería ser nuestro primer artículo, o quizá el último para cerrar con nuestros desafíos, retos y perspectivas.

Sin embargo aquí no termina todo, en forma de reseñas, la discusión continúa para escuchar otras voces, a saber, la de las mujeres en su lectura de los expertos y de ellas mismas en su construcción política y social. La primera reseña, elaborada por Elvia Gómez del London School of Economics and Political Science, examina el extenso texto de Carlos Peña recientemente publicado sobre la economía rentista del petróleo en Venezuela y genera preguntas fundamentales para la política energética colombiana para plantear una estrategia de desarrollo y un futuro posible del país en el escenario de un nuevo paradigma energético.

Por otro lado, tenemos las voces de las mujeres reseñada por la Profesora Lisa Gómez, politóloga y feminista, en un viaje a lo largo y ancho del país desde las experiencias regionales de la lectura de la realidad de los conflictos socioambientales: su identificación con la tierra y la vida, las luchas organizativas, las violencias, la defensa del territorio marcado en sus cuerpos en la guerra, el conflicto y la negación de los derechos. Esta reseña plantea preguntas que tenemos que aprender a hacer y correr el velo “machista” de la discusión energética para reconocer la labor de las mujeres en la construcción de los actores sociales energéticos y ambientales.

Los seis artículos y las dos reseñas temáticas contenidas en este número buscan mostrar la amplitud del necesario debate, en el que el conflicto socioambiental se revela cuando el sustrato depositado como subsuelo es expuesto sobre la naturaleza bilógica en que habitamos. La construcción del conflicto y la convivencia con la naturaleza es muestra de que vivimos una época que nos llama a un concierto de voces en el que todas ellas buscan ser escuchadas.

Pedro Elías Galindo León
Doctor en Sociología Jurídica. Profesor de la Universidad Nacional, sede Bogotá, Escuela Superior de Administración Pública (ESAP), Universidad de los Andes, Universidad Central, Universidad Santo Tomás, Universidad Industrial de Santander (UIS) y Universidad de los Llanos.
Las citas de la presentación provienen de los artículos incluidos en este número de la revista Ciencia Política.