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<journal-title>Ciencia Pol&#x00ED;tica</journal-title>
<abbrev-journal-title abbrev-type="publisher">Cienc. Politi.</abbrev-journal-title>
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<publisher-name>Universidad Nacional de Colombia</publisher-name>
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<article-title>La crisis geopol&#x00ED;tica actual: Imperialismo y la persistencia del &#x2018;momento&#x2019; unipolar</article-title>
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<trans-title xml:lang="en">The Current Geopolitical Crisis: Imperialism and the Persistence of the Unipolar &#x201C;Moment&#x201D;</trans-title></trans-title-group>
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<surname>Garc&#x00ED;a</surname>
<given-names>Christian Camilo Casta&#x00F1;o</given-names>
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<email>cccastanog@unal.edu.co</email>
<uri>https://orcid.org/0000-0002-9319-1189</uri>
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<aff id="aff1"><institution content-type="original">Universidad Nacional de Colombia, Bogot&#x00E1;</institution><country>Colombia</country></aff>
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<copyright-holder>Ciencia Pol&#x00ED;tica</copyright-holder>
<license license-type="open-access" xlink:href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0" xml:lang="es"><license-p>Este art&#x00ED;culo est&#x00E1; publicado en acceso abierto bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 2.5 Colombia.</license-p>
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<abstract>
<title>Resumen</title>
<p>En el presente art&#x00ED;culo de reflexi&#x00F3;n se argumenta que la actual crisis internacional no corresponde a una excepcionalidad del sistema sino a una de sus caracter&#x00ED;sticas inherentes, a saber: su car&#x00E1;cter imperialista. A partir de una caracterizaci&#x00F3;n del t&#x00E9;rmino desde la perspectiva de la teor&#x00ED;a del &#x201C;nuevo imperialismo&#x201D;, se examina la cuesti&#x00F3;n del supuesto cambio del sistema internacional unipolar a un sistema multipolar. Se concluye que la actualidad presenta una continuidad de la unipolaridad con la hegemon&#x00ED;a de Estados Unidos, que se refuerza ante la actual coyuntura.</p>
</abstract>
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<title>Abstract</title>
<p>In this reflective article, the argument is presented that the current international crisis is not an exception to the system but one of its inherent characteristics, namely its imperialistic nature. Drawing on a characterization of the term from the perspective of the theory of 'new im-perialism,' the article examines the question of the supposed shift from a unipolar international system to a multipolar one. The conclusion is that the present situation exhibits continuity of unipolarity with the dominance of the United States, which is reinforced in the current context.</p>
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<title>1. Introducci&#x00F3;n</title>
<p>La actual crisis en el Este de Europa ha suscitado un renovado inter&#x00E9;s en la cuesti&#x00F3;n del imperialismo, similar a aquel que se dio a comienzos del 2000 con la invasi&#x00F3;n a Irak por parte de los Estados Unidos (EE.UU.) (<xref ref-type="bibr" rid="ref11">Chibber, 2004</xref>). Analistas de diferentes espectros ideol&#x00F3;gicos hablan de las ambiciones imperiales del presidente ruso y del quebrantamiento del orden internacional. La aparente excepcionalidad de estos eventos y el resurgimiento del inter&#x00E9;s por el imperialismo se debe al &#x201C;regreso&#x201D; intempestivo de la geopol&#x00ED;tica, entendida como los conflictos sobre seguridad, territorio, recursos e influencia entre Estados (<xref ref-type="bibr" rid="ref6">Callinicos, 2007, p. 537</xref>). Esta hab&#x00ED;a sido desterrada del an&#x00E1;lisis despu&#x00E9;s del final de la Guerra Fr&#x00ED;a, debido a la difusi&#x00F3;n de una de estas dos creencias: 1) que la globalizaci&#x00F3;n y el desarrollo de formas de gobernanza global limitar&#x00ED;an la soberan&#x00ED;a y las actuaciones b&#x00E9;licas de los Estados, dados los incentivos de la cooperaci&#x00F3;n e interdependencia econ&#x00F3;micas; o 2) que dada la creciente e inigualable hegemon&#x00ED;a norteamericana, ning&#x00FA;n Estado se atrever&#x00ED;a a desafiar el orden internacional tratando de equilibrar la balanza de poder.</p>
<p>Estas opiniones no han sido ajenas al marxismo, el cual se ha dividido en tres posiciones: 1) aquellos como Negri y Hardt que consideran que despu&#x00E9;s de la Guerra Fr&#x00ED;a el capitalismo global se ha desarrollado pol&#x00ED;tica y econ&#x00F3;micamente de manera transnacional, haciendo innecesario el sistema interestatal y la competencia geopol&#x00ED;tica para su reproducci&#x00F3;n; 2) otros, como Leo Panitch y Sam Gindin, que han defendido la tesis de que si bien el capitalismo requiere del sistema interestatal, este se encuentra dominado por la incontestable hegemon&#x00ED;a de EE.UU., que mantiene un &#x201C;imperio informal&#x201D; alrededor del globo, eliminando la posibilidad de la competencia geopol&#x00ED;tica; y 3) aquellos que afirman que el capitalismo se ha desarrollado de manera desigual y combinada alrededor del globo, produciendo significativas asimetr&#x00ED;as entre las regiones que lo componen y que tienden a generar conflictos y tensiones que a la larga producen luchas geopol&#x00ED;ticas (<xref ref-type="bibr" rid="ref7">Callinicos, 2009, p. 17</xref>).</p>
<p>Como se puede ver, solo el punto 3 sostiene que la competencia geopol&#x00ED;tica es inherente al capitalismo global. Y es esta la perspectiva que adoptar&#x00E1; este art&#x00ED;culo de reflexi&#x00F3;n. En ese sentido, se argumenta que la actual crisis en Europa no es una excepcionalidad y m&#x00E1;s bien constituye una de sus caracter&#x00ED;sticas inherentes, a saber: su car&#x00E1;cter imperialista, entendido como un sistema de confrontaci&#x00F3;n entre los pa&#x00ED;ses dominantes, marcado por la intersecci&#x00F3;n y contradicci&#x00F3;n de la competencia econ&#x00F3;mica y geopol&#x00ED;tica en el contexto del capitalismo global. En ese contexto, se afirma que no hay un cambio hacia un sistema multipolar y que se da una continuidad del sistema unipolar con la reforzada hegemon&#x00ED;a norteamericana.</p>
</sec>
<sec>
<title>2. La concepci&#x00F3;n del nuevo imperialismo</title>
<p>La perspectiva te&#x00F3;rica de la que parte este art&#x00ED;culo ha sido denominada como la teor&#x00ED;a del &#x201C;nuevo imperialismo&#x201D;, surgida de las reflexiones de varios autores desde comienzos de la primera d&#x00E9;cada del presente siglo, particularmente desarrollada por Alex Callinicos y David Harvey. De acuerdo con esta perspectiva el imperialismo capitalista es la intersecci&#x00F3;n entre dos formas de competencia: la competencia econ&#x00F3;mica y la competencia geopol&#x00ED;tica o, al decir de Harvey, la intersecci&#x00F3;n de la l&#x00F3;gica capitalista y la l&#x00F3;gica territorial (<xref ref-type="bibr" rid="ref7">Callinicos, 2009, p. 15</xref>).</p>
<p>La l&#x00F3;gica territorial o geopol&#x00ED;tica es la competencia entre Estados por su seguridad, territorios, recursos e influencia. Esta l&#x00F3;gica precede al desarrollo del capitalismo debido a las reglas de reproducci&#x00F3;n de los modos de producci&#x00F3;n feudal y tributarios que podemos encontrar en los grandes imperios de la Antig&#x00FC;edad y la Edad Media. La competencia econ&#x00F3;mica, en cambio, es aquella que se da entre distintas corporaciones, en diferentes locaciones del globo, por el control del mercado y los medios de producci&#x00F3;n a trav&#x00E9;s de la minimizaci&#x00F3;n de los costos de producci&#x00F3;n y, por ende, a trav&#x00E9;s de la explotaci&#x00F3;n de la fuerza de trabajo. Esta es espec&#x00ED;fica del modo de producci&#x00F3;n capitalista.</p>
<p>As&#x00ED; entendido, el imperialismo capitalista propone una interacci&#x00F3;n problem&#x00E1;tica entre las dos l&#x00F3;gicas de competencia. Esto implica reconocer una autonom&#x00ED;a relativa al Estado y la ocasional preeminencia de la geopol&#x00ED;tica sobre las din&#x00E1;micas de los intereses del capital. De esa manera se puede comprender c&#x00F3;mo las invasiones de Vietnam, Irak y actualmente Ucrania no solo se explican por la simple obtenci&#x00F3;n de ganancias econ&#x00F3;micas para ciertas corporaciones, sino especialmente por la predominancia de objetivos geopol&#x00ED;ticos (<xref ref-type="bibr" rid="ref7">Callinicos, 2009, p. 15</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="ref11">Chibber, 2004, p. 430</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="ref13">Chomsky, 2016, pp. 98-99</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="ref25">Jhonson, 2004, pp. 260-264</xref>).</p>
<p>Entonces, para entender en qu&#x00E9; medida la geopol&#x00ED;tica es subsumida por el capitalismo, se deben comprender los microfundamentos del imperialismo, es decir, las motivaciones de los actores pol&#x00ED;ticos y econ&#x00F3;micos en el &#x00E1;mbito internacional. En el &#x00E1;mbito geopol&#x00ED;tico, los estadistas pretenden mantener y/o aumentar su poder y el de su Estado frente a otros Estados y competidores pol&#x00ED;ticos. En el &#x00E1;mbito econ&#x00F3;mico, los capitalistas pretenden aumentar sus ganancias a trav&#x00E9;s de la competencia econ&#x00F3;mica y la reinversi&#x00F3;n de capital en b&#x00FA;squeda de mayores retornos (<xref ref-type="bibr" rid="ref22">Harvey, 2003, pp. 26-27</xref>). Empero, los estadistas necesitan del mantenimiento de un nivel razonable de actividad econ&#x00F3;mica, pues de ello depende la capacidad del Estado para financiarse y mantener el apoyo p&#x00FA;blico de su gesti&#x00F3;n. En tanto que esto obedece a la actividad del sector privado, los capitalistas van a mantener un poder de veto sobre las pol&#x00ED;ticas de Estado y por ello habr&#x00E1; una tendencia estatal a orientar sus programas hacia la promoci&#x00F3;n de las actividades del capital.</p>
<p>Dicho proceso implica la posibilidad de conflictos entre capital y Estado, sobre todo cuando los gobernantes, con el objetivo de mantener el orden o el apoyo p&#x00FA;blico de su gesti&#x00F3;n, imponen reformas sociales en situaciones cr&#x00ED;ticas en las que el veto empresarial pierde su efectividad. Es particularmente en estas ocasiones en las que los actores gubernamentales muestran su independencia y se revelan las posibles contradicciones entre lo pol&#x00ED;tico y lo econ&#x00F3;mico. Por el contrario, cuando se da la convergencia entre ambas l&#x00F3;gicas, lo que ocurre es un nexo entre los intereses de los administradores de un Estado y un conjunto de ciertos capitales particulares que tienen influencia sobre dicho Estado. El resultado es la formaci&#x00F3;n de nexos institucionalizados entre Estados y capital de una manera geogr&#x00E1;ficamente localizada (<xref ref-type="bibr" rid="ref7">Callinicos, 2009, pp. 85-87</xref>). As&#x00ED;, con la expansi&#x00F3;n hist&#x00F3;rica del capitalismo y el subsecuente desarrollo desigual y combinado del mismo en las diversas &#x00E1;reas geogr&#x00E1;ficas del planeta, la formaci&#x00F3;n de Estados culmina con la emergencia de entramados productivos, comerciales y monetarios concentrados que regionalizan el poder. Esto conduce a la captura del Estado por coaliciones de intereses regionales dominantes y a una actividad estatal que usa sus poderes para producir tales diferenciaciones regionales (<xref ref-type="bibr" rid="ref7">Callinicos, 2009, p. 91</xref>).</p>
<p>Estos procesos eliminan por completo la posibilidad de un sistema internacional que no est&#x00E9; dividido por Estados y en el que no exista la competencia geopol&#x00ED;tica. Y echa por la borda la posibilidad del ultraim-perialismo permanente de Kautsky, la tesis seg&#x00FA;n la cual la organizaci&#x00F3;n internacional del capitalismo har&#x00ED;a irracional e indeseable la guerra entre Estados en aras de la interdependencia econ&#x00F3;mica. Esta constituci&#x00F3;n de la localizaci&#x00F3;n de los m&#x00FA;ltiples y diversos capitales privados en regiones divididas por la organizaci&#x00F3;n pol&#x00ED;tica de la sociedad en diversos Estados, con la consecuente presi&#x00F3;n que en ellas existe sobre las funciones de los actores estatales y su dependencia de los capitales nacionales para su gesti&#x00F3;n, perpet&#x00FA;a la existencia de un sistema que conlleva a disputas en regiones estrat&#x00E9;gicas y pone en cuesti&#x00F3;n la posibilidad de un orden multilateral relativamente igualitario y equilibrado.</p>
<p>Las consecuencias que tiene esto para el an&#x00E1;lisis de la realidad internacional son: 1) implica reconocer que el an&#x00E1;lisis del imperialismo desde el prisma del marxismo requiere de un &#x201C;momento realista&#x201D;. Esto quiere decir que para comprender las actuaciones de los Estados en su pol&#x00ED;tica exterior se deben tener en cuenta los objetivos, las estrategias y los c&#x00E1;lculos propios y distintivos de las &#x00E9;lites gobernantes; 2) conlleva a tratar la relaci&#x00F3;n entre la competencia geopol&#x00ED;tica y econ&#x00F3;mica como una variable hist&#x00F3;rica que sirve para periodizar el imperialismo y diagnosticar sus tendencias; y 3) permite la inclusi&#x00F3;n de la variable ideol&#x00F3;gica como orientadora de la pol&#x00ED;tica exterior de los Estados (<xref ref-type="bibr" rid="ref6">Callinicos, 2007</xref>)<xref ref-type="fn" rid="fn1"><sup>1</sup></xref>.</p>
<sec>
<title>2.1. El nuevo imperialismo dentro del marco conceptual de la teor&#x00ED;a de las relaciones internacionales</title>
<p>Lo anterior nos lleva a preguntarnos acerca del lugar que debe tener el concepto de &#x201C; imperialismo&#x201D; dentro de la teor&#x00ED;a de las relaciones internacionales y su relaci&#x00F3;n con categor&#x00ED;as can&#x00F3;nicas tales como &#x201C;unipolaridad&#x201D; o &#x201C;hegemon&#x00ED;a&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref25">Jhonson, 2004, p. 38</xref>). Los investigadores han usado diversas estrategias: algunos han propuesto la reformulaci&#x00F3;n de las categor&#x00ED;as de &#x201C;imperio&#x201D;, &#x201C;hegemon&#x00ED;a&#x201D; y &#x201C;unipolaridad&#x201D; como distintos tipos ideales que describen distintas configuraciones de lo internacional (<xref ref-type="bibr" rid="ref32">Nexon y Wright, 2007</xref>). Hay quienes simplemente usan las categor&#x00ED;as de &#x201C;hegemon&#x00ED;a&#x201D; o &#x201C;unipolaridad&#x201D; como sin&#x00F3;nimos de &#x201C;imperio&#x201D; de manera imprecisa (<xref ref-type="bibr" rid="ref4">Bor&#x00F3;n, 2020</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="ref13">Chomsky, 2016</xref>). Y otros utilizan estos t&#x00E9;rminos de manera diferenciada, pero con el objetivo de calificar las especificidades del imperialismo en cierta etapa hist&#x00F3;rica (<xref ref-type="bibr" rid="ref7">Callinicos, 2009</xref>). Esta &#x00FA;ltima estrategia tiene dos ventajas: 1) permite un acercamiento a la teor&#x00ED;a actual de las relaciones internacionales, y 2) facilita descripciones m&#x00E1;s precisas de las diversas y posibles configuraciones del imperialismo. Por tales razones, en lo que sigue del ensayo se adoptar&#x00E1; este acercamiento.</p>
<p>As&#x00ED; las cosas, debemos precisar qu&#x00E9; es lo que se entiende aqu&#x00ED; por &#x201C;imperialismo&#x201D; y el uso que se les da a las categor&#x00ED;as de &#x201C;unipolaridad&#x201D;, &#x201C;multipolaridad&#x201D; y &#x201C;hegemon&#x00ED;a&#x201D;. A partir de la teor&#x00ED;a esbozada por David Harvey y Alex Callinicos, en adelante me referir&#x00E9; al imperialismo como un sistema de dominaci&#x00F3;n internacional por parte de las superpotencias y los grandes poderes que compiten econ&#x00F3;mica y geopol&#x00ED;ticamente por la dominaci&#x00F3;n de territorios, recursos y entidades pol&#x00ED;ticas alrededor del globo. A tal efecto, este sistema puede estar caracterizado por diferentes configuraciones: puede ser un sistema unipolar, esto es, un sistema dominado por una superpotencia en competencia con algunos Estados que califican como grandes poderes; o puede ser un sistema multipolar, es decir, un sistema en el que dominan y compiten m&#x00E1;s de una superpo-tencia y otros Estados con el estatus de grandes poderes. Paralelamente, la hegemon&#x00ED;a se entender&#x00E1; aqu&#x00ED; como la capacidad de un Estado dominante para liderar el sistema de Estados en una direcci&#x00F3;n deseada y ser percibido como siguiendo un inter&#x00E9;s general (Silver y Arrighi, como se cit&#x00F3; en <xref ref-type="bibr" rid="ref7">Callinicos, 2009, p. 142</xref>).</p>
<p>De esta definici&#x00F3;n se debe precisar lo siguiente: en primer lugar, esta enunciaci&#x00F3;n resalta el car&#x00E1;cter del imperialismo en t&#x00E9;rminos de la competencia interimperial por encima del car&#x00E1;cter de la relaci&#x00F3;n de dependencia entre el centro y la periferia globales. Con respecto a la configuraci&#x00F3;n del sistema, la definici&#x00F3;n de su car&#x00E1;cter unipolar o multipolar proviene de la formulaci&#x00F3;n de los t&#x00E9;rminos provista por Brooks y Wohlforth (<xref ref-type="bibr" rid="ref5">Brooks y Wohlforth, 2016</xref>). La raz&#x00F3;n por la que se opta por dicha enunciaci&#x00F3;n es que captura mejor la tendencia del sistema internacional que la utilizada por Callinicos, quien afirma que la tendencia del sistema se da hacia la multipolaridad (<xref ref-type="bibr" rid="ref7">Callinicos, 2009, p. 214</xref>). Como se explicar&#x00E1; m&#x00E1;s adelante, la perspectiva de Brooks y Wohlforth sugiere que la diferencia entre la unipolaridad y la multipolaridad no se encuentra en el n&#x00FA;mero de grandes poderes sino en el n&#x00FA;mero de superpoten-cias, las cuales distinguen en t&#x00E9;rminos del tama&#x00F1;o de sus capacidades militares, econ&#x00F3;micas y tecnol&#x00F3;gicas. En lo que sigue, se caracterizar&#x00E1; la situaci&#x00F3;n actual de acuerdo con el marco de referencia esbozado, analizando la crisis internacional actual como un enfrentamiento propio del sistema imperialista.</p>
</sec>
</sec>
<sec>
<title>3. La crisis ucraniana como crisis geopol&#x00ED;tica</title>
<p>En el an&#x00E1;lisis de la coyuntura actual, las motivaciones de la invasi&#x00F3;n se han convertido en el objeto de an&#x00E1;lisis privilegiado, dando lugar a la caracterizaci&#x00F3;n del fen&#x00F3;meno como una muestra del proyecto imperial ruso, encarnado en su historia como naci&#x00F3;n, o a factores estructurales de la idiosincrasia estrat&#x00E9;gica del Kremlin (<xref ref-type="bibr" rid="ref21">Hartnett, 2022</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="ref35">Remnick, 2022</xref>). Cuando se examinan estos tratamientos del suceso, se puede observar que a ellos subyace una concepci&#x00F3;n del imperialismo en un sentido cl&#x00E1;sico, a saber, el imperialismo como la dominaci&#x00F3;n de un Estado d&#x00E9;bil por un Estado fuerte, sobre todo desde el aspecto militar. En esa l&#x00ED;nea, estos an&#x00E1;lisis resaltan la cuesti&#x00F3;n de la expansi&#x00F3;n territorial rusa y la anexi&#x00F3;n de territorios como signo inconfundible de su imperialismo.</p>
<p>Si bien estos acercamientos resultan interesantes, no hay evidencia alguna de que Rusia considerara anexar territorio ucraniano. Como afirma John Mearsheimer, contrario a la concepci&#x00F3;n popularizada por algunos analistas de que Putin pretende revivir el ideal del imperio sovi&#x00E9;tico a partir de anexiones territoriales, no existe respaldo para las afirmaciones de que en sus planes estuviera arrebatar Crimea en el 2014, ni mucho menos parece cre&#x00ED;ble que tratara de ocupar dicho pa&#x00ED;s. Desde la l&#x00F3;gica de este autor realista el conflicto es causado por la insistencia de Occidente de expandir la OTAN hacia la frontera estrat&#x00E9;gica rusa, pues &#x201C;los grandes poderes&#x201D; siempre se preocupan por las amenazas cerca de su territorio (<xref ref-type="bibr" rid="ref30">Mearsheimer, 2014</xref>). Esta perspectiva parece responder mejor a las cuestiones suscitadas por la invasi&#x00F3;n rusa de Ucrania, reivindicando as&#x00ED; al realismo pol&#x00ED;tico en el &#x00E1;mbito de la pol&#x00ED;tica internacional. Sin embargo, su tratamiento de la crisis en el Este de Europa se basa en un argumento cuestionable, a saber, la consideraci&#x00F3;n de que el conflicto entre Occidente y Rusia se debe a un conflicto entre una cosmovisi&#x00F3;n liberal de la pol&#x00ED;tica internacional enarbolada por EE.UU. y la Uni&#x00F3;n Europea (UE), y una pol&#x00ED;tica internacional de car&#x00E1;cter realista representada por Rusia (<xref ref-type="bibr" rid="ref30">Mearsheimer, 2014</xref>). Ante esto cabe preguntarse: &#x00BF;en qu&#x00E9; sentido es la expansi&#x00F3;n de la OTAN una pol&#x00ED;tica exterior liberal?, &#x00BF;no supone este movimiento una pol&#x00ED;tica agresiva despu&#x00E9;s de la Guerra Fr&#x00ED;a y la disoluci&#x00F3;n del pacto de Varsovia?</p>
<p>Un an&#x00E1;lisis alternativo puede hacerse desde la hip&#x00F3;tesis del &#x201C;nuevo imperialismo&#x201D;. Seg&#x00FA;n este punto de vista, la actual crisis debe comprenderse como una guerra subsidiaria entre una coalici&#x00F3;n de pa&#x00ED;ses dominantes en cabeza de EE.UU. y Rusia (<xref ref-type="bibr" rid="ref8">Callinicos, 2022</xref>). En este sentido, la actual conflagraci&#x00F3;n es el escenario de una confrontaci&#x00F3;n entre pa&#x00ED;ses imperialistas por el control de Europa del Este y el acceso al territorio euroasi&#x00E1;tico. Bajo esta l&#x00F3;gica, la confrontaci&#x00F3;n implica una intersecci&#x00F3;n compleja de la competencia geopol&#x00ED;tica y econ&#x00F3;mica en el &#x00E1;rea tradicional de influencia rusa.</p>
<sec>
<title>3.1. La intersecci&#x00F3;n de geopol&#x00ED;tica y econom&#x00ED;a en la pol&#x00ED;tica exterior rusa</title>
<p>De acuerdo con Nikolai Silaev, &#x201C;los argumentos sobre la necesidad de Rusia de dominar los antiguos espacios de la URSS para sostener un rol global son equivocados tanto como postulado acerca de las realidades de la pol&#x00ED;tica exterior rusa como en t&#x00E9;rminos de la discusi&#x00F3;n dom&#x00E9;stica&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref40">Silaev, 2022, p. 603</xref>)<xref ref-type="fn" rid="fn2"><sup>2</sup></xref>. Esto se debe a que las alianzas formales e informales del Kremlin resultan m&#x00E1;s relevantes en Asia, mientras que en el espacio postsovi&#x00E9;tico solo pretenden servir como frontera de seguridad frente a la OTAN y por ello solo cumplen un papel geopol&#x00ED;tico.</p>
<p>Sin embargo, la cuesti&#x00F3;n geopol&#x00ED;tica en el &#x00E1;rea de influencia de la antigua URSS ha ido de la mano de la din&#x00E1;mica de acumulaci&#x00F3;n y competencia econ&#x00F3;mica del capitalismo ruso. De acuerdo con Ilya Matveev, la intersecci&#x00F3;n entre la l&#x00F3;gica territorial/geopol&#x00ED;tica y la l&#x00F3;gica capitalista ha sido una de convergencia en las relaciones de Rusia con sus vecinos, especialmente desde la primera d&#x00E9;cada del 2000, cuando la inversi&#x00F3;n extranjera rusa aument&#x00F3; dram&#x00E1;ticamente, sumando alrededor de 37 mil millones de d&#x00F3;lares en los pa&#x00ED;ses de la Comunidad de Estados Independientes en 2010 (<xref ref-type="bibr" rid="ref29">Matveev, 2021, p. 9</xref>). La causa de este incremento fue la reinversi&#x00F3;n de las grandes ganancias de las corporaciones rusas destinadas a la adquisici&#x00F3;n de capacidades industriales:</p>
<disp-quote>
<p>The economic expansion in the post-Soviet space was the area in which the capitalist and the territorial logics powerfully intersected. In some cases, Russian companies made acquisitions with high-profile diplomatic support. For example, Lukoil seized the opportunity created by Vladimir Putin&#x2019;s visit to Uzbekistan in 2004 to sign a lucrative produc-tion deal with Uzbekneftegaz, the country&#x2019;s main natural gas producer (&#x2026;). In other cases, the transfer of assets was more coercive, particularly when the Russian government used the neighboring countries&#x2019; debt as leverage. For example, Russia swapped Armenia&#x2019;s $100 million debt for 90% of its power generating capacities, acquired by RAO UES. Another $10 million were written off in exchange for Armenia&#x2019;s largest cement factory that was taken over by ITERA, Russian gas exporter (&#x2026;). In its quest for the neighboring countries&#x2019; assets, Russia also used oil and gas cutoffs as leverage. For instance, in 2006, Gazprom halted gas supplies to Moldova and resumed them only 17 days later when the country agreed to increase Gazprom&#x2019;s share in MoldovaGaz, a company controlling pipeline infrastructure (&#x2026;). Overall, the Russian government systematically used debts and oil and gas freezes as leverage to acquire key assets in Ukraine, Moldova, Georgia and Armenia. (<xref ref-type="bibr" rid="ref29">Matveev, 2021, pp. 9-10</xref>)</p>
</disp-quote>
<p>Adicional a este uso de la pol&#x00ED;tica exterior para la expansi&#x00F3;n del capitalismo ruso en pa&#x00ED;ses vecinos, la intersecci&#x00F3;n entre la competencia geopol&#x00ED;tica y econ&#x00F3;mica se puede ver en la utilizaci&#x00F3;n del arma energ&#x00E9;tica. Como lo resaltan <xref ref-type="bibr" rid="ref1">Albuquerque et al. (2021)</xref>, la utilizaci&#x00F3;n del gas y del petr&#x00F3;leo ha servido para realizar adquisiciones corporativas por parte de empresas rusas o para disuadir a sus vecinos de formalizar acuerdos comerciales con pa&#x00ED;ses occidentales. Estas t&#x00E1;cticas implican un uso geoecon&#x00F3;mico de las presiones econ&#x00F3;micas de manera persuasiva o de forma coactiva (<xref ref-type="bibr" rid="ref1">Albuquerque et al., 2021, p.140</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="ref9">Cancelado, 2019</xref>). En algunas ocasiones estas intervenciones favorecen las ganancias de empresas rusas y en otras afectan los beneficios de las corporaciones de dicho pa&#x00ED;s. En estas situaciones el Estado ruso tiende a otorgar beneficios fiscales o financieros a las empresas afectadas, compens&#x00E1;ndolas por las p&#x00E9;rdidas (<xref ref-type="bibr" rid="ref29">Matveev, 2021, p. 10</xref>). De igual forma, Rusia impuls&#x00F3; la creaci&#x00F3;n de la Uni&#x00F3;n Econ&#x00F3;mica Euroasi&#x00E1;tica, el Banco de Desarrollo Euroasi&#x00E1;tico y el Fondo Euroasi&#x00E1;tico para Estabilizaci&#x00F3;n y Desarrollo, en algunas ocasiones apelando a amenazas (el caso de Armenia). Estas organizaciones tienen como objetivo el establecimiento de una hegemon&#x00ED;a regional cuyos efectos tienden a favorecer de manera asim&#x00E9;trica al mercado ruso en el &#x00E1;mbito euroasi&#x00E1;tico frente a las importaciones provenientes de dichos pa&#x00ED;ses, desplazando las importaciones chinas y de la UE en la regi&#x00F3;n (<xref ref-type="bibr" rid="ref29">Matveev, 2021, pp. 11-13</xref>).</p>
<p>Estas evidencias hacen pensar que, contrario a lo que afirma Silaev, el espacio postsovi&#x00E9;tico es de particular importancia para Rusia. En tanto que la l&#x00F3;gica geopol&#x00ED;tica queda subsumida bajo la l&#x00F3;gica econ&#x00F3;mica en el capitalismo, es de vital importancia para los actores estatales y sus objetivos la promoci&#x00F3;n de la expansi&#x00F3;n de las operaciones del capital con el que ha formado nexos institucionales a nivel nacional para nutrir su capacidad militar. Entonces, en la medida en que el &#x00E1;mbito postsovi&#x00E9;-tico es relevante a nivel geopol&#x00ED;tico para Rusia, el Kremlin utilizar&#x00E1; de manera estrat&#x00E9;gica la convergencia de intereses con los actores de su econom&#x00ED;a nacional para aumentar su poder e influencia mientras maximiza sus ganancias. Por tales motivos, dentro de la estrategia geopol&#x00ED;tica rusa est&#x00E1; el garantizar un ambiente competitivo favorable a su clase dominante mediante la disuasi&#x00F3;n de grandes competidores externos (sobre todo la UE y EE.UU.) o la protecci&#x00F3;n y promoci&#x00F3;n de monopolios en su &#x00E1;rea de influencia (el caso de Gazprom).</p>
<p>Es ese precisamente el caso con la cuesti&#x00F3;n de Ucrania. Su papel en la geopol&#x00ED;tica del Kremlin es relevante por la utilidad que tiene como frontera con respecto a las intervenciones militares de pa&#x00ED;ses occidentales, espec&#x00ED;ficamente la OTAN. Adem&#x00E1;s, es el lugar por donde transita buena parte del gas y petr&#x00F3;leo de exportaci&#x00F3;n y el mayor receptor de inversi&#x00F3;n extranjera rusa en la regi&#x00F3;n, que para 2013 sumaba m&#x00E1;s de 14 mil millones de d&#x00F3;lares (<xref ref-type="bibr" rid="ref29">Matveev, 2021, p. 7</xref>). Por tales razones, Rusia ha hecho lo posible para evitar que Ucrania independice su econom&#x00ED;a de sus inversiones, tratando de asegurarlas ante la competencia de proveedores de la UE. Por esto ofreci&#x00F3; un cr&#x00E9;dito de 15 mil millones de d&#x00F3;lares como alternativa a las propuestas del FMI, intent&#x00F3; convencer a Yanukovich de incluir a Ucrania en la Uni&#x00F3;n Aduanera Euroasi&#x00E1;tica y de fusionar Naftogaz con Gazprom, lo cual le habr&#x00ED;a dado control total de los gasoductos de ese pa&#x00ED;s (<xref ref-type="bibr" rid="ref28">Marcetic, 2022</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="ref29">Matveev, 2021, p. 14</xref>). Ante la negativa a estas propuestas y el acercamiento de Ucrania a un acuerdo de asociaci&#x00F3;n y de comercio con la UE, el gobierno ruso implement&#x00F3; bloqueos comerciales al pa&#x00ED;s y la paralizaci&#x00F3;n del suministro de gas (<xref ref-type="bibr" rid="ref10">Cenusa et al., 2014, pp. 1-2</xref>).</p>
<p>Estos y otros sucesos desencadenaron la crisis geopol&#x00ED;tica en 2014. Seg&#x00FA;n Matveev, la reacci&#x00F3;n de Rusia al cambio de gobierno en Ucrania marc&#x00F3; el comienzo de la divergencia entre la l&#x00F3;gica geopol&#x00ED;tica y la econ&#x00F3;mica, ya que el giro beligerante que tuvo lugar con la anexi&#x00F3;n de Crimea sacrific&#x00F3; el aspecto econ&#x00F3;mico del imperialismo ruso en favor del aspecto geopol&#x00ED;tico. Esto revers&#x00F3; los avances del imperialismo ruso en el periodo anterior: algunos activos rusos fueron destruidos por la guerra, algunas compa&#x00F1;&#x00ED;as perdieron mucho de su valor de mercado y las sanciones restringieron los flujos de capital, disminuyendo la inversi&#x00F3;n rusa en el extranjero de manera dram&#x00E1;tica (<xref ref-type="bibr" rid="ref29">Matveev, 2021, pp. 14-15</xref>). Esto provoc&#x00F3; lo que Matveev considera una disyunci&#x00F3;n entre las l&#x00F3;gicas territorial y capitalista, explicada por la preeminencia de la orientaci&#x00F3;n estrat&#x00E9;gica del liderazgo pol&#x00ED;tico del pa&#x00ED;s, en particular, el &#x00E9;nfasis en la seguridad y en el <italic>hard-power</italic> (<xref ref-type="bibr" rid="ref29">Matveev, 2021, p. 4</xref>).</p>
<p>Pese a Matveev, esta aparente divergencia de geopol&#x00ED;tica y econom&#x00ED;a en el imperialismo ruso puede explicarse como una renuncia parcial a los beneficios econ&#x00F3;micos inmediatos con respecto a p&#x00E9;rdidas econ&#x00F3;micas y geopol&#x00ED;ticas mayores en el largo plazo. Se trata de un c&#x00E1;lculo que pretende minimizar los costos de perder el &#x00E1;rea de influencia rusa en manos de imperios rivales. Dicha estrategia operar&#x00ED;a aun al nivel de la convergencia de geopol&#x00ED;tica y econom&#x00ED;a, pues se pretende proteger los intereses de los actores econ&#x00F3;micos beneficiados por su acceso e influencia en el Estado, a la vez que se protegen los intereses de seguridad, en este caso, disuadiendo a Ucrania y a otros pa&#x00ED;ses vecinos de ingresar a la OTAN. A final de cuentas debemos recordar que la anexi&#x00F3;n de Crimea no estaba en los planes de Putin y que la invasi&#x00F3;n a Ucrania a comienzos de 2022 no planeaba durar m&#x00E1;s de unas cuantas semanas, por lo que se puede conjeturar que el Estado ruso no esperaba que los costos superaran los beneficios en su pol&#x00ED;tica exterior.</p>
<p>Como resultado se obtiene la crisis actual que reconfigura el escenario del imperialismo global organizado alrededor de tres polos: 1) China con la ruta de la seda fundamentalmente guiada por un &#x201C;ajuste espacial&#x201D; para la crisis dom&#x00E9;stica de sobreacumulaci&#x00F3;n; 2) EE.UU. con la intersecci&#x00F3;n compleja de las l&#x00F3;gicas econ&#x00F3;mica y territorial, con mayor peso de esta &#x00FA;ltima; y 3) Rusia con la &#x00FA;nica opci&#x00F3;n de la competencia geopol&#x00ED;tica a causa de la crisis con Ucrania y los retrocesos en la dimensi&#x00F3;n econ&#x00F3;mica (<xref ref-type="bibr" rid="ref29">Matveev, 2021, p. 17</xref>). Dichos polos compiten entre s&#x00ED; en diferentes zonas geogr&#x00E1;ficas del planeta, principalmente en Eurasia, dada su importancia estrat&#x00E9;gica. En consencuencia, el conflicto en Europa del Este se presenta como una guerra subsidiaria entre estos competidores, con EE.UU., Rusia y la UE como los principales implicados.</p>
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<title>3.2. La rivalidad imperialista</title>
<p>Despu&#x00E9;s del colapso de la URSS se estableci&#x00F3; como estrategia de la pol&#x00ED;tica internacional de EE.UU. el prevenir el surgimiento de un poder que pueda competir por la dominaci&#x00F3;n del sistema internacional. Este principio ha orientado el acercamiento de Washington hasta el d&#x00ED;a de hoy y es reminiscente de la estrategia del &#x201C;&#x00C1;rea Grande&#x201D;, formulada por el Consejo de Relaciones Exteriores e impulsada por George Kennan en la posguerra. Seg&#x00FA;n dicha estrategia, para que el pa&#x00ED;s norteamericano pueda mantener un poder indiscutido, este debe dominar &#x201C;el hemisferio oeste, el Lejano Oriente y el antiguo Imperio brit&#x00E1;nico, con sus recursos energ&#x00E9;ticos de Oriente Pr&#x00F3;ximo&#x201D;. Posteriormente, &#x201C;los objetivos del &#x00C1;rea Grande se extendieron a la mayor parte posible de Eurasia, al menos su n&#x00FA;cleo econ&#x00F3;mico de Europa occidental&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref13">Chomsky, 2016, p. 64</xref>).</p>
<p>La importancia de la regi&#x00F3;n euroasi&#x00E1;tica se debe a sus reservas de recursos petroleros y al hecho de que es la v&#x00ED;a de comunicaci&#x00F3;n terrestre que puede conectar a pa&#x00ED;ses con importantes capacidades productivas. Por ello, la pol&#x00ED;tica internacional norteamericana intenta &#x201C;prevenir la unificaci&#x00F3;n del transporte de energ&#x00ED;a entre las zonas industriales de Jap&#x00F3;n, Corea, China, Rusia y la UE en la masa continental de Eurasia y garantizar el flujo de recursos energ&#x00E9;ticos regionales a los mercados petroleros internacionales liderados por EE.UU. sin interrupciones&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref1">&#x0130;&#x015F;eri, 2009, pp. 34-35</xref>)<xref ref-type="fn" rid="fn3"><sup>3</sup></xref>. Estos lineamientos de las relaciones exteriores estadounidenses se han visto reflejados en diferentes manifestaciones de asesores y responsables de la geopol&#x00ED;tica americana desde la &#x00E9;poca de Reagan hasta nuestros d&#x00ED;as (<xref ref-type="bibr" rid="ref1">&#x0130;&#x015F;eri, 2009</xref>). En ese sentido, se puede afirmar que este es uno de los objetivos impl&#x00ED;citos de la pol&#x00ED;tica institucional de seguridad y defensa estadounidense.</p>
<p>En dicho contexto, el apoyo americano a Ucrania es un intento de contener a Rusia y, por esa v&#x00ED;a, a China en el proceso de lograr mayor influencia, integraci&#x00F3;n y control de los territorios de frontera entre Asia y Europa. Todo esto se pretende lograr sumergiendo a Rusia en una guerra de la que no pueda salir f&#x00E1;cilmente, minando de esa manera la estabilidad del establecimiento ruso que conduzca a un cambio de gobierno favorable a los intereses de EE.UU. para manipular su agenda internacional. Por ello no se entrev&#x00E9; una salida diplom&#x00E1;tica a la actual crisis y se insiste en la continuaci&#x00F3;n de la guerra y en la expansi&#x00F3;n de la OTAN, esta &#x00FA;ltima de vital importancia en la gran estrategia estadounidense (<xref ref-type="bibr" rid="ref45">Wade, 2022</xref>).</p>
<p>En el presente, dicha organizaci&#x00F3;n militar cumple dos funciones en la proyecci&#x00F3;n del &#x00C1;rea Grande: por un lado, su expansi&#x00F3;n y la provocaci&#x00F3;n de la respuesta rusa en Ucrania sirven para la conformaci&#x00F3;n de una coalici&#x00F3;n occidental que act&#x00FA;e de acuerdo con los preceptos de los intereses americanos frente a sus competidores, consolidando la hegemon&#x00ED;a americana en su rol de &#x201C;imperio benevolente&#x201D; frente a Rusia como enemigo &#x201C;com&#x00FA;n&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref45">Wade, 2022</xref>); por otra parte, permite aumentar la capacidad de control del territorio euroasi&#x00E1;tico, sus recursos y el aprovisionamiento de los mismos:</p>
<disp-quote>
<p>In June 2007, NATO secretary-general Jaap de Hoop Scheffer informed a meeting of NATO members that &#x201C;NATO troops have to guard pipelines that transport oil and gas that is directed for the West,&#x201D; and more gene-rally to protect sea routes used by tankers and other &#x201C;crucial infrastruc-ture&#x201D; of the energy system. This may turn out to be the sole operative component of the fabled &#x201C;responsibility to protect". The decision extends the post&#x2013;Cold War policies of reshaping NATO into a U.S.-run global intervention force, with the side effect of deterring European initiatives toward Gaullist-style independence. Presumably the task includes the projected $7.6 billion TAPI pipeline that would deliver natural gas from Turkmenistan to Pakistan and India, running through Afghanistan&#x2019;s Kandahar province, where Canadian troops are deployed. The goal is &#x201C;to block a competing pipeline that would bring gas to Pakistan and India from Iran&#x201D; and to &#x201C;diminish Russia&#x2019;s dominance of Central Asian energy exports&#x201D;. (<xref ref-type="bibr" rid="ref12">Chomsky, 2010, p. 238</xref>)</p>
</disp-quote>
<p>Este control de los recursos petroleros y su provisi&#x00F3;n son muy importantes geopol&#x00ED;ticamente con respecto a Rusia, pa&#x00ED;s que depende de la exportaci&#x00F3;n y expansi&#x00F3;n del sector energ&#x00E9;tico, incluyendo la infraestructura y transporte de gas y petr&#x00F3;leo en la regi&#x00F3;n euroasi&#x00E1;tica. Con respecto a China, el control de este corredor es vital para obtener un suministro por tierra de hidrocarburos. Este pa&#x00ED;s es muy vulnerable a un bloqueo de suministro de combustibles ya que importa el 60% de su petr&#x00F3;leo, 90% del cual es transportado por mar, donde su armada no tiene mucha capacidad para responder al poder naval estadounidense que controla el estrecho de Malaca (<xref ref-type="bibr" rid="ref27">Lind y Press, 2018, pp. 186-190</xref>). Debido a esto, el pa&#x00ED;s asi&#x00E1;tico ha adoptado una serie de medidas para proteger su suministro de combustible. Una de ellas es la expansi&#x00F3;n en Asia Central y la integraci&#x00F3;n econ&#x00F3;mica con pa&#x00ED;ses de la zona a trav&#x00E9;s de la Organizaci&#x00F3;n de Cooperaci&#x00F3;n de Shangh&#x00E1;i (OCS) para la coordinaci&#x00F3;n de programas de infraestructura, en especial, para la provisi&#x00F3;n de recursos energ&#x00E9;ticos.</p>
<p>Estas precauciones han desprovisto a EE.UU. del &#x201C;arma energ&#x00E9;tica&#x201D; con la que pod&#x00ED;a presionar al Estado chino, dej&#x00E1;ndole as&#x00ED; pocas alternativas de contenci&#x00F3;n m&#x00E1;s all&#x00E1; de la opci&#x00F3;n b&#x00E9;lica (<xref ref-type="bibr" rid="ref27">Lind y Press, 2018, p. 203</xref>). Es por ello que entre 2002 y 2014 la presencia de tropas norteamericanas ha aumentado en los pa&#x00ED;ses exsovi&#x00E9;ticos de las fronteras europeas, cauc&#x00E1;sicas y centroasi&#x00E1;ticas de Rusia, proceso que est&#x00E1; relacionado con la estrategia de contenci&#x00F3;n de dicho pa&#x00ED;s, el intento de fragmentar las alianzas regionales (OSC), el control de rutas de flujos estrat&#x00E9;gicos y el posicionamiento en la conflictividad euroasi&#x00E1;tica (<xref ref-type="bibr" rid="ref23">Herrera, 2021, p. 105</xref>). As&#x00ED;, la presencia militar en esta zona es importante para contener la alianza estrat&#x00E9;gica de Mosc&#x00FA; con respecto a la provisi&#x00F3;n de hidrocarburos a China, uno de los mayores destinatarios de sus exportaciones de crudo y que en la actualidad suman un 55% del total de sus importaciones de petr&#x00F3;leo (<xref ref-type="bibr" rid="ref1">Albuquerque et al., 2021, p. 142</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="ref36">Reuters, 2022</xref>).</p>
<p>La manera de debilitar esa alianza es atacando su eslab&#x00F3;n m&#x00E1;s d&#x00E9;bil, presionando a un cambio de gobierno. Esto explica el compromiso de Washington con Ucrania, pues la guerra en este pa&#x00ED;s sirve como un medio para lograr lo que la corporaci&#x00F3;n RAND llama &#x201C;extender a Rusia&#x201D;. El <italic>think tank</italic> afiliado al pent&#x00E1;gono denomina as&#x00ED; a la estrategia que propuso hace unos a&#x00F1;os para desequilibrar a Rusia y disminuir su papel internacional, canalizando la competencia con este pa&#x00ED;s en &#x00E1;reas en las que EE.UU. tiene ventajas comparativas para agotar los limitados recursos rusos (<xref ref-type="bibr" rid="ref14">Dobbins et al., 2019, pp. 1-4</xref>). Entre las acciones que recomienda dicho informe, los autores subrayan las intervenciones econ&#x00F3;micas y las geopol&#x00ED;ticas como los &#x00E1;mbitos de mayor vulnerabilidad de Mosc&#x00FA;.</p>
<p>Dentro del paquete de medidas para debilitar la econom&#x00ED;a rusa, los analistas destacan la imposici&#x00F3;n de sanciones como la m&#x00E1;s adecuada y precisan que, para que estas tengan efecto, deben ser apoyadas por la mayor&#x00ED;a de pa&#x00ED;ses de la UE. A su vez, mencionan como posibles acciones bloquear las exportaciones de gas y petr&#x00F3;leo e impulsar la fuga de cerebros (<xref ref-type="bibr" rid="ref14">Dobbins et al., 2019, pp. 47-93</xref>). Entre las medidas geopol&#x00ED;ticas resaltan la provisi&#x00F3;n de armas letales a Ucrania y la promoci&#x00F3;n de este pa&#x00ED;s como aspirante a ser parte de la OTAN. Tambi&#x00E9;n destacan alternativas como aumentar el apoyo a rebeldes sirios, promover un cambio de r&#x00E9;gimen en Bielorrusia, explotar las tensiones en el C&#x00E1;ucaso sur, reducir la influencia rusa en Asia Central y desafiar la presencia rusa en Moldavia (<xref ref-type="bibr" rid="ref14">Dobbins et al., 2019, pp. 95-136</xref>). De estas propuestas, en la actual crisis se han implementado las sanciones econ&#x00F3;micas y el continuado apoyo militar a Ucrania con la concomitante expansi&#x00F3;n de la OTAN, ambas desatando consecuencias similares a las que se pronosticaron en dicho informe.</p>
<p>Respecto a las consecuencias econ&#x00F3;micas de las sanciones impuestas a Rusia, llama la atenci&#x00F3;n que efectivamente se ha dado una fuga de trabajadores del pa&#x00ED;s, alrededor de quinientas mil personas, sobre todo las m&#x00E1;s educadas y con mayores habilidades t&#x00E9;cnicas para la industria nacional. Esto ha generado una crisis en el mercado laboral que tiende a agravarse en el futuro debido a la larga tendencia de decrecimiento de la poblaci&#x00F3;n en Rusia. Las importaciones de ese pa&#x00ED;s han disminuido al menos a la mitad y no han podido ser remplazadas por aquellas provenientes de China que tambi&#x00E9;n han descendido en los &#x00FA;ltimos meses, aumentando la inflaci&#x00F3;n de precios y provocando la reducci&#x00F3;n del consumo interno. Adem&#x00E1;s, las sanciones al sistema financiero han congelado 300 mil millones de d&#x00F3;lares de las reservas de divisa extranjera de Mosc&#x00FA;, la mitad de aquellas con que dispon&#x00ED;a a principios de la invasi&#x00F3;n. Y de las reservas que tiene disponibles, al momento se han gastado 75 mil millones de d&#x00F3;lares en lo que va de la conflagraci&#x00F3;n (<xref ref-type="bibr" rid="ref41">Sonnenfeld y Tian, 2022</xref>).</p>
<p>En relaci&#x00F3;n con las consecuencias de las medidas geopol&#x00ED;ticas se puede ver un relativo &#x00E9;xito de la resistencia ucraniana, apoyada por EE.UU. y la UE. La confrontaci&#x00F3;n se ha mantenido por m&#x00E1;s de ocho meses cuando no planeaba durar sino algunas semanas. Adem&#x00E1;s, el efecto de disuasi&#x00F3;n frente a la expansi&#x00F3;n de la OTAN que se esperaba como resultado de una intervenci&#x00F3;n implacable y r&#x00E1;pida en el vecino pa&#x00ED;s ha tenido el efecto contrario. Como consecuencia, ahora se suman dos posibles miembros en la frontera rusa (Suecia y Finlandia) y esta incluy&#x00F3; en su Nuevo Concepto Estrat&#x00E9;gico a China como una amenaza a los valores e intereses de la organizaci&#x00F3;n (<xref ref-type="bibr" rid="ref31">NATO, 2022, p. 5</xref>). La ofensiva tambi&#x00E9;n ha fortalecido el papel de la UE, aumentado su presi&#x00F3;n sobre las fronteras rusas que posiblemente se materialicen en nuevos intentos de realizar acuerdos de asociaci&#x00F3;n con pa&#x00ED;ses de la &#x00F3;rbita postsovi&#x00E9;tica.</p>
<p>As&#x00ED; las cosas, el escenario actual de la competencia geopol&#x00ED;tica imperial tiene a China y a Rusia como los dos grandes contendores de un fortalecido EE.UU. Su fortaleza se basa en que ha logrado juntar tras de s&#x00ED; a los grandes poderes occidentales, sobre todo aquellos de la UE, adem&#x00E1;s de reforzar sus alianzas con pa&#x00ED;ses importantes en otros continentes, como es el caso de Jap&#x00F3;n. Esta posici&#x00F3;n en el escenario internacional le da nuevos aires a su hegemon&#x00ED;a, pues de nuevo el pa&#x00ED;s norteamericano aparece como un &#x201C;imperio benevolente&#x201D; que act&#x00FA;a en pro de los intereses comunes del planeta en su renovada carta de presentaci&#x00F3;n wilso-niana. Con dicho soporte, Washington y sus aliados ya plantean nuevas estrategias para contener a China: la venta de submarinos nucleares a Australia con el objetivo de fortalecer la presencia militar aliada en Asia-Pac&#x00ED;fico; la profundizaci&#x00F3;n de alianzas militares con pa&#x00ED;ses que disputan territorio mar&#x00ED;timo reclamado por China; el cercamiento militar a la influencia de este pa&#x00ED;s en Asia Central; y el lanzamiento de un programa de infraestructura por el G-7 para competir con la nueva ruta de la seda (<xref ref-type="bibr" rid="ref15">DW, 2022</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="ref18">France24, 2021</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="ref38">Rubiolo, 2020</xref>).</p>
<p>Estas rivalidades entre pa&#x00ED;ses poderosos que han llevado a la guerra en Europa del Este y al escalamiento de la ret&#x00F3;rica y las tensiones en As&#x00ED;a-Pac&#x00ED;fico, con la concomitante formaci&#x00F3;n de coaliciones beligerantes, llevan a formular preguntas acerca de las posibles transformaciones del sistema internacional y sus jerarqu&#x00ED;as. En el siguiente apartado trataremos estas cuestiones y se argumentar&#x00E1; que el sistema internacional tiende a reforzar la unipolaridad y que EE.UU.seguir&#x00E1; siendo por bastante tiempo el Estado hegem&#x00F3;nico.</p>
</sec>
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<title>4. La continuada unipolaridad del sistema y la hegemon&#x00ED;a americana</title>
<p>Con la ca&#x00ED;da de la URSS y el final de la Guerra Fr&#x00ED;a en 1991 se declar&#x00F3; el inicio del momento unipolar del sistema internacional en cabeza de EE.UU.. Este se caracteriza por el poder&#x00ED;o pol&#x00ED;tico y econ&#x00F3;mico norteamericano y por la pol&#x00ED;tica oficial de ese pa&#x00ED;s de mantener su preeminencia (<xref ref-type="bibr" rid="ref26">Layne, 2009, p. 148</xref>). Dicha pol&#x00ED;tica se ha mantenido por parte de diversas administraciones hasta la actualidad y se ha convertido en el canon de los consejeros y encargados de la defensa en Washington (<xref ref-type="bibr" rid="ref33">Porter, 2018</xref>). Pero desde la crisis econ&#x00F3;mica de 2008 en adelante algunas voces han manifestado que el momento unipolar ha llegado a su fin. Esto se ha debido al surgimiento de pa&#x00ED;ses que se califican como grandes poderes en t&#x00E9;rminos de su crecimiento econ&#x00F3;mico, su creciente influencia internacional y el aumento de sus capacidades militares (<xref ref-type="bibr" rid="ref3">Beckley, 2018, p. 10</xref>).</p>
<p>El factor al que se apunta con m&#x00E1;s frecuencia como causa de dicho cambio del sistema unipolar es la globalizaci&#x00F3;n econ&#x00F3;mica y el declive de EE.UU. frente a nuevos competidores (<xref ref-type="bibr" rid="ref42">Starrs, 2013, p. 818</xref>). Seg&#x00FA;n el argumento, la globalizaci&#x00F3;n econ&#x00F3;mica tiende a nivelar las diferencias entre los pa&#x00ED;ses a trav&#x00E9;s de la redistribuci&#x00F3;n m&#x00E1;s o menos equilibrada de bienes, mercados y capacidades productivas, estrechando la gran brecha entre naciones y &#x201C;aplanando el mundo&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref19">Friedman, 2006</xref>). Una consecuencia de este proceso ser&#x00ED;a que en el mediano y largo plazo surgieran m&#x00E1;s pa&#x00ED;ses como grandes poderes a trav&#x00E9;s de la reducci&#x00F3;n de la distancia econ&#x00F3;mica y tecnol&#x00F3;gica con respecto a los pa&#x00ED;ses dominantes en virtud de la creciente interdependencia global. Por tales razones se ha vaticinado que la globalizaci&#x00F3;n econ&#x00F3;mica ha tra&#x00ED;do el surgimiento de pa&#x00ED;ses como China, India o Rusia que van a cambiar la balanza de poder tradicional frente a EE.UU., un diagn&#x00F3;stico que se refuerza por el escalamiento de conflictos militares entre Estados.</p>
<p>Sin embargo, el diagn&#x00F3;stico de estas transformaciones resulta enga&#x00F1;oso. Por un lado, la expansi&#x00F3;n del capitalismo tiende a desarrollarse de manera desigual y combinada en distintas zonas geogr&#x00E1;ficas del planeta. En ese sentido, el capitalismo no tiende a aplanar el mundo, sino a crear ciertas zonas geogr&#x00E1;ficas que concentran los flujos de capital, estableciendo nuevas brechas internacionales que se traducen en el desarrollo de desigualdades profundas. Por otra parte, el mantra de que la globali-zaci&#x00F3;n tiende a equilibrar las econom&#x00ED;as y regiones geogr&#x00E1;ficas descansa en una sobrevaloraci&#x00F3;n del crecimiento y desarrollo de los pa&#x00ED;ses emergentes. A esto subyace un acercamiento metodol&#x00F3;gico inadecuado para el estudio de la globalizaci&#x00F3;n y sus tendencias, centrado en el an&#x00E1;lisis de indicadores de las econom&#x00ED;as nacionales y de recursos brutos.</p>
<sec>
<title>4.1. El poder&#x00ED;o econ&#x00F3;mico estadounidense</title>
<p>La expansi&#x00F3;n del capitalismo alrededor del globo no es una que tienda a la horizontalidad y es m&#x00E1;s propensa a crear nodos privilegiados que generan brechas y dependencias econ&#x00F3;micas entre pa&#x00ED;ses. Una muestra de esto es que la actividad de las grandes multinacionales no se desenvuelve a nivel global, sino en tres grandes bloques regionales: Norteam&#x00E9;rica, Europa y Asia-Pac&#x00ED;fico (<xref ref-type="bibr" rid="ref39">Rugman, 2004, p. 4-5</xref>). Dicho patr&#x00F3;n de regionali-zaci&#x00F3;n se puede ver en el flujo de la Inversi&#x00F3;n Extranjera Directa a nivel mundial (IED). Entre 1992 y 2006 los flujos de IED a pa&#x00ED;ses desarrollados superaba con creces la IED a pa&#x00ED;ses en desarrollo, esta &#x00FA;ltima sobre todo captada por pa&#x00ED;ses asi&#x00E1;ticos (<xref ref-type="bibr" rid="ref7">Callinicos, 2009, p. 200</xref>). Entre 2007 y 2020 se ha mantenido dicha tendencia, con excepci&#x00F3;n del 2014 y el 2020, cuando se puede ver una ca&#x00ED;da de la IED en pa&#x00ED;ses desarrollados en contraste con una estabilidad de la misma en pa&#x00ED;ses en desarrollo. En ambos casos la estabilidad de la inversi&#x00F3;n extranjera de los pa&#x00ED;ses en desarrollo se explica por los flujos a la regi&#x00F3;n asi&#x00E1;tica y en 2020 al impacto de la pan-demia que afect&#x00F3; m&#x00E1;s a los pa&#x00ED;ses desarrollados (<xref ref-type="bibr" rid="ref44">UNCTAD, 2021, p. 2</xref>):</p>
<disp-quote>
<p>Contrary to the neo-classical orthodoxy, there are rising returns to scale. In other words, improved profitability depends on large-scale investments in technological innovation that raises productivity. Where this strategy works, the scale of production is likely to continue growing. Supply firms will cluster around successful large enterprises. The result will be also large concentrations of workers, at least some of whom will be well paid because of their productivity-enhancing skills. Because the-se workers are also consumers, the resulting market for consumption goods and services will attract further investment in production, retai-ling, infrastructure and so on, further increasing employment and wide-ning local markets. The implication is that in economically successful regions, success breeds success, tending to concentrate investment, pro-duction and consumption in certain areas. (<xref ref-type="bibr" rid="ref7">Callinicos, 2009, p. 201</xref>)</p>
</disp-quote>
<p>Dicha atracci&#x00F3;n de los flujos de capital de manera regionalizada tiende a reforzar las asimetr&#x00ED;as a nivel internacional, creando nuevos lazos de dependencia entre Estados y generando las condiciones para el uso geoecon&#x00F3;mico de los recursos y el comercio. Estos efectos en la conformaci&#x00F3;n de las redes econ&#x00F3;micas globales dan lugar a lo que algunos llaman <italic>"weaponized interdependence"</italic>, el uso por los Estados de los nodos centrales de las redes econ&#x00F3;micas para coaccionar a otras entidades del sistema internacional (<xref ref-type="bibr" rid="ref17">Farrell y Newman, 2019</xref>). Ejemplos de esta forma de geoeconom&#x00ED;a pueden verse en la exclusi&#x00F3;n de entidades financieras rusas del sistema SWIFT o el uso de la dependencia econ&#x00F3;mica de los pa&#x00ED;ses de la Asociaci&#x00F3;n de Naciones del Sudeste Asi&#x00E1;tico por parte de China en su disputa por territorios mar&#x00ED;timos (<xref ref-type="bibr" rid="ref15">DW, 2022</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="ref38">Rubiolo, 2020</xref>).</p>
<p>Se puede pensar que estas asimetr&#x00ED;as, si bien no borran las diferencias entre centro y periferia, s&#x00ED; dan lugar al surgimiento de nuevos centros que debilitan el poder econ&#x00F3;mico de EE.UU.. El problema con este argumento es que se basa en una concepci&#x00F3;n anticuada de la econom&#x00ED;a. Buena parte de los an&#x00E1;lisis que ven un remplazo de la hegemon&#x00ED;a econ&#x00F3;mica americana por parte de otros pa&#x00ED;ses &#x2014;en especial China&#x2014; se basan en indicadores inapropiados para analizar la globalizaci&#x00F3;n. Hacen referencia a indicadores de cuentas nacionales como el PIB o la balanza comercial de EE.UU., que serv&#x00ED;an muy bien a su prop&#x00F3;sito a mediados del siglo pasado cuando las econom&#x00ED;as de los pa&#x00ED;ses estaban contenidas a nivel nacional. Pero hoy, en la globalizaci&#x00F3;n, los procesos productivos de las compa&#x00F1;&#x00ED;as transnacionales se encuentran dispersos y la adquisici&#x00F3;n y fusiones corporativas de empresas en ultramar hacen m&#x00E1;s dif&#x00ED;cil medir el poder econ&#x00F3;mico de un pa&#x00ED;s en t&#x00E9;rminos de cuentas nacionales. Como afirma Sean Starrs, desde el comienzo del <italic>outsourcing</italic> en los a&#x00F1;os setenta la producci&#x00F3;n se fragment&#x00F3; en m&#x00F3;dulos a lo largo del planeta que se dividen en operaciones de alto valor agregado y operaciones de bajo valor agregado. Al final, el proceso productivo est&#x00E1; bajo control de una sola compa&#x00F1;&#x00ED;a que mantiene el monopolio de las actividades de alto valor agregado. En ese sentido, si se miran las cuentas nacionales de China en sus exportaciones de tecnolog&#x00ED;a frente a EE.UU. puede parecer que el pa&#x00ED;s asi&#x00E1;tico lidera el mercado en producci&#x00F3;n tecnol&#x00F3;gica muy por encima del pa&#x00ED;s norteamericano. Pero esta imagen se desvanece cuando se observa que muchas de esas exportaciones de tecnolog&#x00ED;a solo lo son de productos ensamblados para compa&#x00F1;&#x00ED;as extranjeras, especialmente americanas (<xref ref-type="bibr" rid="ref42">Starrs, 2013, p. 819</xref>). En esa medida, la posici&#x00F3;n de un pa&#x00ED;s en el capitalismo global solo se puede determinar a trav&#x00E9;s del examen de las empresas multinacionales.</p>
<p>En un an&#x00E1;lisis del ranking de <italic>Forbes 2000</italic>, Starrs encuentra que para 2012 las transnacionales norteamericanas lideran en el porcentaje de las utilidades de 18 de los 25 sectores de las corporaciones m&#x00E1;s importantes del mundo<xref ref-type="fn" rid="fn4"><sup>4</sup></xref>. En 12 de ellos es dominante, i.e., con un 40% o m&#x00E1;s de la porci&#x00F3;n de las utilidades del sector. En comparaci&#x00F3;n, China lidera en cuatro sectores y en ninguno de ellos es dominante, i.e., en esos sectores solo tiene una participaci&#x00F3;n de menos del 40% de las utilidades<xref ref-type="fn" rid="fn5"><sup>5</sup></xref>. En cuanto a la fracci&#x00F3;n que corresponde a las adquisiciones y fusiones de empresas fuera de fronteras, EE.UU. tambi&#x00E9;n domina a nivel internacional. Las acciones que corresponden a empresas estadounidenses en otros pa&#x00ED;ses son m&#x00E1;s del 20%, mientras que la porci&#x00F3;n de acciones de todas las adquisiciones y fusiones de empresas americanas por empresas extranjeras es de solo el 16%, lo que significa que las corporaciones americanas est&#x00E1;n adquiriendo una mayor parte de corporaciones for&#x00E1;neas de lo que lo hacen empresas extranjeras de las firmas estadounidenses. En consecuencia, para el 2012 las corporaciones americanas combinadas pose&#x00ED;an el 46% del top 500 de las compa&#x00F1;&#x00ED;as listadas en el mercado de valores. De estas, el 33% tienen domicilio en EE.UU., a pesar de que este pa&#x00ED;s representa tan solo el 22% del PIB global. En contraste, solo 29 corporaciones chinas hacen parte del top 500, un 5.8%, de las cuales el 5.9% son de propiedad de empresas de este pa&#x00ED;s asi&#x00E1;tico cuyo PIB global es cercano al 20%. Adem&#x00E1;s, al desglosar las cuatro principales participaciones de propiedad nacional promedio de las 20 principales empresas en cuatro regiones (EE.UU., UE, Jap&#x00F3;n y Hong Kong/ China), Starrs encuentra que los accionistas americanos son los poseedores dominantes de las corporaciones m&#x00E1;s importantes de EE.UU. con un promedio del 86% de todas las acciones en circulaci&#x00F3;n. En Europa, los mayores propietarios de las 20 corporaciones m&#x00E1;s importantes son estadounidenses, con m&#x00E1;s del 20% en cada una de ellas, mientras en EE.UU. los accionistas extranjeros suman un promedio de 15% de propiedad de acciones de las 20 empresas m&#x00E1;s importantes de ese pa&#x00ED;s (<xref ref-type="bibr" rid="ref42">Starrs, 2013, pp. 820-824</xref>).</p>
<p>Este panorama es m&#x00E1;s claro cuando se muestra que hay una correspondencia entre la propiedad corporativa de las empresas estadounidenses con la posesi&#x00F3;n de esta en manos de ciudadanos de dicho pa&#x00ED;s. Starrs presenta los datos de los ciudadanos m&#x00E1;s ricos del mundo como un aproximado, as&#x00ED;, el 76% de las acciones de los estadounidenses m&#x00E1;s ricos es invertida en Norteam&#x00E9;rica, lo que sugiere que la mayor&#x00ED;a de las acciones manejadas por las empresas americanas son as&#x00ED;, pose&#x00ED;das por ciudadanos de ese pa&#x00ED;s. Entonces, como las empresas norteamericanas poseen el 46% de las 500 corporaciones m&#x00E1;s importantes y ciudadanos americanos poseen la mayor&#x00ED;a de acciones de las empresas estadounidenses, no resulta extra&#x00F1;o que el 42% de las personas m&#x00E1;s ricas del planeta sean ciudadanos de ese pa&#x00ED;s, ni que el 41% de todos los bienes familiares del mundo est&#x00E9;n concentrados en Norteam&#x00E9;rica, a pesar de que el PIB global de EE.UU. haya disminuido a la mitad desde finales de los 50 hasta hoy. Esto muestra que el capitalismo estadounidense est&#x00E1; muy globalizado y que las medidas de cuentas nacionales no sirven para diagnosticar qui&#x00E9;nes controlan la econom&#x00ED;a (<xref ref-type="bibr" rid="ref42">Starrs, 2013, p. 825</xref>)<xref ref-type="fn" rid="fn6"><sup>6</sup></xref>.</p>
<p>Estos datos nos dejan con el siguiente panorama: la globalizaci&#x00F3;n tiende a ser m&#x00E1;s una regionalizaci&#x00F3;n de los flujos de capital y de su acumulaci&#x00F3;n, lo cual genera unas brechas insalvables. A pesar del crecimiento sorprendente de ciertos pa&#x00ED;ses, la brecha entre los Estados dominantes sigue existiendo a favor de EE.UU., cuyas corporaciones y clase dominante controlan la econom&#x00ED;a global, una tendencia que se refuerza por el papel que juega el d&#x00F3;lar como divisa internacional y la pol&#x00ED;tica monetaria de ese pa&#x00ED;s para financiar su d&#x00E9;ficit comercial (<xref ref-type="bibr" rid="ref42">Starrs, 2013, p. 828</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="ref45">Wade, 2022</xref>). Por tanto, podemos concluir que no hay tal declive americano en el aspecto econ&#x00F3;mico.</p>
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<title>4.2. El poder geopol&#x00ED;tico estadounidense</title>
<p>Para poder diagnosticar un declive de la capacidad geopol&#x00ED;tica norteamericana debe medirse el poder relativo estadounidense frente al de sus contendores, especialmente China. La forma tradicional de medir el poder de los Estados es utilizar indicadores brutos para medir las capacidades militares de un pa&#x00ED;s. Generalmente se utiliza el PIB como un &#x00ED;ndice de los recursos que un Estado puede convertir en capacidades militares. En esa l&#x00ED;nea, el hecho de que la porci&#x00F3;n del PIB global de China sea muy cercano al de EE.UU., sumado al aumento del gasto militar chino y/o la diminuci&#x00F3;n de la presencia militar americana alrededor del mundo, pueden contar como indicios de una tendencia al declive del poder de Washington (<xref ref-type="bibr" rid="ref23">Herrera, 2021</xref>). Sin embargo, el uso de dichas m&#x00E9;tricas resulta insuficiente para comprender la brecha de poder entre los Estados.</p>
<p>Seg&#x00FA;n Michael Beckley, el uso de esos indicadores no logra explicar el resultado de grandes confrontaciones geopol&#x00ED;ticas en la historia. La raz&#x00F3;n de ello es que estos no tienen en cuenta los costos de producci&#x00F3;n, seguridad y bienestar en que incurren los Estados en confrontaci&#x00F3;n ni la eficiencia con la que se usan los recursos. Alternativamente, el uso de &#x00ED;ndices que controlan la variable de costos y de eficiencia logra predecir mejor los resultados de conflictos importantes. Esto es lo que el polit&#x00F3;logo norteamericano encuentra al replicar estudios sobre el resultado de grandes confrontaciones en los &#x00FA;ltimos 200 a&#x00F1;os, comparando el poder predictivo del PIB, el &#x00CD;ndice Compuesto de Capacidad Nacional (ICCN) y el PIB multiplicado por el PIB per c&#x00E1;pita. El primero de estos &#x00ED;ndices generalmente se calcula sumando los gastos de gobierno, consumidores y negocios en un periodo de tiempo; el ICCN combina indicadores econ&#x00F3;micos y recursos militares brutos; y el PIB x PIB per c&#x00E1;pita propuesto por Beckley multiplica los recursos totales por los recursos por persona de un pa&#x00ED;s con el objetivo de introducir una variable que controle los costos y la eficiencia, en buena medida determinados por el tama&#x00F1;o de la poblaci&#x00F3;n<xref ref-type="fn" rid="fn7"><sup>7</sup></xref> (<xref ref-type="bibr" rid="ref3">Beckley, 2018, p. 18-19</xref>). Para demostrar su tesis, Beckley testea la validez de cada &#x00ED;ndice con estudios de caso de rivalidades prolongadas entre grandes poderes en las que una naci&#x00F3;n tuvo una preponderancia de recursos brutos y la otra una de recursos netos. De otra parte, utiliza grandes conjuntos de datos para evaluar cu&#x00E1;ndo un indicador de una &#x00FA;nica variable predice los ganadores y los perdedores de disputas y guerras internacionales en los &#x00FA;ltimos 200 a&#x00F1;os (<xref ref-type="bibr" rid="ref3">Beckley, 2018, p. 19</xref>).</p>
<p>En los estudios de caso Beckley se centra en las rivalidades bilaterales entre grandes poderes desde 1816 que duraron al menos 25 a&#x00F1;os y que presentan una brecha importante entre el balance de recursos en t&#x00E9;rminos brutos y el balance en recursos netos. De 14 casos de rivalidades prolongadas, el autor encuentra nueve con las brechas m&#x00E1;s amplias entre recursos brutos y recursos netos (en todos ellos aparecen China y Rusia). De estos, escoge cuatro casos con una brecha del 20%: Inglaterra vs. China entre 1839 y 1911; Jap&#x00F3;n vs. China, 1874-1945; Alemania vs. Rusia, 1891-1917; y EE.UU. vs. URSS, 1946-1991. En todos ellos se encuentra que los pa&#x00ED;ses victoriosos &#x2014;Inglaterra, Jap&#x00F3;n, Alemania y EE.UU. respectivamente&#x2014; fueron aquellos que ten&#x00ED;an una mayor diferencia de porcentaje de PIB x PIB per c&#x00E1;pita frente al rival y que, paralelamente, eran inferiores o no muy superiores en su porcentaje de PIB o de ICCN frente al perdedor. Beckley resalta que los pa&#x00ED;ses vencedores contaban con mejores &#x00ED;ndices socioecon&#x00F3;micos debido a que enfrentaban menores costos de bienestar, seguridad y producci&#x00F3;n (<xref ref-type="bibr" rid="ref3">Beckley, 2018, pp. 22-37</xref>).</p>
<p>Respecto a las disputas internacionales y guerras entre todas las naciones ocurridas entre 1816 a 2010, Beckley compara el poder predictivo del PIB y el ICCN frente su propuesta con respecto a los resultados de guerras bilaterales de la base de datos de guerras del proyecto &#x201C;Correlatos de Guerra&#x201D;. Los resultados muestran que el indicador de Beckley tiene entre un 8% y un 10% de &#x00E9;xito mayor que el PIB o el ICCN en el pron&#x00F3;stico de resultados de guerras entre dos Estados. Tambi&#x00E9;n muestra que, si bien todos los indicadores predicen mejor el resultado de guerras que de disputas menores, de aquellas predichas por el PIB x PIB per c&#x00E1;pita, y no por los otros dos, casi la mitad involucran p&#x00E9;rdidas rusas o chinas frente a pa&#x00ED;ses m&#x00E1;s desarrollados pero menos poblados (<xref ref-type="bibr" rid="ref3">Beckley, 2018, pp. 37-38</xref>).</p>
<p>Estos resultados tienen varias implicaciones. La m&#x00E1;s importante es que las m&#x00E9;tricas tradicionales para evaluar el poder de los Estados son inadecuadas y deben ser remplazadas por indicadores como el propuesto por Beckley o el &#x00ED;ndice de recursos netos de la ONU o del Banco Mundial (BM). Por ello, los diagn&#x00F3;sticos sobre poder del Estado chino en la actualidad, medido por el PIB o el ICCN, tienden a exagerar su alcance. En contraste, los datos muestran que para 2015 EE.UU. era siete veces m&#x00E1;s grande que China, seg&#x00FA;n el &#x00ED;ndice PIB x PIB per c&#x00E1;pita, y que superaba a China en recursos netos por 80 billones de d&#x00F3;lares en 2010 (estimado de la ONU) y 170 billones de d&#x00F3;lares en 2014 (estimado del BM). Reflejo de esto es que China puede tener el PIB y el ej&#x00E9;rcito m&#x00E1;s grande, pero lidera en consumo de recursos, poluci&#x00F3;n, infraestructura in&#x00FA;til, gastos de seguridad interna o disputa de fronteras. Adem&#x00E1;s, China usa siete veces el <italic>input</italic> econ&#x00F3;mico que usa EE.UU. para su desempe&#x00F1;o econ&#x00F3;mico (<xref ref-type="bibr" rid="ref3">Beckley, 2018, pp. 42-43</xref>). Por ende, dado el &#x00E9;xito predictivo de estos indicadores y la gran distancia que muestran entre los dos pa&#x00ED;ses en contienda, no parece plausible afirmar que EE.UU. se encuentre en declive frente a otros Estados.</p>
<p>Esta conclusi&#x00F3;n se afianza si adem&#x00E1;s se tienen en cuenta los factores que subyacen a las condiciones que hacen de un pa&#x00ED;s una superpo-tencia: 1) el poder militar; 2) la capacidad econ&#x00F3;mica; y 3) la capacidad tecnol&#x00F3;gica. Estos demarcan los l&#x00ED;mites de la discusi&#x00F3;n acerca de la configuraci&#x00F3;n del sistema internacional como fue definida en el presente art&#x00ED;culo. Como dijimos, el sistema ser&#x00E1; unipolar cuando est&#x00E9; dominado por una superpotencia en competencia con algunos Estados que califican como grandes poderes, o puede ser un sistema multipolar si en este dominan y compiten m&#x00E1;s de una superpotencia y otros Estados con el estatus de grandes poderes. As&#x00ED;, una superpotencia ser&#x00E1; aquella cuyo poder militar y sus capacidades econ&#x00F3;micas y tecnol&#x00F3;gicas le permitan ejercer su poder a nivel global. En contraste, los grandes poderes solo podr&#x00E1;n ejercer su poder en un &#x00E1;mbito regional. As&#x00ED;, la configuraci&#x00F3;n que ha predominado desde el fin de la Guerra Fr&#x00ED;a ha sido una que Buzan califica con la f&#x00F3;rmula 1 + 4, i.e., un sistema en el que EE.UU. es la &#x00FA;nica superpotencia y en el que existen cuatro grandes poderes: China, la UE, Jap&#x00F3;n y Rusia (Buzan, citado en <xref ref-type="bibr" rid="ref7">Callinicos, 2009, p. 214</xref>). Dicha estructura del sistema internacional puede ser calificada como unipolar.</p>
<p>Frente a esa estructura cabe preguntarse sobre el papel de China y la tendencia de su proyecci&#x00F3;n global en el futuro. Como hemos visto, la capacidad econ&#x00F3;mica de China sigue estando muy por debajo de EE.UU., sin embargo, es innegable su r&#x00E1;pido crecimiento y su creciente poder geopol&#x00ED;tico desde el aspecto diplom&#x00E1;tico y militar. Se podr&#x00ED;a conjeturar que de seguir esa trayectoria podr&#x00ED;a alcanzar el estatus de superpoten-cia. La cuesti&#x00F3;n es con qu&#x00E9; rapidez eso puede pasar de tal manera que cambie la configuraci&#x00F3;n del sistema internacional. Con respecto a esto, el pa&#x00ED;s asi&#x00E1;tico se enfrenta a varias dificultades: 1) China est&#x00E1; a un nivel tecnol&#x00F3;gico muy bajo con respecto a EE.UU.; 2) la distancia que China debe recorrer es enorme debido a la capacidad militar extraordinaria de EE.UU.; y 3) hoy es m&#x00E1;s dif&#x00ED;cil convertir la capacidad econ&#x00F3;mica en capacidad militar, dada la complejidad tecnol&#x00F3;gica de esta &#x00FA;ltima (<xref ref-type="bibr" rid="ref5">Brooks y Wohlforth, 2016, p. 9</xref>).</p>
<p>Con respecto al factor militar, China encuentra muchas limitaciones estructurales para equiparar las capacidades militares norteamericanas. Esto implica que el aumento de su presupuesto militar no puede aumentar mucho su poder b&#x00E9;lico en el mediano y largo plazo frente al poder militar de alcance global norteamericano. Brooks y Wohlforth ponen como referencia el dominio de los &#x201C;espacios comunes&#x201D; por parte de EE.UU., integrado por cuatro componentes:</p>
<list list-type="order">
<list-item><p>1. Comando del mar: submarinos nucleares, portaviones, cruceros y destructores, barcos anfibios.</p></list-item>
<list-item><p>2. Aire: drones pesados, aeronaves de cuarta generaci&#x00F3;n, aviones de quinta generaci&#x00F3;n, helic&#x00F3;pteros de ataque.</p></list-item>
<list-item><p>3. Espacio: sat&#x00E9;lites en operaci&#x00F3;n, sat&#x00E9;lites militares.</p></list-item>
<list-item><p>4. Infraestructura: sistemas de alerta y control aerotransportados, aviones de abastecimiento y de transporte multiprop&#x00F3;sito, helic&#x00F3;pteros de transporte pesados o de carga media, aviones de carga pesada o media.</p></list-item>
</list>
<p>Comparado con Rusia, China, Francia, Gran Breta&#x00F1;a y la India, EE.UU. domina en cada uno de los correspondientes subcomponentes en raz&#x00F3;n de la proporci&#x00F3;n que le corresponde del total de las capacidades militares de los seis pa&#x00ED;ses juntos, oscilando entre el 50% y un poco m&#x00E1;s del 90% en cada uno de ellos. Por detr&#x00E1;s se encuentra Rusia, con una posesi&#x00F3;n que oscila entre el 1% y el 25% en cada uno de los diversos subcomponentes y, en tercer lugar, China con una posesi&#x00F3;n entre el 0% y el 6%, respectivamente (<xref ref-type="bibr" rid="ref5">Brooks y Wohlforth, 2016, pp. 19-21</xref>). De acuerdo con esta informaci&#x00F3;n se puede concluir que ni Rusia ni China podr&#x00E1;n competir contra el dominio militar global de EE.UU. por mucho tiempo.</p>
<p>En todo caso, se puede afirmar que la brecha con respecto al dominio de los espacios comunes puede cerrarse f&#x00E1;cilmente en la medida en que China siga invirtiendo recursos en el desarrollo militar. El problema es que el desarrollo de estas capacidades militares est&#x00E1; en funci&#x00F3;n de la capacidad tecnol&#x00F3;gica de un pa&#x00ED;s, y si bien China ha aumentado su inversi&#x00F3;n en Investigaci&#x00F3;n y Desarrollo (I+D), su <italic>output</italic> tecnol&#x00F3;gico se encuentra por detr&#x00E1;s de EE.UU. en t&#x00E9;rminos de capital humano y de producci&#x00F3;n tecnol&#x00F3;gica. Entre 2010 y 2011 el pa&#x00ED;s norteamericano invirti&#x00F3; 2,85% de su PIB en I+D y China el 1,84%, pero el capital humano de EE.UU. era siete veces mayor que el capital humano chino (<xref ref-type="bibr" rid="ref5">Brooks y Wohlforth, 2016, p. 23</xref>). Si se comparan ambos pa&#x00ED;ses en producci&#x00F3;n tecnol&#x00F3;gica, el resultado es muy inferior si la medimos por el porcentaje del total de familias de patentes tri&#x00E1;dicas, ingresos por cargos de regal&#x00ED;as y licencias de productos tecnol&#x00F3;gicos, art&#x00ED;culos m&#x00E1;s citados de ciencia e ingenier&#x00ED;a y n&#x00FA;mero de premios Nobel desde 1990. En todas estas m&#x00E9;tricas EE.UU. domina por encima de Jap&#x00F3;n, Alemania, Gran Breta&#x00F1;a, Francia y China.</p>
<p>El porcentaje en cada uno de estos cuatro rubros que le corresponde al pa&#x00ED;s norteamericano oscila entre el 30% y el 60%, mientras China est&#x00E1; muy por debajo del 10% (<xref ref-type="bibr" rid="ref5">Brooks y Wohlforth, 2016, p. 25</xref>). Estos datos sugieren que la distancia tecnol&#x00F3;gica entre los dos pa&#x00ED;ses es vasta y el proceso para acortarla tomar&#x00E1; mucho tiempo.</p>
<p>Lo anterior implica que para Beijing va a ser muy dif&#x00ED;cil alcanzar el nivel tecnol&#x00F3;gico que le permita desafiar militarmente a EE.UU. Como explican Gilli y Gilli, el crecimiento exponencial en la complejidad de la tecnolog&#x00ED;a militar y del sistema de producci&#x00F3;n de armas norteamericano es dif&#x00ED;cil de igualar, dado que el conocimiento para dise&#x00F1;ar, desarrollar y producir un sistema armament&#x00ED;stico avanzado no puede difuminarse tan f&#x00E1;cil en la actualidad, debido a su naturaleza organizacional y su dependencia del conocimiento t&#x00E1;cito (<xref ref-type="bibr" rid="ref20">Gilli y Gilli, 2018</xref>). Esto se da por varios factores: 1) los implicados en el dise&#x00F1;o y producci&#x00F3;n armament&#x00ED;stica avanzada se enfrentan a un infinito n&#x00FA;mero de decisiones que implican la evaluaci&#x00F3;n de muchos <italic>trade-offs</italic>; 2) identificar las soluciones a problemas de dise&#x00F1;o y producci&#x00F3;n implica ingentes esfuerzos de experimentaci&#x00F3;n, construcci&#x00F3;n de prototipos y refinamientos que muchas veces implica devolver los procesos avanzados de producci&#x00F3;n a los equipos que dise&#x00F1;an o a los equipos que testean para perfeccionar los armamentos; 3) la especificidad de los m&#x00E1;s m&#x00ED;nimos detalles de algunos componentes de los armamentos hace que sea dif&#x00ED;cil reproducir tecnolog&#x00ED;as sin interacci&#x00F3;n directa con sus creadores, dado que estos detalles est&#x00E1;n ausentes en los planos de dise&#x00F1;o de dichos armamentos; 4) en la actualidad el dise&#x00F1;o de armas avanzadas requiere de un conocimiento organizacional que se encarna en la experiencia y conocimiento colectivo de equipos gigantescos de personas (para el desarrollo del F-35 participaron 6000 ingenieros, ninguno de los cuales ten&#x00ED;a individualmente el conocimiento completo de todo el proyecto); y 5) la complejidad de estos procesos ha llegado a tal grado que incluso procedimientos computarizados han fallado en la predicci&#x00F3;n de defectos de los dise&#x00F1;os de algunos sistemas de armas, por lo que se ha requerido de testeos intensivos para corregirlos (<xref ref-type="bibr" rid="ref20">Gilli y Gilli, 2018</xref>). Por estas razones, a pesar de la ingenier&#x00ED;a inversa y del &#x00E9;xito del ciberespionaje chino, ha sido imposible igualar el <italic>jet</italic> de combate chino J-20 con el <italic>jet</italic> norteamericano F-22 o equiparar los submarinos chinos a los estadounidenses clase Virginia de alto sigilo (<xref ref-type="bibr" rid="ref5">Brooks y Wohlforth, 2016, p. 36</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="ref20">Gilli y Gilli, 2018, pp. 181-187</xref>).</p>
</sec>
</sec>
<sec>
<title>5. Conclusi&#x00F3;n</title>
<p>Todo lo anterior deja muchas dudas sobre la posibilidad de que China pueda competir con sus capacidades econ&#x00F3;micas, tecnol&#x00F3;gicas y militares en t&#x00E9;rminos del alcance global de sus operaciones. Pero no se puede negar el sorprendente avance que ha tenido este pa&#x00ED;s en las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas. Esto ha puesto a China como un pa&#x00ED;s en una clase particular que no puede ser comprendida en t&#x00E9;rminos de la f&#x00F3;rmula de 1+4. La raz&#x00F3;n es que el pa&#x00ED;s asi&#x00E1;tico, aunque no est&#x00E9; cerca de dominar la econom&#x00ED;a mundial, s&#x00ED; se proyecta a futuro como un pa&#x00ED;s con mayor influencia econ&#x00F3;mica y pol&#x00ED;tica. As&#x00ED; las cosas, Brooks y Wohlforth plantean una nomenclatura diferente de la configuraci&#x00F3;n del escenario actual que pueda dar cuenta de sus transformaciones. La f&#x00F3;rmula que proponen es 1+Y+X, donde el t&#x00E9;rmino Y refiere a grandes poderes que tienen el potencial de convertirse en superpotencias y el t&#x00E9;rmino X a grandes poderes (<xref ref-type="bibr" rid="ref5">Brooks y Wohlforth, 2016, p. 16</xref>).</p>
<p>En este marco, el camino que debe recorrer un pa&#x00ED;s dominante para llegar a superpotencia es el siguiente: 1) gran poder &#x2192; 2) superpotencia potencial emergente &#x2192; 3) superpotencia potencial &#x2192; 4) superpotencia. De acuerdo con los autores, el sistema actual puede denotarse con la f&#x00F3;rmula 1+1+X, pues China ha pasado de ser un gran poder a ser una super-potencia potencial emergente, en la medida en que tiene la capacidad econ&#x00F3;mica pero no tecnol&#x00F3;gica de aspirar a ser una superpotencia. Si logra adquirir los recursos econ&#x00F3;micos y tecnol&#x00F3;gicos para sobrepasar y desafiar a EE.UU. en el &#x00E1;mbito militar, entonces podr&#x00E1; considerarse como una superpotencia potencial. Y si obtiene la capacidad econ&#x00F3;mica y tecnol&#x00F3;gica para desarrollar y adquirir sistemas b&#x00E9;licos de proyecci&#x00F3;n global y la habilidad para implementarlos de manera coordinada en la disputa por el dominio de los espacios comunes, entonces el pa&#x00ED;s asi&#x00E1;tico podr&#x00E1; considerarse una superpotencia (<xref ref-type="bibr" rid="ref5">Brooks y Wohlforth, 2016, pp. 42-44</xref>).</p>
<p>Pero el camino parece extenso y a&#x00FA;n el sistema se caracteriza por la existencia de una &#x00FA;nica superpotencia: EE.UU, pues sigue existiendo una configuraci&#x00F3;n unipolar a favor de este pa&#x00ED;s, aunque se avizora un repunte de China que puede aspirar a dicho estatus. La &#x00FA;nica opci&#x00F3;n en el corto y mediano plazo para Beijing es una estrategia de balance externo frente a EE.UU., es decir, la formaci&#x00F3;n de alianzas que permitan equilibrar la balanza de poder con el objetivo de contener al pa&#x00ED;s norteamericano. El problema es que, dada la actual crisis, Washington ha logrado coaligar bajo su liderazgo a la UE y a varios aliados estrat&#x00E9;gicos que pueden limitar el alcance de la diplomacia china. En esa medida su poder econ&#x00F3;mico puede verse limitado con las retaliaciones de la coalici&#x00F3;n occidental en el terreno econ&#x00F3;mico con el plan de infraestructura del G-7 o sanciones comerciales y el cercamiento militar que enfrenta el pa&#x00ED;s en las aguas del Pac&#x00ED;fico, en el que, si bien puede ganar el pulso dada la dependencia econ&#x00F3;mica de sus vecinos frente a su mercado, no podr&#x00E1; responder con sus capacidades militares a la presencia norteamericana sin enfrentar costos muy altos. Por tales razones cabe esperar que China vea limitado su poder en sus aguas territoriales y que su expansi&#x00F3;n econ&#x00F3;mica sea contestada con resistencia por la nueva hegemon&#x00ED;a norteamericana.</p>
<p>En consecuencia, la perspectiva de Callinicos de que el mundo es uno multipolar en la medida en que tenemos una configuraci&#x00F3;n 1+4 con EE.UU. a la cabeza y con China, Jap&#x00F3;n, la UE y Rusia como grandes poderes, no parece apreciar la sutilidad de la definici&#x00F3;n de la uni-polaridad como un sistema dominado por una superpotencia con una capacidad global de control, ni tampoco permite ver las transformaciones de lo internacional, con China como mero aspirante a superpoten-cia (<xref ref-type="bibr" rid="ref7">Callinicos, 2009</xref>). Si bien el dominio norteamericano puede verse afectado por factores sist&#x00E9;micos del capitalismo, eso no significa que el estado actual de su dominio y el futuro de su poder a nivel global est&#x00E9; en declive en la competencia geopol&#x00ED;tica en un futuro cercano. En esa l&#x00ED;nea, se comprende que las amenazas al poder&#x00ED;o norteamericano no van a venir de la competencia geopol&#x00ED;tica sino de factores estructurales. Uno en particular es la crisis capitalista frente a la continuada ca&#x00ED;da de la tasa de ganancia (<xref ref-type="bibr" rid="ref37">Roberts, 2020</xref>). Relacionado con esto, el declive norteamericano puede provenir de un cambio pol&#x00ED;tico interno que lleve a un cambio pol&#x00ED;tico internacional, por ejemplo, con un eventual gobierno de los socialistas y con un cambio del <italic>staff</italic> encargado de la seguridad. Pero ese panorama no se ve cercano y, aun cuando sucediera, no hay muchas esperanzas de que transforme la orientaci&#x00F3;n a lo internacional, dada la influencia del <italic>lobby</italic> del complejo militar industrial y la cohorte de expertos en seguridad en el sector de la defensa. En todo caso, cabe esperar que en este contexto Am&#x00E9;rica Latina pueda jugar un papel relevante en la competencia entre EE.UU. y China, ambos en b&#x00FA;squeda de socios comerciales y destinos para sus inversiones. Pero esto solo tendr&#x00E1; importantes repercusiones si se convierte a nuestro hemisferio en un nodo central de las redes del capital, algo que a su vez profundizar&#x00ED;a la competencia geopol&#x00ED;tica a nivel regional. Dada esta situaci&#x00F3;n, la mayor aportaci&#x00F3;n de nuestro continente solo puede ser la b&#x00FA;squeda de una mayor independencia econ&#x00F3;mica y pol&#x00ED;tica de las potencias en competencia, de tal manera que pueda equilibrar la balanza de poder internacional a trav&#x00E9;s de la construcci&#x00F3;n de nuevos modelos de desarrollo que puedan contribuir a la b&#x00FA;squeda de la paz internacional.</p>
</sec>
</body>
<back>
<ack>
<title>Agradecimientos</title>
<p>Agradezco a los evaluadores y a los editores de la revista por sus cr&#x00ED;ticas y contribuciones a este art&#x00ED;culo, pues han sido de gran importancia y han nutrido mucho mis perspectivas sobre el tema. De igual forma, agradezco y dedico este ensayo al abogado y escritor H&#x00E9;ctor Pe&#x00F1;a Diaz (Q.E.P.D), quien fue mi maestro, interlocutor, editor y l&#x00FA;cido cr&#x00ED;tico de los primeros esbozos del argumento que aqu&#x00ED; presento. Tambi&#x00E9;n quiero agradecer a Emilia V&#x00E1;squez Pardo por leer, comentar y criticar este escrito.</p>
</ack>
<bio>
<title>Christian Camilo Casta&#x00F1;o Garc&#x00ED;a</title>
<p>Polit&#x00F3;logo, mag&#x00ED;ster en Filosof&#x00ED;a de la Universidad Nacional de Colombia.</p>
</bio>
<notes>
<fn-group>
<fn id="fn1" fn-type="other"><label>1</label><p>Sobre el debate acerca de la relaci&#x00F3;n entre realismo y marxismo, ver: (<xref ref-type="bibr" rid="ref2">Anievas, 2005</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="ref6">Callinicos, 2007</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="ref34">Pozo-Martin, 2006</xref>).</p></fn>
<fn id="fn2" fn-type="other"><label>2</label><p>Traducci&#x00F3;n propia.</p></fn>
<fn id="fn3" fn-type="other"><label>3</label><p>Traducci&#x00F3;n propia.</p></fn>
<fn id="fn4" fn-type="other"><label>4</label><p>Los 18 sectores son: industria a&#x00E9;ro-espacial y de defensa; negocios y servicios personales; casinos, hoteles y restaurantes; industria qu&#x00ED;mica; <italic>hardware</italic> y <italic>software</italic> de computadoras; conglomerados; electr&#x00F3;nica; servicios financieros; comidas, bebidas y tabaco; equipamiento y servicios de salud; maquinaria pesada; seguros; medios de comunicaci&#x00F3;n; petr&#x00F3;leo y gas; farmac&#x00E9;utica y productos de cuidado personal; comercio minorista; transporte; y servicios p&#x00FA;blicos.</p></fn>
<fn id="fn5" fn-type="other"><label>5</label><p>Banca; construcci&#x00F3;n; bienes ra&#x00ED;ces (Hong Kong); y telecomunicaciones (Hong Kong).</p></fn>
<fn id="fn6" fn-type="other"><label>6</label><p>Estos datos han sido actualizados y presentados por Starrs en el presente a&#x00F1;o y refuerzan sus conclusiones (<xref ref-type="bibr" rid="ref43">Starrs, 2022</xref>).</p></fn>
<fn id="fn7" fn-type="other"><label>7</label><p>Esto se basa en una amplia literatura de estudios militares que concluyen que el PIB per c&#x00E1;pita es un buen indicador de la eficiencia de la econom&#x00ED;a y del ej&#x00E9;rcito (<xref ref-type="bibr" rid="ref3">Beckley, 2018, p&#x00E1;g. 18</xref>).</p></fn>
</fn-group>
</notes>
<ref-list>
<title>Referencias</title>
<ref id="ref1"><mixed-citation>Albuquerque, F. P., Carvalho, C. C. A. y Fuccille, A. (2021). A instrumentaliza&#x00E7;&#x00E3;o do setor energ&#x00E9;tico sob Putin-Medvedev (2000-2018) e o retorno russo ao tabuleiro geopol&#x00ED;tico internacional. <italic>Revista de Relaciones Internacionales, Estrategia y Seguridad, 16</italic>(1), 125-153.</mixed-citation>
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<element-citation publication-type="journal"><person-group person-group-type="author"><name><surname>Wade</surname><given-names>R. H</given-names></name></person-group><day>30</day><comment>marzo</comment><year>2022</year><source>Why the US and Nato Have Long Wanted Russia to Attack Ukraine</source><uri>https://blogs.lse.ac.uk/europpblog/2022/03/30/why-the-us-and-nato-have-long-wanted-russia-to-attack-ukraine/</uri></element-citation></ref>
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