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<journal-title>Ciencia Pol&#x00ED;tica</journal-title>
<abbrev-journal-title abbrev-type="publisher">Cienc. Politi.</abbrev-journal-title>
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<publisher-name>Universidad Nacional de Colombia</publisher-name>
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<article-id pub-id-type="doi">10.15446/cp.v19n37.105041</article-id>
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<article-title>Las razones del voto en Colombia: Analizando las elecciones presidenciales de 2018</article-title>
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<trans-title xml:lang="en">The reasons for voting in Colombia: Analyzing the 2018 presidential elections</trans-title>
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<surname>Betancur</surname>
<given-names>Milany Andrea G&#x00F3;mez</given-names>
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<email>milandreagobe@gmail.com</email>
<uri>https://orcid.org/0000-0001-9362-3896</uri>
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<aff id="aff1"><institution content-type="original">Universidad Antonio Nari&#x00F1;o, Bogot&#x00E1;</institution><country></country></aff>
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<license license-type="open-access" xlink:href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0" xml:lang="es"><license-p>Este art&#x00ED;culo est&#x00E1; publicado en acceso abierto bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 2.5 Colombia.</license-p>
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<title>Resumen</title>
<p>La presente investigaci&#x00F3;n intenta dar cuenta de cu&#x00E1;les fueron las principales razones que explican el voto en Colombia durante las elecciones presidenciales del a&#x00F1;o 2018. As&#x00ED;, a trav&#x00E9;s de un an&#x00E1;lisis te&#x00F3;rico-estad&#x00ED;stico, se exponen los diferentes componentes que explican el voto por los candidatos en la contienda electoral, poniendo marcada atenci&#x00F3;n en las variables emociones y en qu&#x00E9; medida y de qu&#x00E9; manera estas jugaron un papel importante. Tomando como base el comportamiento pol&#x00ED;tico&#x2014; electoral y el contexto pol&#x00ED;tico colombiano, que ha estado traspasado por diversos fen&#x00F3;menos de violencia, se concluye que la polarizaci&#x00F3;n izquierda-derecha en el pa&#x00ED;s fue determinante a la hora del ejercicio del voto por parte de la ciudadan&#x00ED;a y gener&#x00F3; emociones tanto positivas como negativas hacia los candidatos; una polarizaci&#x00F3;n que, a su vez, fue ocasionada por el uribismo como clivaje.</p>
</abstract>
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<title>Abstract</title>
<p>The present investigation, titled &#x201C;Emotions and Politics: Explanation of the Colombian Electoral Behavior in the 2018 Presidential Elections,&#x201D; attempts to account for the main reasons that explain the vote in Colombia during the 2018 presidential elections. Thus, a theoretical-statistical analysis is made, from which the different components that explain the vote in favor of candidates in the electoral contest are exposed, paying close attention to the variables of emotion y a qu&#x00E9; extent and in what way these emotions played an important role. Taking electoral political behavior as a basis and considering the Colombian political context, which has been affected by various phenomena of violence, it is concluded that the left-right polarization in the country was decisive in the exercise of the vote by the citizens and generated both positive and negative emotions towards the candidates; a polarization that, in turn, was caused by Uribismo as a cleavage.</p>
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<title>Introducci&#x00F3;n</title>
<p>Colombia, pa&#x00ED;s ubicado al sur de Am&#x00E9;rica Latina, es heredero de una historia de colonizaci&#x00F3;n compartida con las dem&#x00E1;s naciones del territorio en su formaci&#x00F3;n como Estado. El legado europeo y norteamericano fue fundante de la organizaci&#x00F3;n socioecon&#x00F3;mica y cultural del territorio, y las din&#x00E1;micas pol&#x00ED;ticas que se han presentado han estructurado las formas institucionales desde las cuales se ejerce el poder y se ha luchado por &#x00E9;l. A su vez, estas instituciones han determinado la configuraci&#x00F3;n ideol&#x00F3;gica que ha prevalecido en la zona y, con ello, el comportamiento pol&#x00ED;tico en un momento determinado (<xref ref-type="bibr" rid="ref13">Cuevas, 2014</xref>).</p>
<p>En el caso de Latinoam&#x00E9;rica, el comportamiento pol&#x00ED;tico de sus instituciones y, con ello, de sus ciudadanos ha estado marcado por cierta homogeneidad. Despu&#x00E9;s de las independencias, se gestaron sistemas pol&#x00ED;ticos basados en la idea de la democracia francesa, inglesa y norteamericana que, sin embargo, mantuvieron pr&#x00E1;cticas autoritarias, donde la participaci&#x00F3;n social fue casi nula hasta los a&#x00F1;os 90 (<xref ref-type="bibr" rid="ref9">Cavarozzi, 1991</xref>).</p>
<p>No obstante, esta tendencia que se ha presentado en la regi&#x00F3;n a lo largo de su historia fue, en el caso colombiano, cambiando durante el siglo XX (<xref ref-type="bibr" rid="ref38">P&#x00E9;caut, 2001</xref>) (<xref ref-type="bibr" rid="ref41">Reyna, 2006</xref>) (Hoskin et al., 2005) (Guzm&#x00E1;n y Ram&#x00ED;rez, 2015)</p>
<p>Desde 1964, con el nacimiento de las FARC-EP, el Estado se enfrasc&#x00F3; en una lucha antiguerrillera, que tuvo como fin no permitir que la izquierda llegara al poder. De la mano de Estados Unidos y diversos planes, con mayor o menor &#x00E9;nfasis, los mandatarios buscaban alternativas para salir del conflicto armado con las guerrillas, al que se le sum&#x00F3;, durante los a&#x00F1;os 80, el narcotr&#x00E1;fico y, en los 90, el paramilitarismo (<xref ref-type="bibr" rid="ref10">Centro de Memoria Hist&#x00F3;rica, 2013</xref>). Mientras Am&#x00E9;rica Latina viv&#x00ED;a la &#x00E9;poca de las dictaduras, en Colombia se sumaban v&#x00ED;ctimas y desplazados a causa de una guerra que parec&#x00ED;a interminable, y tras la cual las din&#x00E1;micas pol&#x00ED;ticas se adecuaron a ella (<xref ref-type="bibr" rid="ref18">Duque Daza, 2019</xref>).</p>
<p>Es por esta raz&#x00F3;n que, a pesar del proceso de paz con la guerrilla de las FARC, que tiene su firma en 2016, la guerra ha sido un motor en el comportamiento pol&#x00ED;tico colombiano, en especial la divisi&#x00F3;n entre izquierda y derecha, que fue identificada con los bandos que la lucharon: el Estado y el paramilitarismo, por un lado, y las guerrillas, por el otro. El a&#x00F1;o 2018 demostr&#x00F3; lo dicho, pues fue en este a&#x00F1;o que se dieron las primeras elecciones presidenciales despu&#x00E9;s del proceso de paz, donde el discurso militar antiguerrilla no cab&#x00ED;a ya en el escenario; sin embargo, fue crucial en esta contienda, haciendo alarde del NO que hab&#x00ED;a ganado en el plebiscito realizado, donde se le pregunt&#x00F3; al pueblo colombiano si refrendaba estos acuerdos de paz.</p>
<p>En el a&#x00F1;o 2018, gana entonces la derecha en el pa&#x00ED;s con un discurso que capitaliza el descontento de las personas con la firma del acuerdo de paz, al manifestar que la posible llegada de la izquierda al poder le dar&#x00ED;a beneficios excesivos a los desmovilizados y convertir&#x00ED;a a Colombia en un pa&#x00ED;s como Venezuela, bajo el chavismo expropiador (<xref ref-type="bibr" rid="ref23">Gamboa, 2019</xref>). Ser&#x00E1; entonces en cabeza de Iv&#x00E1;n Duque, un joven senador de la Rep&#x00FA;blica poco conocido en el pa&#x00ED;s, a trav&#x00E9;s del cual se cristaliza este discurso y se logra una campa&#x00F1;a ganadora frente al centroizquierda representado por Gustavo Petro.</p>
<p>Ahora bien, si bien es cierto que el candidato a la presidencia fue Iv&#x00E1;n Duque, su discurso tiene una historia y, sobre todo, un mentor: &#x00C1;lvaro Uribe V&#x00E9;lez y el partido Centro Democr&#x00E1;tico, que fue la fuerza pol&#x00ED;tica que le dio el aval y con el cual lleg&#x00F3; al poder (<xref ref-type="bibr" rid="ref5">Botero et al., 2016</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="ref21">Fierro, 2014</xref>).</p>
<p>As&#x00ED; pues, se puede decir que, si bien los factores coyunturales fueron fundamentales en la elecci&#x00F3;n de Gustavo Petro a la presidencia, la elecci&#x00F3;n del mismo se engloba en un desgaste frente al sistema, que hist&#x00F3;ricamente ha sido provocado por una serie de escenarios de polarizaci&#x00F3;n partidista, conflicto armado y personalismos, que han llevado a la ciudadan&#x00ED;a a asumir su papel &#x00FA;nicamente como sufragante, sin ver que sus necesidades socioecon&#x00F3;micas est&#x00E1;n satisfechas. En este orden, por un lado, respecto a la polarizaci&#x00F3;n partidista, tal y como lo argumenta <xref ref-type="bibr" rid="ref18">Duque Daza (2019)</xref>, precisamente la reforma partidista del a&#x00F1;o 1991, que le abre la puerta al multipartidismo, fue necesaria dada la monopolizaci&#x00F3;n del poder de caudillos liberales y conservadores que, a trav&#x00E9;s de listas cerradas y cabezas de listas, dominaron por a&#x00F1;os, sin darle el poder a otras alternativas pol&#x00ED;ticas ni responder necesariamente a las demandas ciudadanas. Por otro lado, el conflicto armado gener&#x00F3; la implementaci&#x00F3;n y financiaci&#x00F3;n de pol&#x00ED;ticas de seguridad que hicieron que el presupuesto nacional y la atenci&#x00F3;n gubernamental se dirigieran a combatir las guerrillas, dejando de lado la esfera social, econ&#x00F3;mica, deportiva o cultural, e incluso de infraestructura, tan importantes para el desarrollo del pa&#x00ED;s. Finalmente, la fuerte polarizaci&#x00F3;n social en el pa&#x00ED;s, de car&#x00E1;cter personalista, desatada por el uribismo y que ha llevado a din&#x00E1;micas de diferencias, produce lo que <xref ref-type="bibr" rid="ref35">Mart&#x00ED;n-Bar&#x00F3; (1990)</xref> denomina &#x201C;trauma psicosocial&#x201D;, entendido como una vivencia que afecta a la persona de forma negativa y que le deja una huella producida socialmente, cuyas consecuencias pueden ir desde desatenci&#x00F3;n selectiva y aferramiento a prejuicios hasta la generaci&#x00F3;n de rigidez ideol&#x00F3;gica, odio, deseo de venganza y defensa paranoide (<xref ref-type="bibr" rid="ref44">Samayoa, 1990</xref>).</p>
<p>Por lo anterior, lo que intenta este trabajo es que, como efecto de ese desgaste hist&#x00F3;rico, en las elecciones presidenciales del a&#x00F1;o 2018 en Colombia s&#x00ED; se present&#x00F3; una polarizaci&#x00F3;n ideol&#x00F3;gica marcada, que tuvo como causa a &#x00C1;lvaro Uribe como clivaje, y que esta polarizaci&#x00F3;n gener&#x00F3; diversas emociones en los votantes, las cuales se manifestaron en las urnas y explican el comportamiento del elector colombiano en este sufragio, donde sali&#x00F3; electo el se&#x00F1;or Iv&#x00E1;n Duque M&#x00E1;rquez.</p>
</sec>
<sec>
<title>Metodolog&#x00ED;a</title>
<p>La metodolog&#x00ED;a que se us&#x00F3; en este trabajo fue de tipo mixto. El marco de indagaci&#x00F3;n del comportamiento electoral aqu&#x00ED; utilizado es el que ha fundamentado el Grupo de Estudios de Investigaciones Pol&#x00ED;ticas de la Universidad de Santiago de Compostela, que desde a&#x00F1;os atr&#x00E1;s ha venido realizando diversos trabajos sobre el papel de las emociones en el comportamiento pol&#x00ED;tico a trav&#x00E9;s de estudios demosc&#x00F3;picos. As&#x00ED; pues, desde el punto de vista emp&#x00ED;rico, este grupo opta por el planteamiento de <xref ref-type="bibr" rid="ref33">Marcus et al. (2000</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="ref34">2005</xref>) para estudiar el peso de la emoci&#x00F3;n en el comportamiento pol&#x00ED;tico ciudadano, dado que sus aportes han sido testeados y han demostrado tener consistencia estad&#x00ED;stica. A lo anterior se suma que la validez de las encuestas como m&#x00E9;todo para medir el estudio de las emociones en el comportamiento pol&#x00ED;tico ha sido demostrada (<xref ref-type="bibr" rid="ref11">Ciuk et al., 2015</xref>).</p>
<p>Por lo ya expuesto, el m&#x00E9;todo utilizado para la medici&#x00F3;n de la influen-cia de variables emocionales aqu&#x00ED; empleado parte de una bater&#x00ED;a de trece emociones, cuyo estudio se plantea a trav&#x00E9;s de tres preguntas: a) la primera hace alusi&#x00F3;n al hecho de si el entrevistado ha sentido o no en alguna ocasi&#x00F3;n una emoci&#x00F3;n (presencia); b) a continuaci&#x00F3;n, se aborda la intensidad con la que ha sentido dicha emoci&#x00F3;n (intensidad) y, por &#x00FA;ltimo, c) se plantea si sigue sintiendo dicha emoci&#x00F3;n actualmente (duraci&#x00F3;n) (<xref ref-type="bibr" rid="ref27">Jar&#x00E1;iz et al., 2020</xref>).</p>
<p>En este sentido, las variables emocionales que se tuvieron en cuenta fueron: orgullo, esperanza, entusiasmo, tranquilidad, ansiedad, miedo, preocupaci&#x00F3;n, enfado, resentimiento, disgusto, odio, desprecio y amargura. Esta medici&#x00F3;n ha sido utilizada en el estudio sobre las elecciones generales en Espa&#x00F1;a del a&#x00F1;o 2016, en estudios poselectorales realizados con motivo de las elecciones generales de abril y noviembre de 2019, y en varias encuestas electorales a nivel auton&#x00F3;mico y municipal en Espa&#x00F1;a que confirman la validez del m&#x00E9;todo. En el caso colombiano, esta fue adaptada al contexto.</p>
<p>Por otro lado, es menester decir que el instrumento de medici&#x00F3;n demosc&#x00F3;pico no solo tuvo presente el componente emocional; este se divide en bloques que indagan sobre diversos aspectos que tienen influencia a la hora de votar. Empero, para esta investigaci&#x00F3;n propiamente, se escogieron aquellos bloques que recogieron variables referentes al recuerdo de voto, la identificaci&#x00F3;n partidista y la simpat&#x00ED;a con los l&#x00ED;deres. A su vez, se tuvieron presentes los bloques que hac&#x00ED;an alusi&#x00F3;n a clivajes ideol&#x00F3;gicos, socioecon&#x00F3;micos, religiosos y, por supuesto, aquel concerniente a variables coyunturales tan importantes en Colombia como el Proceso de Paz. Este &#x00FA;ltimo bloque se agrega como caracter&#x00ED;stica propia del pa&#x00ED;s en cuesti&#x00F3;n.</p>
</sec>
<sec>
<title>Muestra y m&#x00E9;todos de an&#x00E1;lisis</title>
<p>El estudio demosc&#x00F3;pico aqu&#x00ED; presentado se elabor&#x00F3; con hombres y mujeres de 18 a&#x00F1;os en adelante, de todos los niveles socioecon&#x00F3;micos, en las ciudades de Bogot&#x00E1;, Medell&#x00ED;n, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Puerto As&#x00ED;s (Putumayo)<sup>1</sup> y Dabeiba (Antioquia). Se realizaron un total de 1000 encuestas, llevadas a cabo a trav&#x00E9;s de un muestreo probabil&#x00ED;stico estratificado por municipios, seleccionando de manera aleatoria a personas de 18 a&#x00F1;os o m&#x00E1;s residentes en el hogar. En relaci&#x00F3;n con el margen de error, este se estim&#x00F3; en &#x00B1;3,10 % con un 95 % de confianza.</p>
<p>Ahora bien, el an&#x00E1;lisis de los resultados obtenidos por medio de este instrumento se realiz&#x00F3; a trav&#x00E9;s del programa SPSS, comenzando con una lectura general de los datos para identificar los perfiles de los votantes a trav&#x00E9;s de variables como sexo, religi&#x00F3;n, estrato social, salario y ocupaci&#x00F3;n. En este orden, dependiendo de los resultados obtenidos, se opt&#x00F3; por utilizar el conjunto estad&#x00ED;stico ANOVA de un factor o an&#x00E1;lisis de la varianza de una sola v&#x00ED;a, a fin de encontrar diferencias significativas entre los grupos de votantes en relaci&#x00F3;n con su identificaci&#x00F3;n con un candidato o partido pol&#x00ED;tico. Por otro lado, dentro de los m&#x00E9;todos utilizados para examinar la relaci&#x00F3;n entre la ubicaci&#x00F3;n ideol&#x00F3;gica y la valoraci&#x00F3;n de los candidatos a la presidencia o los l&#x00ED;deres pol&#x00ED;ticos, se incluy&#x00F3; el an&#x00E1;lisis de correlaci&#x00F3;n.</p>
<p>En relaci&#x00F3;n con el m&#x00E9;todo de an&#x00E1;lisis de correspondencia simple, este fue utilizado en el presente estudio a fin de representar la cercan&#x00ED;a entre partidos y candidatos. Finalmente, con el objetivo de explicar las variables que influyeron en el voto de los colombianos en las elecciones presidenciales del a&#x00F1;o 2018, se us&#x00F3; la t&#x00E9;cnica de regresi&#x00F3;n log&#x00ED;stica.</p>
</sec>
<sec>
<title>Teor&#x00ED;as de explicaci&#x00F3;n del voto: la teor&#x00ED;a espacial, los clivajes y las emociones como factores explicativos.</title>
<p>Cuando se hace referencia a las principales escuelas del comportamiento electoral, tradicionalmente se alude a la ciencia pol&#x00ED;tica norteamericana, en especial, a la Escuela de Columbia (<xref ref-type="bibr" rid="ref29">Lazarsfeld et al., 1944</xref>), la Escuela de Michigan (<xref ref-type="bibr" rid="ref7">Campbell et al., 1960</xref>) y la Escuela de Rochester (<xref ref-type="bibr" rid="ref17">Downs, 1957</xref>). Sin embargo, a diferencia de las escuelas de Michigan y Columbia, que plantean determinantes sociales o psicol&#x00F3;gicos para la elecci&#x00F3;n, la escuela de Rochester pondr&#x00E1; &#x00E9;nfasis en la racionalidad individual; mientras que la teor&#x00ED;a de los clivajes tendr&#x00E1; en cuenta determinantes estructurales que crean rupturas pol&#x00ED;ticas en la sociedad. Hoy en d&#x00ED;a, el fen&#x00F3;meno electoral no se puede explicar &#x00FA;nicamente a partir de una u otra escuela del comportamiento electoral; los avances sobre el tema han permitido explicar el voto en la contemporaneidad desde una visi&#x00F3;n ecl&#x00E9;ctica.</p>
<p>De esta manera, la <italic>Escuela de Rochester</italic> plantea que el votante habi-tual elige fundamentado en sus deseos y creencias, que, a su vez, est&#x00E1;n sostenidas en la informaci&#x00F3;n que tiene de los candidatos, los partidos pol&#x00ED;ticos que los avalan, los planes de gobierno, las experiencias pasadas y, sobre todo, la idea de maximizar su utilidad al menor costo posible. Es decir, como lo indica <xref ref-type="bibr" rid="ref42">Rivero Casas (2012)</xref>, el individuo, despu&#x00E9;s de haber formado sus creencias, valora cada una de las opciones que cree disponibles y estrictamente llevar&#x00E1; a la acci&#x00F3;n la opci&#x00F3;n que considera el mejor medio de satisfacer sus deseos, considerando que le representa un ahorro en los costos y la mayor gratificaci&#x00F3;n en los resultados (p. 43).</p>
<p>En este mismo sentido, autoras como <xref ref-type="bibr" rid="ref20">Fern&#x00E1;ndez y Fl&#x00F3;rez Pinilla (2008)</xref> destacan que esta idea proviene de la llamada Teor&#x00ED;a de la Elecci&#x00F3;n Racional, la cual es un presupuesto econ&#x00F3;mico que parte de la utilidad del individuo, pero que, aplicada al contexto pol&#x00ED;tico, logra una descripci&#x00F3;n del comportamiento de los ciudadanos en la participaci&#x00F3;n pol&#x00ED;tica y electoral en un sistema democr&#x00E1;tico. Dado que el votante, mediante la informaci&#x00F3;n, identifica cu&#x00E1;l es el candidato o partido pol&#x00ED;tico que m&#x00E1;s se ajusta a sus preferencias y cu&#x00E1;les son las pol&#x00ED;ticas que podr&#x00ED;an maximizar el beneficio colectivo.</p>
<p>Ahora bien, la decisi&#x00F3;n del voto de los electores dentro de este planteamiento se har&#x00E1;, seg&#x00FA;n la teor&#x00ED;a de Downs, en un escenario denominado &#x201C;modelizaci&#x00F3;n espacial&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref4">Bosc&#x00E1;n et al., 2023</xref>) en el cual tanto la postura de los votantes como la de los partidos se ubica a partir de sus preferencias o percepciones sobre determinado issue, como puntos en un espacio unidimensional representado por una recta con formato de escala cuyos valores num&#x00E9;ricos ascienden desde el extremo izquierdo al l&#x00ED;mite derecho. El anterior planteamiento se denomina tambi&#x00E9;n <italic>modelo de proximidad</italic>, dado que, seg&#x00FA;n este, los votantes se inclinar&#x00E1;n por partidos pol&#x00ED;ticos o candidatos que coincidan con su posici&#x00F3;n ideol&#x00F3;gica en la recta; por ello, candidatos y partidos tratar&#x00E1;n de ocupar posiciones en el continuo, de forma ideal en donde se concentren la mayor&#x00ED;a de votantes (que ser&#x00ED;a el centro), siempre respetando el principio del modelo de proximidad, seg&#x00FA;n el cual, una vez colocado en la escala pol&#x00ED;tica, un partido puede colocarse ideol&#x00F3;gicamente bien a la izquierda o bien a la derecha, pero no puede ir m&#x00E1;s all&#x00E1; del partido m&#x00E1;s cercano hacia el cual se est&#x00E1; moviendo (<xref ref-type="bibr" rid="ref17">Downs, 1957</xref>). Al final, tras la ubicaci&#x00F3;n de votantes y candidatos o partidos, el voto se direccionar&#x00E1; en mayor medida hacia el partido o candidato que, en virtud de la l&#x00F3;gica de la menor distancia, es percibido en el mismo espacio ideol&#x00F3;gico que el votante o en otro sumamente pr&#x00F3;ximo a &#x00E9;l. Por ello, los partidos o candidatos no pueden superarse ideol&#x00F3;gicamente, lo que hace que su responsabilidad ideol&#x00F3;gica<sup>2</sup> les impida dar saltos de este tipo por encima de sus vecinos (<xref ref-type="bibr" rid="ref17">Downs, 1957</xref>).</p>
<p>N&#x00F3;tese, sin embargo, que en el p&#x00E1;rrafo anterior aparece en corchetes la palabra &#x201C;candidato&#x201D;. Esto es as&#x00ED; porque la teor&#x00ED;a de Downs fue pensada inicialmente en el contexto europeo, donde el sistema parlamentario ha sido la regularidad, por lo que los actores principales son los partidos pol&#x00ED;ticos. No obstante, en Am&#x00E9;rica Latina, si bien es cierto que la consolidaci&#x00F3;n de los partidos ha sido fr&#x00E1;gil, como lo plantea <xref ref-type="bibr" rid="ref24">Ganatios (2013)</xref>, hay evidencia emp&#x00ED;rica en el territorio en cuesti&#x00F3;n de la relaci&#x00F3;n entre la autoubicaci&#x00F3;n ideol&#x00F3;gica y el partido del encuestado, como lo demuestran (</p>
<p>Tras lo anterior, se podr&#x00ED;a decir, siguiendo a <xref ref-type="bibr" rid="ref14">Coppedge (1998)</xref>, que este planteamiento s&#x00ED; es aplicable a Am&#x00E9;rica Latina, en la medida en que los candidatos de un partido pol&#x00ED;tico toman una posici&#x00F3;n en la escala ideol&#x00F3;gica y comienzan a representarla. Posici&#x00F3;n que, adem&#x00E1;s, es reforzada a partir de la postura de este candidato en relaci&#x00F3;n con uno o varios <italic>issues</italic>. De esta forma, la identificaci&#x00F3;n de un candidato con un <italic>issue</italic> implica la ubicaci&#x00F3;n ideol&#x00F3;gica de este, dado que dichos problemas o temas generan programas y actitudes que logran establecer la distancia entre los candidatos o los partidos pol&#x00ED;ticos que representan en el espacio izquierda-derecha.</p>
<p>Ahora bien, respecto a las teor&#x00ED;as de explicaci&#x00F3;n del voto, se puede hablar tambi&#x00E9;n de la de los clivajes. Su inicio se encuentra en la propuesta hecha en los a&#x00F1;os sesenta por Lipset y Rokkan en su texto <italic>Clevages Structures: Party Systems and Voter Alignments</italic> (<xref ref-type="bibr" rid="ref31">1967</xref>), donde dise&#x00F1;aron un modelo explicativo que permitiese exponer los conflictos de Europa del Este y justificar desde all&#x00ED; las preferencias de los votantes.</p>
<p>Su teor&#x00ED;a se bas&#x00F3;, entonces, en buscar las divisiones o l&#x00ED;neas de ruptura hist&#x00F3;ricas de esta sociedad en cuesti&#x00F3;n, tales como conflictos sociales y din&#x00E1;micas que movilizaran a la sociedad a asociarse, organizarse colectivamente o apoyar a un tipo de estructura pol&#x00ED;tica determinada. Se trata, pues, de c&#x00F3;mo una divisi&#x00F3;n estructural social basada en creencias, valores y experiencias hace posible la articulaci&#x00F3;n de un grupo social espec&#x00ED;fico. En este orden, para los autores existen cuatro clivajes fundacionales: el &#x00E9;tnico, el cultural, el de clase y el de religi&#x00F3;n.</p>
<p>Los anteriores clivajes, o lo que es lo mismo, l&#x00ED;neas causantes de divisiones sociales profundas en torno a temas estructurales que se mantienen en el tiempo y se han institucionalizado, fueron analizados por <xref ref-type="bibr" rid="ref31">Lipset y Rokkan (1967)</xref> en el estudio de la sociedad noruega de los a&#x00F1;os cincuenta. Este hecho permiti&#x00F3; que el modelo fuera visto con simpat&#x00ED;a por el conjunto de polit&#x00F3;logos de pa&#x00ED;ses donde la contienda electoral era similar o parecida, pero se recibi&#x00F3; con cierto escepticismo en todo el mundo ib&#x00E9;rico, y en el iberoamericano simplemente se ignor&#x00F3; debido a las caracter&#x00ED;sticas autoritarias de algunos de estos pa&#x00ED;ses</p>
<p>Sin embargo, esto no pasa hoy en d&#x00ED;a. Es cierto en el caso de A.L., como bien lo indica <xref ref-type="bibr" rid="ref16">Dix (1992)</xref>, que los pa&#x00ED;ses no han pasado por los mismos procesos de consolidaci&#x00F3;n nacional, de industrializaci&#x00F3;n ni de democratizaci&#x00F3;n que Europa. E incluso, como lo indica <xref ref-type="bibr" rid="ref40">Polga-Hecimovich (2014)</xref>, en este territorio las relaciones entre votantes y partidos pol&#x00ED;ticos tienden a ser personales m&#x00E1;s que program&#x00E1;ticas o ideol&#x00F3;gicas. No obstante, estos fen&#x00F3;menos no entran en contradicci&#x00F3;n con algunos supuestos cl&#x00E1;sicos de la teor&#x00ED;a de los clivajes, que permitir&#x00ED;an su uso en el contexto latinoamericano. Es as&#x00ED; como Daniel Luis <xref ref-type="bibr" rid="ref47">Seiler (2001)</xref> plantea que los clivajes tienen un doble prop&#x00F3;sito: en primer lugar, entender el origen de los partidos y, en segundo lugar, ubicarse en un escenario que haga posible hablar de otros clivajes. Lo anterior implica, pues, analizar las condiciones hist&#x00F3;ricas que antecedieron a la emergencia de un partido para encontrar los posibles motivos de los clivajes, ya que estos son resultados de situaciones estructurales, culturales o socioecon&#x00F3;micas que fecundan alg&#x00FA;n tipo de cambio o situaci&#x00F3;n conflictiva e intolerable para una parte de la poblaci&#x00F3;n.</p>
<p>En ese orden, es posible plantear que la identificaci&#x00F3;n partidista conun problema en cuesti&#x00F3;n, o la posici&#x00F3;n que se tome frente a este, que tambi&#x00E9;n podr&#x00ED;amos denominar &#x201C;<italic>issue</italic>&#x201D;, influye en la orientaci&#x00F3;n del electorado, incluso m&#x00E1;s que su posicionamiento con una o varias doctrinas pol&#x00ED;ticas (<xref ref-type="bibr" rid="ref31">Lipset y Rokkan, 1967</xref>). De esta manera, la identificaci&#x00F3;n de los votantes con determinado l&#x00ED;der en la contienda electoral, a trav&#x00E9;s de un clivaje que este represente, no solamente se da porque el votante se siente identificado con la posici&#x00F3;n del candidato frente a determinada problem&#x00E1;tica; al ser los clivajes contradicciones intolerables al punto de generar una ruptura pol&#x00ED;tica, estos movilizan emociones fundadas en la historia de dicho clivaje y en las diversas posturas que frente a situaciones socioecon&#x00F3;micas representan (<xref ref-type="bibr" rid="ref47">Seiler 2001, p. 54</xref>).</p>
<p>De ah&#x00ED; que la emoci&#x00F3;n haya sido estudiada tambi&#x00E9;n como un desencadenante del voto, que no necesariamente es irracional, sino que ayuda en la toma de decisiones. De esta forma, en 2000, en su c&#x00E9;lebre libro*<italic>Affective Intelligence and Political Judgment</italic>*, George Marcus, Russell Neuman y Michael Mackuen, apoyados en la neuropsicolog&#x00ED;a, condensan algunas perspectivas que ellos y otros autores (<xref ref-type="bibr" rid="ref37">Norris, 2005</xref>) ya hab&#x00ED;an estudiado sobre el tema, y plantean que la toma de decisiones por parte del elector tiene dos variables: una de ellas son las disposiciones habituales, mientras que la segunda son los juicios razonados. Ambas se conectar&#x00ED;an con lo que Marcus denomina las rutas directas e indirectas de la toma de decisiones. As&#x00ED; pues, se parte de la idea de que el individuo moderno hace elecciones pol&#x00ED;ticas a partir de disposiciones habituales, o lo que es lo mismo, a partir de aquello que consecuentemente cree, hace y piensa. Ahora bien, estas disposiciones habituales se relacionan con lo que los autores denominan &#x201C;ruta directa de la toma de decisiones&#x201D;, que se establece en la heur&#x00ED;stica de la simpat&#x00ED;a. Es decir, en esta ruta, las emociones pueden clasificarse de acuerdo con su valencia (<xref ref-type="bibr" rid="ref51">Webers, 2008, 67</xref>). Las interpretaciones de la &#x201C;valencia emocional&#x201D; var&#x00ED;an desde sentirse bien o mal, sentir agrado o desagrado, hasta experimentar placer o dolor; sin embargo, en pocas palabras, la valencia puede entenderse como la direcci&#x00F3;n de la respuesta emocional, es decir, si esta fue positivao negativa. Por esta raz&#x00F3;n, el votante elige en relaci&#x00F3;n meramente a lo que siente y le produce el candidato. (<xref ref-type="bibr" rid="ref50">Visser, M.; 1994</xref>).</p>
<p>Respecto a los juicios razonados, est&#x00E1; la ruta indirecta de las emociones. Este planteamiento se puede entender a partir de la teor&#x00ED;a de <xref ref-type="bibr" rid="ref15">Antonio Damasio (2018)</xref>, que sostiene que los sistemas cerebrales que se ocupan conjuntamente de las emociones y la toma de decisiones, por lo general, participan en la gesti&#x00F3;n de la cognici&#x00F3;n y el comportamiento social. De ah&#x00ED; que las emociones, para este autor, se entiendan como modelos diferenciados de respuestas qu&#x00ED;micas y neuronales que act&#x00FA;an dentro de unos marcos configurados previamente en la mente, donde las emociones y sentimientos se conectan para influir en la toma de decisiones. Por este motivo, los juicios razonados se refieren a aquella situaci&#x00F3;n en la que el elector entra en una situaci&#x00F3;n de ansiedad al percibir una circunstancia desconocida, lo que lo lleva a activar el &#x201C;sistema de vigilancia&#x201D;; es decir, que el elector active la racionalidad, busque informarse sobre el candidato, sus propuestas y la problem&#x00E1;tica subyacente, y tome una decisi&#x00F3;n racional. Se presenta, entonces, aqu&#x00ED; una ruta indirecta de toma de decisi&#x00F3;n, pues el sistema de vigilancia act&#x00FA;a como una especie de intermediario entre la emoci&#x00F3;n que se siente, en este caso, ansiedad, y la elecci&#x00F3;n del candidato. As&#x00ED; pues, el cuestionamiento que hace este candidato o partido al mundo simb&#x00F3;lico del elector es el que despliega la racionalidad y lo saca de una posici&#x00F3;n c&#x00F3;moda de elecci&#x00F3;n directa por la l&#x00F3;gica valencial negativa o positiva que se presente (<xref ref-type="bibr" rid="ref48">Tarullo, 2016</xref>).</p>
<p>En este sentido, el proceso de juicio en el que se integra la infor-maci&#x00F3;n en el conocimiento existente de un individuo sobre un objeto parece venir despu&#x00E9;s del proceso afectivo, en el cual el individuo forma sus gustos o disgustos sobre el objeto (<xref ref-type="bibr" rid="ref8">Cassino y Lodge, 2007</xref>); es decir, el afecto, o lo que es igual, la asociaci&#x00F3;n de objetos individuales en la memoria a emociones que pueden ser negativas o positivas, se convierteen una regla organizativa utilizada para clasificar los objetos (<xref ref-type="bibr" rid="ref22">Fiske y Pavelchak, 1986</xref>).</p>
<p>De esta manera, se tiene que el procesamiento de la informaci&#x00F3;n en los individuos implica la categorizaci&#x00F3;n de los objetos que se les presentan, asoci&#x00E1;ndolos no solo de manera cognitiva, sino afectivamente, de forma positiva y negativa, lo que lleva a que su encuentro genere una determinada emoci&#x00F3;n. As&#x00ED; pues, seg&#x00FA;n estos autores, los escenarios que se presentan al individuo como familiares, con respuestas positivas, desencadenar&#x00E1;n emociones ligadas al entusiasmo, que har&#x00E1;n que este responda de una manera heur&#x00ED;stica o habitual. Mientras que en terrenos inesperados o de incertidumbre, se generar&#x00E1; una reacci&#x00F3;n afectiva negativa que desencadene la ansiedad, y con ella la posibilidad de una gama de emociones inc&#x00F3;modas para el individuo, que lo llevar&#x00E1;n a racionalizar la respuesta (<xref ref-type="bibr" rid="ref8">Cassino y Lodge, 2007</xref>).</p>
<p>Para comprobar lo anterior, <xref ref-type="bibr" rid="ref33">Marcus et al. (2000)</xref> eval&#x00FA;an de mane-ra demosc&#x00F3;pica el comportamiento electoral norteamericano. Para ello, establece un modelo de 12 emociones que, seg&#x00FA;n ellos, se pueden sentir hacia los l&#x00ED;deres pol&#x00ED;ticos. As&#x00ED; pues, trabajando con la soluci&#x00F3;n ortogonal <italic>full set</italic> planteada por el Pilot Study ANES 1995, pregunta por la emoci&#x00F3;n experimentada y su frecuencia, dada la potencialidad del an&#x00E1;lisis estad&#x00ED;stico que este permite (<xref ref-type="bibr" rid="ref27">Jar&#x00E1;iz et al., 2020</xref>). El modelo de emociones que eval&#x00FA;a es el siguiente: orgullo, esperanza, entusiasmo, ansiedad, miedo, preocupaci&#x00F3;n, enfado, resentimiento, disgusto, odio, desprecio y amargura.</p>
<p>El estudio de estas emociones se puede hacer tanto de manera agrupada como desagrupada. Marcus ha optado por trabajar estas de manera agrupada, condens&#x00E1;ndolas en tres sentimientos: aversi&#x00F3;n, ansiedad y entusiasmo (<xref ref-type="bibr" rid="ref39">Pereira et al., 2021, p. 224</xref>). En este orden, como lo plantea <xref ref-type="bibr" rid="ref32">Mo Groba (2021)</xref>, las emociones se pueden agrupar respecto a la tendencia a la acci&#x00F3;n que ocasionan en las personas. As&#x00ED;, por ejemplo, emociones como el entusiasmo, orgullo, tranquilidad y esperanza refuerzan las heur&#x00ED;sticas pol&#x00ED;ticas, instan a la participaci&#x00F3;n ciudadana, crean identidad, autoexposici&#x00F3;n, y motivan a hablar y a dar su voto por el candidato conocido o af&#x00ED;n a su tendencia pol&#x00ED;tica. Por otro lado, emociones como la ansiedad, el miedo, el asco, la preocupaci&#x00F3;n o el enfado conducen a polarizar, a reforzar el voto protesta y castigo, a buscar informaci&#x00F3;n, a temer al riesgo, a aceptar pol&#x00ED;ticas autoritarias y, en casos extremos, a inhibir la participaci&#x00F3;n, este &#x00FA;ltimo en el caso del miedo. En el caso de la aversi&#x00F3;n, las emociones como el resentimiento, la amargura, el desprecioy el odio tienden a generar confrontaciones, a sostener hostilidades, a denigrar y a tender al rechazo (Fiske y Roseman, 2007).</p>
<p>Ahora bien, esta teor&#x00ED;a es una de una serie de estudios que hoy en d&#x00ED;a se han hecho sobre las emociones en la pol&#x00ED;tica. Es quiz&#x00E1; de las m&#x00E1;s importantes por ser pionera y haber sido confirmada en diversos estudios. Sin embargo, son m&#x00FA;ltiples los autores que las han estudiado, especialmente desde tres enfoques: la teor&#x00ED;a de la inteligencia afectiva, la teor&#x00ED;a de la valencia y la teor&#x00ED;a de la valoraci&#x00F3;n.</p>
<p>Respecto al primer enfoque, este corresponde al desarrollado anteriormente. En cuanto al segundo enfoque, en &#x00E9;l se encuentran autores como <xref ref-type="bibr" rid="ref6">Bradley y Lang (1994</xref>, 2000), <xref ref-type="bibr" rid="ref43">Russell (2003)</xref>, <xref ref-type="bibr" rid="ref3">Barrett (2006)</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="ref25">Hibbing et al. (2014)</xref>, quienes plantean que los seres humanos responden a la recompensa y al castigo, por lo cual sus emociones est&#x00E1;n asociadas a la memoria a largo plazo y responder&#x00E1;n con base en esas afecciones positivas y negativas que all&#x00ED; habiten.</p>
<p>Y, finalmente, respecto a la tercera, est&#x00E1;n autores como <xref ref-type="bibr" rid="ref45">Scherer (1987</xref>, <xref ref-type="bibr" rid="ref46">2005</xref>), <xref ref-type="bibr" rid="ref19">Ekman (1992)</xref>, Smith y Kirby (2001) y <xref ref-type="bibr" rid="ref36">Moors et al. (2021)</xref>, quienes argumentan que las personas usan sus emociones como una fuente de informaci&#x00F3;n sobre el mundo que las rodea y para ayudarles a tomar decisiones y actuar. Estas emociones son consecuencia de un proceso de evaluaci&#x00F3;n unificado que considera datos discretos, anclados a la memoria, que llevan a reaccionar de una determinada manera. En este orden, las caracter&#x00ED;sticas de este mundo determinar&#x00E1;n las acciones de los individuos. Por ejemplo, en el caso de la ansiedad &#x2014;emociones de valencia negativa-, esta teor&#x00ED;a plantea que, si bien la atenci&#x00F3;n puede desencadenarse por la ansiedad, el afrontamiento conductual puede ser igualmente probable a trav&#x00E9;s del distanciamiento y la apat&#x00ED;a. En lugar de atacar el problema, lo que se genera es desinter&#x00E9;s por la pol&#x00ED;tica y los candidatos.</p>
<p>En efecto, la autora del presente escrito tiene un texto en el que ana-liza el papel de las elecciones locales del a&#x00F1;o 2019 en el municipio de Rionegro, Antioquia, Colombia, dando como resultado que esta &#x00FA;ltima teor&#x00ED;a es m&#x00E1;s &#x00FA;til para entender dicho proceso que la inteligencia afectiva. (G&#x00F3;mez et al., 2023) Por lo cual, considera que, si bien las emociones hoy por hoy marcan e incluso definen las contiendas electorales, depender&#x00E1; del contexto y de las variables propias de la contienda c&#x00F3;mo estas se presenten. Por lo tanto, el an&#x00E1;lisis de las mismas, con estudios cuantitativos y cualitativos, permitir&#x00E1; definir su papel.</p>
</sec>
<sec>
<title>Resultados</title>
<sec>
<title>En las elecciones presidenciales del a&#x00F1;o 2018 en Colombia, los l&#x00ED;deres y sus partidos pol&#x00ED;ticos estuvieron vinculados a la ideolog&#x00ED;a</title>
<p>Con un sistema pol&#x00ED;tico democr&#x00E1;tico, espec&#x00ED;ficamente democr&#x00E1;tico representativo, Colombia elige presidente en circunscripci&#x00F3;n &#x00FA;nica cada cuatro a&#x00F1;os en elecciones por voto popular directo, con mayor&#x00ED;a absoluta o por sistema electoral de balotaje cuando este no supera el 50 % de los votos. La participaci&#x00F3;n electoral en Colombia no es muy alta y normalmente est&#x00E1; entre el 45 % y 50 % de los ciudadanos habilitados para votar (<xref ref-type="bibr" rid="ref30">L&#x00F3;pez, 2018</xref>). En las elecciones presidenciales del a&#x00F1;o 2018, votaron alrededor del 54 % de los sufragantes, principalmente hombres, entre los 30 y 49 a&#x00F1;os, pertenecientes al estrato 3, con ingresos entre 1 y 3 salarios m&#x00ED;nimos, trabajadores informales, con un nivel de estudios secundaria y autoidentificados como cat&#x00F3;licos practicantes.</p>
<p>En esta contienda hubo principalmente cinco candidatos fuertes en disputa, con una clara divisi&#x00F3;n entre la derecha (Iv&#x00E1;n Duque), la izquierda (Gustavo Petro), la centro derecha (Humberto de la Calle y Germ&#x00E1;n Vargas Lleras) y la centro izquierda (Sergio Fajardo). Dado el sistema de ballotage, los candidatos que pasaron a una segunda vuelta fueron Iv&#x00E1;n Duque y Gustavo Petro, dejando clara la divisi&#x00F3;n polarizada que hubo en este momento en el pa&#x00ED;s, y que se confirma al observar las transferencias de votos de la primera vuelta a la segunda, en la cual, en su mayor&#x00ED;a, los votos de Lleras se fueron a Duque y los de Fajardo a Gustavo Petro.</p>
<table-wrap id="table1" position="float">
<label>Tabla 1.</label>
<caption><title>Recuerdo de voto 1ra. vuelta elecciones presidenciales 2018 cruzado con 2da. vuelta elecciones presidenciales 2018</title></caption>
<table frame="hsides" rules="rows">
<thead>
<tr>
<th>Iv&#x00E1;n Duque</th>
<th>Gustavo Petro</th>
<th>En blanco</th>
<th>Se abstuvo</th>
<th>No responde</th>
</tr>
</thead>
<tbody>
<tr>
<td rowspan="7">Recuerdo de voto 1ra. vuelta elecciones presidenciales 2018</td>
<td>Gustavo Petro</td>
<td>2,4 %</td>
<td>91,9 %</td>
<td></td>
<td>1,6 %</td>
<td>4,1 %</td>
</tr>
<tr>
<td>Iv&#x00E1;n Duque</td>
<td>89,6 %</td>
<td>0,5 %</td>
<td>0,5 %</td>
<td>6,3 %</td>
<td>3,1 %</td>
</tr>
<tr>
<td>Sergio Fajardo</td>
<td>25,9 %</td>
<td>43,1 %</td>
<td>8,6 %</td>
<td>15,5 %</td>
<td>6,9 %</td>
</tr>
<tr>
<td>Germ&#x00E1;n Vargas</td>
<td>50,0 %</td>
<td>16,7 %</td>
<td>16,7 %</td>
<td></td>
<td>16,7 %</td>
</tr>
<tr>
<td>Humberto de la Calle</td>
<td>33,3 %</td>
<td>33,3 %</td>
<td>6,7 %</td>
<td>6,7 %</td>
<td>20,0 %</td>
</tr>
<tr>
<td>Otro</td>
<td>25,0 %</td>
<td></td>
<td>25,0 %</td>
<td>25,0 %</td>
<td>25,0 %</td>
</tr>
<tr>
<td>No recuerda</td>
<td>19,3 %</td>
<td>13,3 %</td>
<td>1,2 %</td>
<td>2,4 %</td>
<td>63,9 %</td>
</tr>
<tr>
<td>Total</td>
<td></td>
<td>44,8 %</td>
<td>32,0 %</td>
<td>1,8 %</td>
<td>6,1 %</td>
<td>15,2 %</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<table-wrap-foot>
<p><italic>Fuente</italic>. elaboraci&#x00F3;n propia.</p>
</table-wrap-foot>
</table-wrap>
<p>Ahora bien, a pesar de estar en un entorno latinoamericano donde prima el personalismo, estas ubicaciones polarizantes se pueden evidenciar en la simpat&#x00ED;a partidista de los electores con relaci&#x00F3;n a su autoubicaci&#x00F3;n ideol&#x00F3;gica, al encontrar diferencias significativas entre los grupos de votantes de la primera vuelta. As&#x00ED; pues, se infieren diferencias significativas ideol&#x00F3;gicas entre los simpatizantes del Centro Democr&#x00E1;tico, de derecha, y la Alianza Verde, Colombia Humana y Polo Democr&#x00E1;tico Alternativo, de centro izquierda e izquierda. Se observan diferencias significativas entre la Alianza Verde, de centro izquierda, y la derecha y centro derecha, as&#x00ED; como entre Colombia Humana, de izquierda, y el Polo Democr&#x00E1;tico Alternativo, que tambi&#x00E9;n es de izquierda, con el que solamente no se encontraron diferencias significativas.</p>
<table-wrap id="table2" position="float">
<label>Tabla 2.</label>
<caption><title>ANOVA entre autoubicaci&#x00F3;n ideol&#x00F3;gica y simpat&#x00ED;a partidista, a&#x00F1;o 2018 en Colombia</title></caption>
<table frame="hsides" rules="rows">
<thead>
<tr>
<th>Estad&#x00ED;stico de Levene</th>
<th>gl1</th>
<th>gl2</th>
<th>Sig.</th>
</tr>
</thead>
<tbody>
<tr>
<td>3,221</td>
<td>9</td>
<td>829</td>
<td>,001</td>
</tr>
<tr>
<td colspan="6"></td>
</tr>
<tr>
<td colspan="6"><bold>ANOVA</bold></td>
</tr>
<tr>
<td></td>
<td><bold>Suma de cuadrados</bold></td>
<td><bold>gl</bold></td>
<td><bold>Media cuadr&#x00E1;tica</bold></td>
<td><bold>F</bold></td>
<td><bold>Sig.</bold></td>
</tr>
<tr>
<td><bold>Entre grupos</bold></td>
<td>1829,626</td>
<td>9</td>
<td>203,292</td>
<td>4,864</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td><bold>Dentro de grupos</bold></td>
<td>6778,100</td>
<td>829</td>
<td>8,176</td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td><bold>Total</bold></td>
<td>8607,726</td>
<td>838</td>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td colspan="5"></td>
</tr>
<tr>
<td colspan="5"><bold>Pruebas robustas de igualdad de medias</bold></td>
</tr>
<tr>
<td></td>
<td><bold>Estad&#x00ED;stico</bold></td>
<td><bold>gl1</bold></td>
<td><bold>gl2</bold></td>
<td><bold>Sig.</bold></td>
</tr>
<tr>
<td><bold>Welch</bold></td>
<td>26,598</td>
<td>9</td>
<td>179,690</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td><bold>Brown-Forsythe</bold></td>
<td>25,071</td>
<td>9</td>
<td>398,322</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td colspan="5">a. F distribuida de forma asint&#x00F3;tica</td>
</tr>
<tr>
<td colspan="5">Pruebas Post hoc Comparaciones M&#x00FA;ltiples</td>
</tr>
<tr>
<td><bold>(I) SIMREC</bold></td>
<td><bold>(J) SIMREC</bold></td>
<td><bold>Diferencia de medias (I-J)</bold></td>
<td><bold>Error est&#x00E1;ndar</bold></td>
<td><bold>Sig.</bold></td>
</tr>
<tr>
<td rowspan="6"><bold>Tamhane</bold> Centro Democr&#x00E1;tico</td>
<td>Alianza Verde</td>
<td>2,808*</td>
<td>,360</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Liberal</td>
<td>1,258</td>
<td>,404</td>
<td>,091</td>
</tr>
<tr>
<td>Colombia Humana</td>
<td>5,373*</td>
<td>,401</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido de la U</td>
<td>1,155</td>
<td>,647</td>
<td>,980</td>
</tr>
<tr>
<td>Polo Democr&#x00E1;tico Alternativo</td>
<td>3,508*</td>
<td>,637</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Cambio Radical</td>
<td>1,665</td>
<td>,678</td>
<td>,592</td>
</tr>
<tr>
<td>Centro Democr&#x00E1;tico</td>
<td>Partido Conservador</td>
<td>,290</td>
<td>,524</td>
<td>1,000</td>
</tr>
<tr>
<td rowspan="7">Alianza Verde</td>
<td>Centro Democr&#x00E1;tico</td>
<td>-2,808*</td>
<td>,360</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Liberal</td>
<td>-1,551*</td>
<td>,388</td>
<td>,004</td>
</tr>
<tr>
<td>Colombia Humana</td>
<td>2,565*</td>
<td>,384</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido de la U</td>
<td>-1,653</td>
<td>,637</td>
<td>,473</td>
</tr>
<tr>
<td>Polo Democr&#x00E1;tico Alternativo</td>
<td>,699</td>
<td>,627</td>
<td>1,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Cambio Radical</td>
<td>-1,143</td>
<td>,669</td>
<td>,990</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Conservador</td>
<td>-2,518*</td>
<td>,512</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td rowspan="7">Partido Liberal</td>
<td>Centro Democr&#x00E1;tico</td>
<td>-1,258</td>
<td>,404</td>
<td>,091</td>
</tr>
<tr>
<td>Alianza Verde</td>
<td>1,551*</td>
<td>,388</td>
<td>,004</td>
</tr>
<tr>
<td>Colombia Humana</td>
<td>4,116*</td>
<td>,426</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido de la U</td>
<td>-,103</td>
<td>,663</td>
<td>1,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Polo Democr&#x00E1;tico Alternativo</td>
<td>2,250</td>
<td>,653</td>
<td>,057</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Cambio Radical</td>
<td>,407</td>
<td>,693</td>
<td>1,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Conservador</td>
<td>-,968</td>
<td>,544</td>
<td>,975</td>
</tr>
<tr>
<td rowspan="7">Colombia Humana</td>
<td>Centro Democr&#x00E1;tico</td>
<td>-5,373*</td>
<td>,401</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Alianza Verde</td>
<td>-2,565*</td>
<td>,384</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Liberal</td>
<td>-4,116*</td>
<td>,426</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido de la U</td>
<td>-4,218*</td>
<td>,661</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Polo Democr&#x00E1;tico Alternativo</td>
<td>-1,866</td>
<td>,651</td>
<td>,255</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Cambio Radical</td>
<td>-3,708*</td>
<td>,691</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Conservador</td>
<td>-5,083*</td>
<td>,541</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td rowspan="7">Partido de la U</td>
<td>Centro Democr&#x00E1;tico</td>
<td>-1,155</td>
<td>,647</td>
<td>,980</td>
</tr>
<tr>
<td>Alianza Verde</td>
<td>1,653</td>
<td>,637</td>
<td>,473</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Liberal</td>
<td>,103</td>
<td>,663</td>
<td>1,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Colombia Humana</td>
<td>4,218*</td>
<td>,661</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td rowspan="7">Polo Democr&#x00E1;tico Alternativo</td>
<td>2,353</td>
<td>,826</td>
<td>,249</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Cambio Radical</td>
<td>,510</td>
<td>,858</td>
<td>1,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Conservador</td>
<td>-,865</td>
<td>,742</td>
<td>1,000</td>
</tr>
<tr>
<td rowspan="7">Polo Democr&#x00E1;tico Alternativo</td>
<td>Centro Democr&#x00E1;tico</td>
<td>-3,508*</td>
<td>,637</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Alianza Verde</td>
<td>-,699</td>
<td>,627</td>
<td>1,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Liberal</td>
<td>-2,250</td>
<td>,653</td>
<td>,057</td>
</tr>
<tr>
<td>Colombia Humana</td>
<td>1,866</td>
<td>,651</td>
<td>,255</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido de la U</td>
<td>-2,353</td>
<td>,826</td>
<td>,249</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Cambio Radical</td>
<td>-1,843</td>
<td>,850</td>
<td>,800</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Conservador</td>
<td>-3,218*</td>
<td>,733</td>
<td>,002</td>
</tr>
<tr>
<td rowspan="7">Partido Cambio Radical</td>
<td>Centro Democr&#x00E1;tico</td>
<td>-1,665</td>
<td>,678</td>
<td>,592</td>
</tr>
<tr>
<td>Alianza Verde</td>
<td>1,143</td>
<td>,669</td>
<td>,990</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Liberal</td>
<td>-,407</td>
<td>,693</td>
<td>1,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Colombia Humana</td>
<td>3,708*</td>
<td>,691</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido de la U</td>
<td>-,510</td>
<td>,858</td>
<td>1,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Polo Democr&#x00E1;tico Alternativo</td>
<td>1,843</td>
<td>,850</td>
<td>,800</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Conservador</td>
<td>-1,375</td>
<td>,769</td>
<td>,977</td>
</tr>
<tr>
<td rowspan="7"><bold>Tamhane</bold> Partido Conservador</td>
<td>Centro Democr&#x00E1;tico</td>
<td>-,290</td>
<td>,524</td>
<td>1,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Alianza Verde</td>
<td>2,518*</td>
<td>,512</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Liberal</td>
<td>,968</td>
<td>,544</td>
<td>,975</td>
</tr>
<tr>
<td>Colombia Humana</td>
<td>5,083*</td>
<td>,541</td>
<td>,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido de la U</td>
<td>,865</td>
<td>,742</td>
<td>1,000</td>
</tr>
<tr>
<td>Polo Democr&#x00E1;tico Alternativo</td>
<td>3,218*</td>
<td>,733</td>
<td>,002</td>
</tr>
<tr>
<td>Partido Cambio Radical</td>
<td>1,375</td>
<td>,769</td>
<td>,977</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<table-wrap-foot>
<p><italic>Fuente: elaboraci&#x00F3;n propia</italic>.</p>
</table-wrap-foot>
</table-wrap>
<p>Ahora bien, la relaci&#x00F3;n ideolog&#x00ED;a-autoubicaci&#x00F3;n ideol&#x00F3;gica se corrobora al examinar esta &#x00FA;ltima en los electores de los tres primeros candidatos m&#x00E1;s votados en la primera vuelta, que efectivamente se ubican hacia la derecha con un 7.92 y simpatizan con el Centro Democr&#x00E1;tico; 2.54, quienes se ubican a la izquierda y simpatizan con Gustavo Petro; y 5.11, quienes dijeron simpatizar con Sergio Fajardo.</p>
<fig id="fig1" position="float">
<label>Gr&#x00E1;fico 1.</label>
<caption><title>Autoubicaci&#x00F3;n ideol&#x00F3;gica de los simpatizantes a los partidos que disputaron la primera vuelta presidencial en Colombia a&#x00F1;o 2018</title></caption>
<graphic xlink:href="CP-19-151-g001.png" position="anchor" orientation="portrait"/>
<attrib><italic>Fuente: elaboraci&#x00F3;n propia</italic>.</attrib>
</fig>
<p>Como se puede evidenciar, existe una relaci&#x00F3;n entre la ubicaci&#x00F3;n ideol&#x00F3;gica de los votantes en las elecciones presidenciales de Colombia en 2018 y sus preferencias pol&#x00ED;ticas, tanto por l&#x00ED;deres (principalmente) como por partidos, encontrando una divisi&#x00F3;n en la escala ideol&#x00F3;gica entre derecha y centroizquierda que el ser pro o antiuribista ayud&#x00F3; a determinar.</p>
</sec>
</sec>
<sec>
<title>El uribismo como causal de la fractura ideol&#x00F3;gica en Colombia</title>
<p>Por lo que se ha mencionado hasta aqu&#x00ED;, se puede inferir que existe una alta correspondencia entre el uribismo y las votaciones en primera vuelta del a&#x00F1;o 2018. As&#x00ED;, con un 79 % de asociaci&#x00F3;n entre las variables (gr&#x00E1;fico 2), se observa que quienes votaron por Iv&#x00E1;n Duque valoran a &#x00C1;lvaro Uribe V&#x00E9;lez entre 8 y 10, mientras que quienes lo hicieron por Petro establecen valoraciones muy bajas, entre 1 y 2. En la segunda vuelta (gr&#x00E1;fico 3), se mantienen estas valoraciones e incluso se puede evidenciar de manera m&#x00E1;s polarizada, pues hay una acumulaci&#x00F3;n de votantes a Iv&#x00E1;n Duque que valoran a Uribe entre 7 y 10, y una valoraci&#x00F3;n de Uribe en 1 para los votantes de Gustavo Petro. En este orden, es importante recordar que la autoubicaci&#x00F3;n ideol&#x00F3;gica de la mayor&#x00ED;a de la muestra se situ&#x00F3; en 5 y que m&#x00E1;s del 50 % de los colombianos se abstuvo de votar en las elecciones presidenciales del a&#x00F1;o 2018. Por lo tanto, este es un fen&#x00F3;meno que, junto con el abstencionismo, subyace y no se puede desconocer a la hora de analizar el uribismo. Sin embargo, de un lado y otro de la tabla, las variables que m&#x00E1;s contribuyeron en la separaci&#x00F3;n de los votantes y su correspondencia fueron Duque y Petro, representando ideas opuestas atravesadas por el uribismo.</p>
<fig id="fig2" position="float">
<label>Gr&#x00E1;fico 2.</label>
<caption><title>Gr&#x00E1;fico de correspondencia entre el nivel de uribismo del elector y el voto a primera vuelta en las elecciones presidenciales del 2018.</title></caption>
<graphic xlink:href="CP-19-151-g002.png" position="anchor" orientation="portrait"/>
<attrib><italic>Fuente: elaboraci&#x00F3;n propia</italic>.</attrib>
</fig>
<fig id="fig3" position="float">
<label>Gr&#x00E1;fico 3.</label>
<caption><title>Gr&#x00E1;fico de correspondencia entre el nivel de uribismo del elector y el voto a segunda vuelta en las elecciones presidenciales del 2018</title></caption>
<graphic xlink:href="CP-19-151-g003.png" position="anchor" orientation="portrait"/>
<attrib><italic>Fuente: elaboraci&#x00F3;n propia</italic>.</attrib>
</fig>
<p>Siguiendo esta l&#x00F3;gica, el clivaje uribista tambi&#x00E9;n se evidencia en los partidos pol&#x00ED;ticos (Perez, 2015) de cada uno de estos candidatos. Los simpatizantes de las colectividades diferentes a las que representaron Iv&#x00E1;n Duque y Gustavo Petro se ubican en escalas distintas del uribismo, siendo aquellos declarados de derecha los que m&#x00E1;s uribistas dicen ser, y menos los que se aproximan hacia la izquierda en la escala ideol&#x00F3;gica. As&#x00ED;, los simpatizantes de partidos como Cambio Radical o el Partido Conservador se ubican entre 6 y 7 en la escala de uribismo, mientras que la Alianza Verde se ubica en un 2. Sin embargo, quienes simpatizan con estas colectividades est&#x00E1;n ubicados entre quienes apoyan al Centro Democr&#x00E1;tico, que tiende a un radicalismo extremo con el uribismo, ubic&#x00E1;ndose entre 9 y 10, y quienes simpatizan con Colombia Humana, que se ubican en una escala menor a cero de uribismo.</p>
<fig id="fig4" position="float">
<label>Gr&#x00E1;fico 4.</label>
<caption><title>Gr&#x00E1;fico de correspondencia entre el nivel de uribismo del elector y el partido pol&#x00ED;tico con el que se identifica en las elecciones presidenciales del 2018.</title></caption>
<graphic xlink:href="CP-19-151-g004.png" position="anchor" orientation="portrait"/>
<attrib><italic>Fuente: elaboraci&#x00F3;n propia</italic>.</attrib>
</fig>
<p>El anterior an&#x00E1;lisis se reafirma con la votaci&#x00F3;n en las elecciones presidenciales del a&#x00F1;o 2018. En efecto, los votantes de Iv&#x00E1;n Duque y Germ&#x00E1;n Vargas Lleras se ubican a la derecha de la escala ideol&#x00F3;gica, en la derecha y centro derecha, respectivamente. Los votantes por Gustavo Petro y Sergio Fajardo se ubican hacia la izquierda y centro izquierda, respectivamente (gr&#x00E1;fico 4). Un caso muy interesante fueron los votantes de Humberto de la Calle, quienes, aunque se ubican en el centro derecha de la escala ideol&#x00F3;gica, manifiestan un bajo nivel de uribismo. Cabe recordar que &#x00E9;l fue el jefe negociador del Proceso de paz con la guerrilla de las FARC-EP y mano derecha de Juan Manuel Santos en la lucha por terminar con la guerra en Colombia, hecho rechazado por &#x00C1;lvaro Uribe V&#x00E9;lez.</p>
</sec>
<sec>
<title>La identificaci&#x00F3;n con los l&#x00ED;deres y las emociones hac&#x00ED;a ellos como explicaci&#x00F3;n de voto en Colombia en 2018.</title>
<p>Las emociones que gener&#x00F3; el proceso de paz, que generaron los mismos candidatos y que gener&#x00F3; el uribismo, as&#x00ED; como aquellas realidades propias de cada individuo, aparecen como explicativas del voto en las elecciones presidenciales del a&#x00F1;o 2018 en Colombia, tanto en primera como en segunda vuelta y en todos los candidatos. Lo dicho anteriormente puede evidenciarse en los resultados de las regresiones log&#x00ED;sticasrealizadas con los datos que hemos venido trabajando. Se hizo un an&#x00E1;lisis de las variables que explicaran el voto en primera y segunda vuelta de los comicios de mayo de 2018. Los resultados dan cuenta de que siguen estando atravesados por el fen&#x00F3;meno del uribismo, que a su vez despierta distintas emociones.</p>
<table-wrap id="table3" position="float">
<label>Tabla 3.</label>
<caption><title>Coeficiente de regresi&#x00F3;n log&#x00ED;stica del modelo de voto a Iv&#x00E1;n Duque primera vuelta</title></caption>
<table frame="hsides" rules="rows">
<thead>
<tr>
<th>Voto a Iv&#x00E1;n Duque primera vuelta</th>
<th>Modelo de regresi&#x00F3;n</th>
</tr>
</thead>
<tbody>
<tr>
<td>Resentimiento Juan Manuel Santos</td>
<td>1,219 *** (0,374)</td>
</tr>
<tr>
<td>Entusiasmo Partido Verde</td>
<td>-1,130**(0,384)</td>
</tr>
<tr>
<td>Valoraci&#x00F3;n &#x00C1;lvaro Uribe</td>
<td>0.186**(0,063)</td>
</tr>
<tr>
<td>Valoraci&#x00F3;n Iv&#x00E1;n Duque</td>
<td>0,228***(0,070)</td>
</tr>
<tr>
<td>Valoraci&#x00F3;n Gustavo Petro</td>
<td>-0,202***(0,058)</td>
</tr>
<tr>
<td>Simpat&#x00ED;a Centro Democr&#x00E1;tico</td>
<td>1,879***(0,562)</td>
</tr>
<tr>
<td>Simpat&#x00ED;a Conservador</td>
<td>1,829*(0,763)</td>
</tr>
<tr>
<td>Esperanza Proceso de Paz</td>
<td>-0,857*(0,381)</td>
</tr>
<tr>
<td>R cuadrado de Nagelkerke</td>
<td>0,648*</td>
</tr>
<tr>
<td>Logaritmo de la verosimilitud-2</td>
<td>236,369<sup>a</sup></td>
</tr>
<tr>
<td colspan="2">Se muestran los coeficientes estandarizados de la regresi&#x00F3;n. ***m&#x00E1;xima significatividad p &#x2264;0.001, ** significatividad media p &#x2264; 0.01, * m&#x00ED;nima significatividad p &#x2264; 0.05.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<table-wrap-foot>
<p><italic>Fuente: elaboraci&#x00F3;n propia</italic>.</p>
</table-wrap-foot>
</table-wrap>
<p>En la tabla 3 se presenta el modelo especificado para el voto a Iv&#x00E1;n Duque en la primera vuelta de las elecciones presidenciales del a&#x00F1;o 2018 en la Rep&#x00FA;blica de Colombia. Las variables incluidas explican un porcentaje adecuado de variabilidad del modelo, concretamente un 64 %. Como se puede observar, la simpat&#x00ED;a hacia el Partido Centro Democr&#x00E1;tico se convierte en la variable explicativa m&#x00E1;s fuerte de esta formaci&#x00F3;n. Algo muy l&#x00F3;gico, teniendo presente que es el partido pol&#x00ED;tico por el que el candidato aspir&#x00F3;. Adem&#x00E1;s, no es menos recordar que es la formaci&#x00F3;n a la que pertenece &#x00C1;lvaro Uribe V&#x00E9;lez, y que este confirm&#x00F3;.</p>
<p>En este sentido, adem&#x00E1;s de la simpat&#x00ED;a por el Centro Democr&#x00E1;tico, la simpat&#x00ED;a por el partido Conservador es una variable importante para la explicaci&#x00F3;n del voto. La simpat&#x00ED;a se puede entender como un reflejo de la identificaci&#x00F3;n partidista (<xref ref-type="bibr" rid="ref26">Jar&#x00E1;iz et al., 2017</xref>) e ideol&#x00F3;gicamente elpartido Conservador comparte un espacio en la escala espacial ideol&#x00F3;gica con el Centro Democr&#x00E1;tico hacia la derecha. De igual manera, es importante mencionar que, si bien esta colectividad apoy&#x00F3; a Germ&#x00E1;n Vargas Lleras, no todos los miembros de la misma se sent&#x00ED;an identificados con &#x00E9;l; por el contrario, su voto se dirigi&#x00F3; m&#x00E1;s hacia Iv&#x00E1;n Duque al compartir las propuestas de este &#x00FA;ltimo, en especial aquella relativa a mejorar la seguridad ciudadana y modificar el acuerdo de paz (tabla 4).</p>
<table-wrap id="table4" position="float">
<label>Tabla 4.</label>
<caption><title>Tabla cruzada Partido por el que siente m&#x00E1;s simpat&#x00ED;a o es m&#x00E1;s cercano a sus ideas y voto Primera Vuelta 2018</title></caption>
<table frame="hsides" rules="rows">
<thead>
<tr>
<th rowspan="2"></th>
<th rowspan="2"></th>
<th colspan="5">Voto Primera Vuelta 2018</th>
<th rowspan="2">Total</th>
</tr>
<tr>
<th>Iv&#x00E1;n Duque</th>
<th>Gustavo Petro</th>
<th>Sergio Fajardo</th>
<th>German Vargas</th>
<th>Humberto de la Calle</th>
</tr>
</thead>
<tbody>
<tr>
<td><bold>Partido por elque siente m&#x00E1;s Partido simpat&#x00ED;a o es Conservador m&#x00E1;s cercano  Colombiano a sus ideas</bold></td>
<td>71,4 %</td>
<td>14,3 %</td>
<td>4,8 %</td>
<td>4,8 %</td>
<td>4,8 %</td>
<td>100,0 %</td>
</tr>
<tr>
<td colspan="2"><bold>Total</bold></td>
<td>71,4 %</td>
<td>14,3 %</td>
<td>4,8 %</td>
<td>4,8 %</td>
<td>4,8 %</td>
<td>100,0 %</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<table-wrap-foot>
<p><italic>Fuente: elaboraci&#x00F3;n propia</italic></p>
</table-wrap-foot>
</table-wrap>
<p>Ahora bien, el voto emocional se ve reflejado en la influencia positiva que tiene el resentimiento hacia Juan Manuel Santos sobre el votante de Iv&#x00E1;n Duque, seg&#x00FA;n autores como <xref ref-type="bibr" rid="ref2">Barbalet (1992)</xref> o <xref ref-type="bibr" rid="ref12">Cramer (2016)</xref>. El resentimiento permite construir una identidad y generar confrontaci&#x00F3;n, as&#x00ED; como sostener hostilidades; esto puede explicar el voto a una figura diferente a Santos y su proyecto pol&#x00ED;tico, como el proceso de paz, visto en Iv&#x00E1;n Duque. Por otro lado, se puede observar c&#x00F3;mo, a menor entusiasmo por el partido Verde, hay m&#x00E1;s posibilidad de votar por Iv&#x00E1;n Duque. Ya hemos visto m&#x00E1;s arriba en este trabajo que la identificaci&#x00F3;n ideol&#x00F3;gica de este partido, m&#x00E1;s que de centro, es de centro izquierda, lo cual va en contrav&#x00ED;a de la posici&#x00F3;n ideol&#x00F3;gica de Duque y el uribismo.</p>
<p>Finalmente, no es de extra&#x00F1;ar que la valoraci&#x00F3;n positiva de Iv&#x00E1;n Duque y &#x00C1;lvaro Uribe forme parte de este constructo, pues el apoyo pol&#x00ED;tico de este &#x00FA;ltimo se centr&#x00F3; en la figura de Duque, quien precisamente gener&#x00F3; un discurso contrario al proceso de paz. Esto se relaciona con el sentimiento de resentimiento hacia Juan Manuel Santos nuevamente y, sobre todo, con las otras dos variables que el constructo nos arroja: una valoraci&#x00F3;n negativa de Gustavo Petro, candidato opositor de izquierda,quien dentro de sus pol&#x00ED;ticas de campa&#x00F1;a propon&#x00ED;a continuar con la implementaci&#x00F3;n efectiva de los acuerdos de paz, y la variable &#x201C;esperanza en el proceso de paz&#x201D;, que aparece como negativa. Esto implica que, entre menor sea la esperanza en este proceso, mayor ser&#x00E1; la posibilidad de votar por Iv&#x00E1;n Duque.</p>
<p>Con relaci&#x00F3;n al voto en primera vuelta a Gustavo Petro (<xref ref-type="table" rid="table5">tabla 5</xref>), el nivel de variabilidad del modelo es bueno, con un 66 %, y las variables explicativas del voto se relacionan con la realidad colombiana de 2018, pero, sobre todo, con las variables que explican el voto a Iv&#x00E1;n Duque en primera vuelta. En efecto, el mayor peso lo tiene la esperanza en Gustavo Petro. Como ya se ha mencionado, desde el a&#x00F1;o 2002, el uribismo hab&#x00ED;a estado en la cabeza del pa&#x00ED;s hasta la llegada de Juan Manuel Santos, quien cambi&#x00F3; la mirada belicista para la soluci&#x00F3;n de la guerra civil con las FARC, viendo en una salida negociada la posibilidad de resolver el conflicto armado. Por lo anterior, hacer efectivo este prop&#x00F3;sito implicaba la llegada de un l&#x00ED;der con posturas similares en el tema, dado que los 8 a&#x00F1;os que este estuvo en el poder fueron suficientes para la negociaci&#x00F3;n y firma, m&#x00E1;s no para la implementaci&#x00F3;n de los acuerdos. En este orden, dentro de las propuestas de Gustavo Petro estaba la no modificaci&#x00F3;n de los acuerdos de paz firmados en Bogot&#x00E1; en noviembre de 2016 y la implementaci&#x00F3;n de pol&#x00ED;ticas sociales y econ&#x00F3;micas que no hicieran posible el rearme y el descontento social.</p>
<table-wrap id="table5" position="float">
<label>Tabla 5.</label>
<caption><title>Coeficiente de regresi&#x00F3;n log&#x00ED;stica del modelo de voto a Gustavo Petro primera vuelta</title></caption>
<table frame="hsides" rules="rows">
<thead>
<tr>
<th>Voto a Gustavo Petro primera vuelta</th>
<th>Modelo de regresi&#x00F3;n</th>
</tr>
</thead>
<tbody>
<tr>
<td>Orgullo Claudia Lopez</td>
<td>-1,363**(0,744)</td>
</tr>
<tr>
<td>Valoraci&#x00F3;n &#x00C1;lvaro Uribe</td>
<td>-0,363***(0,067)</td>
</tr>
<tr>
<td>Valoraci&#x00F3;n Claudia Lopez</td>
<td>-0,264**(0,84)</td>
</tr>
<tr>
<td>Valoraci&#x00F3;n Gustavo Petro</td>
<td>4,66***(0,84)</td>
</tr>
<tr>
<td>Esperanza Gustavo Petro</td>
<td>2,072***(0,569)</td>
</tr>
<tr>
<td>Esperanza Proceso de Paz</td>
<td>1,070*(0,524)</td>
</tr>
<tr>
<td>R cuadrado de Nagelkerke</td>
<td>0,663</td>
</tr>
<tr>
<td>Logaritmo de la verosimilitud-2</td>
<td>199,826<sup>a</sup></td>
</tr>
<tr>
<td colspan="2">Se muestran los coeficientes estandarizados de la regresi&#x00F3;n. ***m&#x00E1;xima significatividad p &#x2264;0.001, ** significatividad media p &#x2264; 0.01, * m&#x00ED;nima significatividad p &#x2264; 0.05.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<table-wrap-foot>
<p><italic>Fuente: elaboraci&#x00F3;n propia</italic></p>
</table-wrap-foot>
</table-wrap>
<p>De igual manera, la valoraci&#x00F3;n de Gustavo Petro como l&#x00ED;der tambi&#x00E9;n es una variable que influye en la explicaci&#x00F3;n del voto a este, junto con aquella que implica una valoraci&#x00F3;n negativa de &#x00C1;lvaro Uribe V&#x00E9;lez. Seg&#x00FA;n los datos, a medida que aumenta la valoraci&#x00F3;n negativa de este, aumenta la posibilidad de votar por Gustavo Petro, hecho que se explica por la polarizaci&#x00F3;n entre derecha e izquierda que representan ambos personajes. En efecto, m&#x00E1;s all&#x00E1; de Iv&#x00E1;n Duque, la valoraci&#x00F3;n negativa del votante hacia Petro fue por Uribe; Duque se percibi&#x00F3; en estos como una &#x201C;marioneta&#x201D; del mismo. Cabe recordar que este no era un personaje conocido y fue aumentando su popularidad en la medida en que se convirti&#x00F3; en el &#x201C;candidato de Uribe&#x201D;.</p>
<p>Ahora bien, la regresi&#x00F3;n muestra algunas variables que hacen alusi&#x00F3;n a Claudia L&#x00F3;pez. Si bien esta no fue candidata a la presidencia, ha sido una figura pol&#x00E9;mica en el pa&#x00ED;s que ha representado la lucha contra la derecha, pero desde una postura de centroizquierda. Su vida pol&#x00ED;tica comenz&#x00F3; cuando form&#x00F3; parte del movimiento de j&#x00F3;venes que impulsaron la reforma a la constituci&#x00F3;n de 1991. Posteriormente, en 1998, L&#x00F3;pez fue nombrada directora de Acci&#x00F3;n Comunal por el entonces alcalde de Bogot&#x00E1;, Enrique Pe&#x00F1;alosa, cargo que ocup&#x00F3; hasta el final de ese gobierno en 2000. No obstante, lo que la hizo famosa fueron sus investigaciones sobre las votaciones at&#x00ED;picas en las elecciones del Congreso de 2002, que, cuando fueron publicadas en Semana.com en 2005, destaparon el esc&#x00E1;ndalo de la parapol&#x00ED;tica.</p>
<p>En 2010, tambi&#x00E9;n edit&#x00F3; el libro Y refundaron la patria, que desentra&#x00F1;alos nexos entre los grupos armados, el narcotr&#x00E1;fico y la clase pol&#x00ED;tica colombiana. En 2014, se lanz&#x00F3; al Senado con la Alianza Verde y sac&#x00F3; 81 mil votos, convirti&#x00E9;ndose en la candidata m&#x00E1;s votada de ese partido. Finalmente, en junio de 2017, oficializ&#x00F3; la coalici&#x00F3;n de los Ni-N&#x00ED;, conocida formalmente como Coalici&#x00F3;n Colombia, con el exgobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, y el senador del Polo, Jorge Enrique Robledo, para buscar la Presidencia en 2018. En ese a&#x00F1;o, la Alianza Verde la proclam&#x00F3; como su candidata presidencial, y en diciembre defini&#x00F3;, con Robledo, apoyar a Fajardo para que este fuera el candidato presidencial de la ahora llamada Coalici&#x00F3;n Colombia.</p>
<p>En este sentido, su postura ideol&#x00F3;gica se ubica en el centro&#x2014; izquierda, hecho que hace que los votantes de Petro no se sientan identificados con ella. De hecho, como se ve en la tabla 22, su valoraci&#x00F3;n es negativa; es decir, entre menor valoraci&#x00F3;n hay hacia Claudia L&#x00F3;pez, mayor posibilidad hay de votar por Gustavo Petro. El nivel de significancia de estavariable es alto y se relaciona con la falta de orgullo hacia la misma. El orgullo es una emoci&#x00F3;n que, si bien genera identidad con un candidato, tambi&#x00E9;n manifiesta protesta, autoexposici&#x00F3;n y refuerzo de las heur&#x00ED;sticas pol&#x00ED;ticas. Por lo tanto, al tener un valor negativo, se explica que, a menor orgullo hacia L&#x00F3;pez, es decir, menor identidad con ella, mayor orgullo hacia Petro, es decir, mayor refuerzo por el mismo y autoexpo-sici&#x00F3;n hacia &#x00E9;l. Es importante mencionar que, para el a&#x00F1;o 2019, la relaci&#x00F3;n entre L&#x00F3;pez y Petro se volvi&#x00F3; m&#x00E1;s tensa al ganar Claudia L&#x00F3;pez la alcald&#x00ED;a de Bogot&#x00E1;. En primer lugar, Petro le reclam&#x00F3; no continuar en el Senado y formar coalici&#x00F3;n; en segundo lugar, L&#x00F3;pez comenz&#x00F3; a involucrar a Petro en problemas no solucionados de la ciudadan&#x00ED;a, dado que este fue alcalde de la misma en 2011; y, en tercer lugar, porque en 2021 lo acus&#x00F3; de liderar y estar detr&#x00E1;s del paro nacional en el pa&#x00ED;s, que comenz&#x00F3; en el mes de abril y termin&#x00F3; en el mes de octubre.</p>
<p>Ahora bien, con relaci&#x00F3;n a la segunda vuelta (tabla 6), si bien hay cam-bios en algunas de las variables explicativas de voto, la tendencia a un voto polarizado se sigue percibiendo y, en el caso de Iv&#x00E1;n Duque, la influencia de &#x00C1;lvaro Uribe en el mismo es evidente. As&#x00ED;, con un nivel de variabilidad del 66,4 %, el modelo indica que, a mayor simpat&#x00ED;a por el Centro Democr&#x00E1;tico, mayor posibilidad exist&#x00ED;a de votar por este &#x00FA;ltimo. Es claro, pues no solo fue la colectividad por la que aspir&#x00F3;, sino tambi&#x00E9;n, como se indic&#x00F3; m&#x00E1;s arriba, que los simpatizantes de este partido suelen fidelizar m&#x00E1;s su voto que el de otras colectividades, sobre todo al ser un partido de derecha radical que ha manifestado, desde su creaci&#x00F3;n, valores muy claros asociados a esta ideolog&#x00ED;a. Por este motivo, no es raro que la ideolog&#x00ED;a aparezca como un factor explicativo del voto; al igual que, al ser este partido fundado por &#x00C1;lvaro Uribe V&#x00E9;lez, l&#x00ED;der de derecha, la valoraci&#x00F3;n positiva de este l&#x00ED;der tambi&#x00E9;n aparezca como una causal del voto a Duque.</p>
<p>A diferencia de los dem&#x00E1;s modelos, en este, el clivaje religioso aparececomo una variable que acerc&#x00F3; al votante al actual presidente. Como lo indica <xref ref-type="bibr" rid="ref1">Adrianz&#x00E9;n (2018)</xref>, la religi&#x00F3;n en Am&#x00E9;rica Latina no ha dejado de ser un aspecto importante en la pol&#x00ED;tica, y no solo las posturas cat&#x00F3;licas predominantes en la regi&#x00F3;n, sino tambi&#x00E9;n las cristianas, suelen ser tan fundamentalistas que permiten una movilizaci&#x00F3;n del votante a partir de la defensa de asuntos tales como la defensa de la vida, del matrimonio, de la familia heterosexual, etc. &#x201C;Para Edgar Casta&#x00F1;o, presidente de la Confederaci&#x00F3;n Evang&#x00E9;lica de Colombia: el acuerdo vulnera principios evang&#x00E9;licos como el de la familia cuando se habla de equilibrar los valores de la mujer con los de estos grupos&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref1">Adrianz&#x00E9;n, 2018, p. 3</xref>).</p>
<p>En efecto, se lleg&#x00F3; a decir que los acuerdos de paz implicaban la homosexualizaci&#x00F3;n de la sociedad colombiana, pues estos ten&#x00ED;an en su fundamento un enfoque diferencial, al sostener que se reconozca que las mujeres y la comunidad LGTBI han sido v&#x00ED;ctimas del conflicto armado de una forma diferenciada, haciendo &#x00E9;nfasis en que la violencia sexual es un delito de lesa humanidad no &#x201C;amnistiable&#x201D; ni &#x201C;indultable&#x201D;. Por ello, en los casos en que este delito haya ocurrido se deben tomar medidas importantes para el castigo al agresor, pero sobre todo para la reparaci&#x00F3;n de la v&#x00ED;ctima.</p>
<p>De esta manera, y dado que quien lider&#x00F3; los acuerdos de paz fue Juan Manuel Santos, no es de extra&#x00F1;ar que aparezca como explicaci&#x00F3;n de voto la valoraci&#x00F3;n negativa hacia este l&#x00ED;der y el resentimiento al mismo. Como lo dice <xref ref-type="bibr" rid="ref2">Barbalet (1992)</xref>, esta emoci&#x00F3;n genera deslegitimizaci&#x00F3;n y lleva a la hostilidad y confrontaci&#x00F3;n. Por lo anterior, es importante entender que esta variable de explicaci&#x00F3;n de voto implica acci&#x00F3;n; es decir, llevaba a votar en contra de &#x00E9;l, generando movimiento hacia el voto a Duque. Esto se relaciona con que, a menor miedo hacia Juan Manuel Santos, mayor posibilidad de voto a su contrincante, dado que la sensaci&#x00F3;n de miedo paraliza e inhibe la participaci&#x00F3;n. Por lo cual, si este hubiese sido positivo, no tendr&#x00ED;a relaci&#x00F3;n con el resentimiento (<xref ref-type="bibr" rid="ref49">Vasilopoulou y Wagner, 2017</xref>).</p>
<table-wrap id="table6" position="float">
<label>Tabla 6.</label>
<caption><title>Coeficiente de regresi&#x00F3;n log&#x00ED;stica del modelo de voto a Iv&#x00E1;n Duque segunda vuelta</title></caption>
<table frame="hsides" rules="rows">
<thead>
<tr>
<th>Voto a Iv&#x00E1;n Duque segunda vuelta</th>
<th>Modelo de regresi&#x00F3;n</th>
</tr>
</thead>
<tbody>
<tr>
<td>Simpat&#x00ED;a al Centro Democr&#x00E1;tico</td>
<td>1,453*** (0,551)</td>
</tr>
<tr>
<td>Valoraci&#x00F3;n Iv&#x00E1;n Duque</td>
<td>0,354*** (0,076)</td>
</tr>
<tr>
<td>Ideolog&#x00ED;a</td>
<td>0,179*** (0,509)</td>
</tr>
<tr>
<td>Miedo Santos</td>
<td>-1,374*** (0,521)</td>
</tr>
<tr>
<td>Resentimiento Santos</td>
<td>1,549*** (0,061)</td>
</tr>
<tr>
<td>Valoraci&#x00F3;n &#x00C1;lvaro Uribe</td>
<td>0,146** (0,436)</td>
</tr>
<tr>
<td>Religi&#x00F3;n Cat&#x00F3;lico</td>
<td>0,883* (0,078)</td>
</tr>
<tr>
<td>Valoraci&#x00F3;n Juan Manuel Santos</td>
<td>-0,159* (0,063)</td>
</tr>
<tr>
<td>Valoraci&#x00F3;n Gustavo Petro</td>
<td>-0,234*** (0,063)</td>
</tr>
<tr>
<td>R cuadrado de Nagelkerke</td>
<td>0,664</td>
</tr>
<tr>
<td>Logaritmo de la verosimilitud -2</td>
<td>246,788a</td>
</tr>
<tr>
<td colspan="2">Se muestran los coeficientes estandarizados de la regresi&#x00F3;n. ***m&#x00E1;xima significatividad p &#x2264;0.001, ** significati-vidad media p &#x2264; 0.01, * m&#x00ED;nima significatividad p &#x2264; 0.05.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<table-wrap-foot>
<p><italic>Fuente: elaboraci&#x00F3;n propia</italic>.</p>
</table-wrap-foot>
</table-wrap>
<p>Ahora bien, el nivel global de la explicaci&#x00F3;n del modelo que da cuenta del voto a Petro (tabla 7) en segunda vuelta es alto (R^2=0828) y es el que m&#x00E1;s variables ha permitido obtener. Dentro de las variables que m&#x00E1;s peso explicativo tienen est&#x00E1;n la identificaci&#x00F3;n con el l&#x00ED;der y la preocupaci&#x00F3;n por el Centro Democr&#x00E1;tico. Al respecto, se sigue evidenciando la polarizaci&#x00F3;n entre la izquierda y la derecha en el pa&#x00ED;s, atravesada por el uribismo. Como se mencion&#x00F3; en la regresi&#x00F3;n anterior, la simpat&#x00ED;a por el CD tuvo que ver con la votaci&#x00F3;n a Iv&#x00E1;n Duque. Para los votantes de Petro, por el contrario, fue la preocupaci&#x00F3;n por esta colectividad la que los llev&#x00F3; a votar, siendo la preocupaci&#x00F3;n una emoci&#x00F3;n que dispone a la acci&#x00F3;n, es decir, a hacer algo. Dicho acontecimiento se relaciona con que sienten entusiasmo directamente por el l&#x00ED;der (&#x03B2;=2,268), vi&#x00E9;ndolo como un competidor directo de &#x00C1;lvaro Uribe V&#x00E9;lez, a quien valoran negativamente, y en la medida en que aumenta esta valoraci&#x00F3;n, tambi&#x00E9;n aumenta su posibilidad de votar por Petro.</p>
<p>De igual manera que con Uribe, el peso de la valoraci&#x00F3;n de Iv&#x00E1;n Duque es negativo, lo que contrasta con la valoraci&#x00F3;n positiva de Juan Manuel Santos y del mismo candidato. En efecto, no es extra&#x00F1;o que la valoraci&#x00F3;n de Santos est&#x00E9; mediada por su gesti&#x00F3;n del proceso de paz, asunto que se relaciona, a su vez, con la ansiedad hacia el Centro Democr&#x00E1;tico como variable explicativa del voto, que, como dijimos, fue un partido que se opuso al mismo y a su implementaci&#x00F3;n. Ahora bien, es importante observar que el entusiasmo por Uribe se presenta de manera negativa, lo cual indica que, a menor entusiasmo hacia &#x00E9;l, mayor es la probabilidad de votar por Petro. Sin embargo, uno de los factores explicativos que pesan de manera importante en el modelo tambi&#x00E9;n da cuenta de la inclinaci&#x00F3;n al voto por Petro: la tranquilidad negativa hacia Petro. Al respecto, la emoci&#x00F3;n de falta de tranquilidad y la ansiedad son altamente compatibles, dado que, para muchos votantes, su elecci&#x00F3;n de Petro no se dio precisamente por identificaci&#x00F3;n con &#x00E9;l, sino por su no identificaci&#x00F3;n con la derecha del pa&#x00ED;s y la ansiedad y preocupaci&#x00F3;n hacia el Centro Democr&#x00E1;tico.</p>
<p>Finalmente, los partidos pol&#x00ED;ticos jugaron un rol importante, pues el &#x00FA;nico que indica una tendencia positiva es el Polo Democr&#x00E1;tico, partido de centro izquierda que no tuvo candidato a segunda vuelta. Por lo tanto, su ideolog&#x00ED;a y la de sus simpatizantes se acercan m&#x00E1;s a la del candidato de derecha, Iv&#x00E1;n Duque. De otra forma, en el caso del enfado hacia el Partido Verde y el entusiasmo negativo hacia el Partido Liberal, encontramos que la identificaci&#x00F3;n ideol&#x00F3;gica de quienes simpatizan con el Partido Verde es m&#x00E1;s hacia el centro izquierda que hacia la derecha, y esta colectividad no estableci&#x00F3; una posici&#x00F3;n cuando se dio el ballotage en las presidenciales de 2018. De hecho, su l&#x00ED;der, Sergio Fajardo, fue altamente criticado, dado que se cre&#x00F3; la idea de que no tomar posici&#x00F3;n era ser c&#x00F3;mplice del uribismo. Por este motivo, muchos votantes de Petro sintieron enfado con este partido, que, seg&#x00FA;n ellos, favoreci&#x00F3; el triunfo de Iv&#x00E1;n Duque.</p>
<table-wrap id="table7" position="float">
<label>Tabla 7.</label>
<caption><title>Coeficiente de regresi&#x00F3;n log&#x00ED;stica del modelo de voto a Gustavo Petro segunda vuelta</title></caption>
<table frame="hsides" rules="rows">
<thead>
<tr>
<th>Voto a Gustavo Petro Segunda Vuelta</th>
<th>Modelo de regresi&#x00F3;n</th>
</tr>
</thead>
<tbody>
<tr>
<td>Valoraci&#x00F3;n &#x00C1;lvaro Uribe</td>
<td>-0,409*** (0,144)</td>
</tr>
<tr>
<td>Valoraci&#x00F3;n Iv&#x00E1;n Duque</td>
<td>-0,554*** (0,136)</td>
</tr>
<tr>
<td>Valoraci&#x00F3;n Juan Manuel Santos</td>
<td>0,581***. (0,177)</td>
</tr>
<tr>
<td>Valoraci&#x00F3;n Gustavo Petro</td>
<td>0,808*** (0,143)</td>
</tr>
<tr>
<td>Entusiasmo &#x00C1;lvaro Uribe</td>
<td>-2,061(0,644)</td>
</tr>
<tr>
<td>Tranquilidad Gustavo Petro</td>
<td>-2,678(0,894)</td>
</tr>
<tr>
<td>Entusiasmo Gustavo Petro</td>
<td>2,268(0,870)</td>
</tr>
<tr>
<td>Ansiedad Centro Democr&#x00E1;tico</td>
<td>1,504(0,707)</td>
</tr>
<tr>
<td>Preocupaci&#x00F3;n Centro Democr&#x00E1;tico</td>
<td>2,339(0,774)</td>
</tr>
<tr>
<td>Enfado Verde</td>
<td>2,164(0,891)</td>
</tr>
<tr>
<td>Entusiasmo Liberal</td>
<td>-2,116(0,664)</td>
</tr>
<tr>
<td>Tranquilidad Polo</td>
<td>1,604(0,664)</td>
</tr>
<tr>
<td>R cuadrado de Nagelkerke</td>
<td>0,828</td>
</tr>
<tr>
<td>Logaritmo de la verosimilitud -2</td>
<td>119,507<sup>a</sup></td>
</tr>
<tr>
<td colspan="2">Se muestran los coeficientes estandarizados de la regresi&#x00F3;n. ***m&#x00E1;xima significatividad p &#x2264;0.001, ** significatividad media p &#x2264; 0.01, * m&#x00ED;nima significatividad p &#x2264; 0.05.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<table-wrap-foot>
<p><italic>Fuente: elaboraci&#x00F3;n propia</italic>.</p>
</table-wrap-foot>
</table-wrap>
</sec>
<sec>
<title>Conclusiones</title>
<p>El comportamiento pol&#x00ED;tico colombiano ha estado traspasado por la din&#x00E1;mica de la guerra; por ello, las propuestas pol&#x00ED;ticas y los candidatos a las contiendas electorales han asumido en alg&#x00FA;n momento posturas frente al mismo, principalmente desde la &#x00E9;poca de la violencia, pero con ah&#x00ED;nco desde el nacimiento de las FARC. La lucha entre esta guerrilla y el ELN, predominantemente, contra el Estado y el paramilitarismo, marc&#x00F3; la historia de Colombia en los &#x00FA;ltimos 30 a&#x00F1;os. Tras varios intentos de di&#x00E1;logos de paz infructuosos, con ayuda de Estados Unidos, comienza la erradicaci&#x00F3;n, por medio de la violencia, de esta guerrilla, hecho que dur&#x00F3; m&#x00E1;s de 10 a&#x00F1;os. A la cabeza de estas acciones estaba &#x00C1;lvaro Uribe V&#x00E9;lez, personaje que, por esto, logr&#x00F3; una gran legitimidad en el territorio nacional, convirti&#x00E9;ndose as&#x00ED; en un l&#x00ED;der populista de extrema derecha, que consolid&#x00F3; partidos pol&#x00ED;ticos, gamonalismo y faccionalismos en todo el territorio durante el primer decenio de 2000. Naci&#x00F3; entonces el uribismo, que, adem&#x00E1;s de ser una doctrina que aboga por los valores tradicionales y la lucha armada contra el terrorismo, se convirti&#x00F3; en un clivaje en el pa&#x00ED;s suramericano, al confrontar a la ciudadan&#x00ED;a entre la derecha y la izquierda; esta &#x00FA;ltima no era m&#x00E1;s que quienes no segu&#x00ED;an o no estaban de acuerdo con las pol&#x00ED;ticas de Uribe V&#x00E9;lez.</p>
<p>En este orden, a pesar del proceso de paz con las FARC implemen-tado por Juan Manuel Santos y firmado en 2016, este clivaje se sigui&#x00F3; manteniendo en las elecciones presidenciales del a&#x00F1;o 2018, tal como se evidenci&#x00F3; en el presente trabajo. Dicha contienda estuvo marcada por una izquierda y una derecha representadas en cabeza de Gustavo Petro e Iv&#x00E1;n Duque. Esta polarizaci&#x00F3;n gener&#x00F3; diversas emociones, tanto negativas como positivas, sobre el acuerdo de paz, sobre la guerra en Colombia, sobre los desmovilizados de esta guerrilla y sobre Venezuela, a la que identificaron como comunista. En s&#x00ED;, se present&#x00F3; la idea de que quienes votaran por Duque apoyaban la democracia y las pol&#x00ED;ticas de Uribe V&#x00E9;lez, mientras que quienes lo hicieran por Petro eran partidarios del r&#x00E9;gimen chavista de Maduro. Por ello, no es de extra&#x00F1;ar que, en su mayor&#x00ED;a, las variables que explican el voto en las elecciones presidenciales en Colombia en 2018 sean la valoraci&#x00F3;n de los l&#x00ED;deres, tanto negativa comopositiva, pero referentes a la posici&#x00F3;n que ocupa el votante en la escala ideol&#x00F3;gica; las emociones, tanto positivas como negativas, que estos les producen y su posici&#x00F3;n frente a problemas contextuales, que finalmente los conducen a la acci&#x00F3;n, o lo que es igual, movilizan al electorado hacia el lado de uno u otro candidato, tal como lo indican diferentes teor&#x00ED;as sobre las emociones en relaci&#x00F3;n con el entusiasmo y la ansiedad.</p>
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<bio>
<title>Milany Andrea Gomez Betancur</title>
<p>Docente universitaria con m&#x00E1;s de 15 a&#x00F1;os de experiencia impartiendo clases a nivel de pregrado y posgrado. Fil&#x00F3;sofa, Magister en Relaciones Internacionales y Doctora en Marketing Pol&#x00ED;tico, actores e instituciones en las sociedades contempor&#x00E1;neas. Posee una amplia trayectoria en investigaci&#x00F3;n social y an&#x00E1;lisis de datos, as&#x00ED; como en estudios de opini&#x00F3;n p&#x00FA;blica a nivel nacional e internacional. Ha trabajado como consultora y asesora en el &#x00E1;mbito pol&#x00ED;tico-institucional, aportando su conocimiento y experiencia en diversas iniciativas y proyectos.</p>
</bio>
<notes>
<fn-group>
<fn id="fn1" fn-type="other"><label>1</label><p>La elecci&#x00F3;n de la muestra tuvo dos consideraciones propias del tipo de investigaci&#x00F3;n. En primer lugar, se eligieron las ciudades principales con mayor votaci&#x00F3;n como es el caso de Bogot&#x00E1;, Medell&#x00ED;n, Cali, Barranquilla, Bucaramanga. La elecci&#x00F3;n de Dabeiba y Puerto As&#x00ED;s, se eligi&#x00F3; por ser municipios con amplia presencia de las FARC, por lo cual se quiso analizar c&#x00F3;mo era su comportamiento ideol&#x00F3;gico electoral all&#x00ED;, sin embargo, ese punto no fue tenido presente para este art&#x00ED;culo.</p></fn>
<fn id="fn2" fn-type="other"><label>1</label><p>Downs dice que: &#x201C;Una vez que un partido ha colocado su ideolog&#x00ED;a en el &#x00AB;mercado&#x00BB; no puede abandonarla repentinamente o alterarla radicalmente sin provocar desconfianza en los votantes. (<xref ref-type="bibr" rid="ref17">Downs, 1957</xref>)</p></fn>
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</notes>
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