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<journal-title>Ciencia Pol&#x00ED;tica</journal-title>
<abbrev-journal-title abbrev-type="publisher">Cienc. Politi.</abbrev-journal-title>
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<publisher-name>Universidad Nacional de Colombia</publisher-name>
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<subject>Otras investigaciones</subject>
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<article-title>Bakunin y la pol&#x00ED;tica como exaltaci&#x00F3;n del autogobierno: potencialidades y limitaciones</article-title>
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<trans-title xml:lang="en">Bakunin and Politics as Self-government Exaltation: Potentialities and Limitations</trans-title>
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<surname>Qui&#x00F1;ones</surname>
<given-names>Julio</given-names>
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<email>jrquinonesp@unal.edu.co</email>
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<aff id="aff1"><institution content-type="original">Universidad Nacional de Colombia</institution>, <city>Bogot&#x00E1; D. C.</city>, <country>Colombia</country></aff>
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<license-p>Este art&#x00ED;culo est&#x00E1; publicado en acceso abierto bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 2.5 Colombia.</license-p>
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<title>Resumen</title>
<p>La contribuci&#x00F3;n bakuniniana en teor&#x00ED;a pol&#x00ED;tica remite a una postura autogubernativa centrada en la autonom&#x00ED;a de los individuos y las agrupaciones peque&#x00F1;as para definir sus fines colectivos y para articularse federativamente, postura justificada en lo filos&#x00F3;fico a partir de un materialismo objetivista que concibe un instinto libertario natural en el ser humano. De manera sorprendente, sin embargo, a la hora de la praxis Bakunin se sit&#x00FA;a en las ant&#x00ED;podas de su propio presupuesto, abrazando un elitismo condensado en una &#x201C;plana mayor revolucionaria&#x201D; que se designa a s&#x00ED; misma, act&#x00FA;a desde arriba y no rinde cuentas. As&#x00ED;, Bakunin fracasa en resolver la antinomia entre autogobierno y jerarqu&#x00ED;a debido a sus fundamentos filos&#x00F3;ficos intuicionistas, que lo llevan a sentirse en posesi&#x00F3;n de la verdad acerca de la naturaleza humana y lo enceguecen respecto de la &#x00FA;nica mediaci&#x00F3;n posible: la que ofrece la tradici&#x00F3;n del republicanismo popular y democr&#x00E1;tico.</p>
</abstract>
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<title>Abstract</title>
<p>In political theory, the contribution of Bakunin consists in a self-governmental position which defends the autonomy of individuals and small groups to determine its collectives aims and to federate each other. Such vision is justified by means of a philosophical objectivist materialism whose conception rests in a natural libertarian human instinct. However, and in a surprising way, regarding political struggle Bakunin places himself in opposition to his own premise, conceiving an elitist and self-designated &#x201C;revolutionary senior leadership&#x201D;, which moves in a top-down approach and rejects accountability. In this way, and because of his intuitionist foundations, Bakunin fails to resolve the tension between self-government and hierarchy. Indeed, that philosophical point of view makes him think that he is in possession of the truth about human nature and, above all, it makes him blind about the only possible solution: the mediation of popular and democratic republicanism.</p>
</trans-abstract>
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<kwd>autogobierno</kwd>
<kwd>jerarqu&#x00ED;a</kwd>
<kwd>materialismo</kwd>
<kwd>republicanismo</kwd>
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<kwd>Self-government</kwd>
<kwd>Vanguard</kwd>
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<title>1. Introducci&#x00F3;n</title>
<p>A la hora de abordar el problema de las relaciones entre el pensamiento de Bakunin y la pol&#x00ED;tica es com&#x00FA;n tropezarse con la objeci&#x00F3;n de que la suya ser&#x00ED;a una postura antipol&#x00ED;tica y que, por tanto, no cabr&#x00ED;a hablar de esta desde el punto de vista de la teor&#x00ED;a pol&#x00ED;tica. El que tal argumento suela estar al uso quiz&#x00E1; explicar&#x00ED;a por qu&#x00E9; en muchas historias de la teor&#x00ED;a pol&#x00ED;tica no se recoge la contribuci&#x00F3;n bakuniniana y, por ese camino, con frecuencia se soslaya tambi&#x00E9;n toda referencia al anarquismo en general. &#x00BF;Pero es acertado ese juicio, m&#x00E1;s all&#x00E1; de que efectivamente Bakunin emplea algunas veces del t&#x00E9;rmino &#x201C;antipol&#x00ED;tica&#x201D; para referirse a su posici&#x00F3;n?</p>
<p>En el trabajo que escribe a ra&#x00ED;z del episodio de la Comuna de Par&#x00ED;s, por ejemplo, y en el marco de su pol&#x00E9;mica con los &#x201C;comunistas alemanes&#x201D;, Bakunin destaca c&#x00F3;mo sus diferencias con ellos no tienen que ver con el objetivo de crear un orden social basado en la propiedad colectiva de los medios de producci&#x00F3;n sino con el m&#x00E9;todo para llegar all&#x00ED;:
<disp-quote>
<p>Pero los comunistas imaginan que esto puede lograrse mediante el desarrollo y la organizaci&#x00F3;n del poder pol&#x00ED;tico de las clases trabajadoras, encabezadas por el proletariado de la ciudad con ayuda del radicalismo burgu&#x00E9;s; mientras los socialistas revolucionarios, enemigos de toda alianza ambigua, creen que este objetivo com&#x00FA;n no puede lograrse a trav&#x00E9;s de la organizaci&#x00F3;n pol&#x00ED;tica sino mediante la organizaci&#x00F3;n social (y por tanto antipol&#x00ED;tica) y el poder de las masas trabajadoras de las ciudades y los pueblos. (<xref ref-type="bibr" rid="ref2">Bakunin, 1994b, p. 60</xref>)</p>
</disp-quote></p>
<p>Pues bien, en nuestra interpretaci&#x00F3;n y pese al lenguaje utilizado, la posici&#x00F3;n de Bakunin no tiene que ver necesariamente con una renuncia a la pol&#x00ED;tica entendida en sentido lato, es decir, en cuanto involucramiento en el problema gen&#x00E9;rico de la direcci&#x00F3;n de la colectividad de cara al logro de un fin com&#x00FA;n, sino que, m&#x00E1;s bien, est&#x00E1; relacionada con la necesidad de marcar un contrapunto entre dos concepciones diferentes de la misma: una centrada en el gobierno como jerarqu&#x00ED;a, que ser&#x00ED;a reprochable y respecto de la cual se llena de contenido la noci&#x00F3;n de &#x201C;antipol&#x00ED;tica&#x201D;; y otra, que &#x00E9;l suscribe, donde lo axial es el autogobierno popular. De vuelta al texto <italic>La comuna de Par&#x00ED;s y el Estado</italic>, Bakunin desarrolla su idea de una forma que parece corroborar nuestro argumento:
<disp-quote>
<p>De ah&#x00ED; la existencia de dos m&#x00E9;todos diferentes. Los comunistas creen que es necesario organizar las fuerzas de los trabajadores para tomar posesi&#x00F3;n del poder pol&#x00ED;tico estatal. Los socialistas revolucionarios las organizan con vistas a destruir, o si prefer&#x00ED;s, a liquidar el Estado. Los comunistas son partidarios del principio y la pr&#x00E1;ctica de la autoridad, mientras los socialistas revolucionarios solo ponen su fe en la libertad. Ambos son partidarios por igual de la ciencia [&#x2026;] pero los primeros quieren imponer la ciencia al pueblo, en tanto que los colectivistas revolucionarios intentan difundir la ciencia y el conocimiento entre el pueblo, para que los diversos grupos de la sociedad humana, una vez convencidos por la propaganda, puedan organizarse y combinarse, espont&#x00E1;neamente, en federaciones, de acuerdo con sus tendencias naturales y sus intereses reales, pero nunca de acuerdo con un plan trazado previamente e impuesto a las masas ignorantes por algunas inteligencias superiores [&#x2026;] Los socialistas revolucionarios creen que existe mucha m&#x00E1;s raz&#x00F3;n pr&#x00E1;ctica e inteligencia en las aspiraciones instintivas y las necesidades reales de las masas populares que en las profundas inteligencias de todos esos instruidos doctores y tutores autodesignados de la humanidad, quienes teniendo ante sus ojos los ejemplos lamentables de tantos intentos abortados de hacer feliz a la humanidad, intentan todav&#x00ED;a seguir trabajando en la misma direcci&#x00F3;n. Pero los socialistas revolucionarios creen, al contrario, que la humanidad se ha dejado gobernar durante largo tiempo, demasiado largo, y que la ra&#x00ED;z de sus desgracias no reside en esta o aquella forma de gobierno, sino en el principio y en la misma existencia del gobierno, sea cual fuere su naturaleza. (<xref ref-type="bibr" rid="ref2">Bakunin, 1994b, p. 61</xref>)</p>
</disp-quote></p>
<p>Estatismo contra libertad, autoridad del experto cientificista contra validez de la opini&#x00F3;n y el saber populares fundados en instintos y necesidades, tales son las fronteras entre esas dos concepciones diferentes de la pol&#x00ED;tica cuyo hilo com&#x00FA;n se condensa, al final del pasaje, en el tema del gobierno. En otras palabras, se trata del abordaje de cuestiones claves como las instituciones y la acci&#x00F3;n colectivas y el saber humano, o bien como jerarqu&#x00ED;a y desigualdad, de arriba a abajo (pol&#x00ED;tica como gobierno) o bien como autonom&#x00ED;a e igualdad, de abajo a arriba (pol&#x00ED;tica como autogobierno). Bajo esta luz, entonces, la idea de antipol&#x00ED;tica quedar&#x00ED;a restringida al repudio de aquella orientaci&#x00F3;n de los asuntos comunes que apela a la mediaci&#x00F3;n de una esfera &#x2013;el gobierno como aparato centralizado&#x2013; que reclama para s&#x00ED; la representaci&#x00F3;n de la colectividad como un todo y que, soslaya, por tanto, la autonom&#x00ED;a y la diversidad de lo social entendido como dimensi&#x00F3;n constituida por una multiplicidad de intereses e identidades particulares.</p>
<p>Esta precisi&#x00F3;n nos da pie para detenernos en el concepto de auto-gobierno, el cual alude a la capacidad, tanto de los individuos como de las organizaciones sociales, para gobernarse a s&#x00ED; mismos y, por tanto, para lidiar con la determinaci&#x00F3;n externa, tomando decisiones de manera aut&#x00F3;noma y moldeando su propio entorno. Autogobierno significa que en la relaci&#x00F3;n de un agente con su contexto el acento est&#x00E1; puesto en s&#x00ED; mismo y ello se aplica indistintamente a un individuo, a un actor colectivo, a la sociedad toda o a los espacios geopol&#x00ED;ticos.<xref ref-type="fn" rid="fn1"><sup>1</sup></xref> Autogobierno, por &#x00FA;ltimo, implica una relaci&#x00F3;n social que discurre, como se se&#x00F1;ala en los estatutos de la Alianza de la Democracia Socialista, &#x201C;de la circunferencia al centro&#x201D;, es decir, a partir del mero desenvolvimiento espont&#x00E1;neo de los individuos y de sus formas colectivas de organizaci&#x00F3;n.</p>
<p>En tales condiciones, esta categor&#x00ED;a aparece como la ant&#x00ED;tesis del gobierno en tanto forma jer&#x00E1;rquica de direcci&#x00F3;n colectiva, que reivindica su propia centralidad y que llega no solo a hacer nugatoria la autonom&#x00ED;a de los individuos y los grupos particulares sino incluso a arrebatarles su personer&#x00ED;a, erigi&#x00E9;ndose en representante y portavoz del conjunto social. De ah&#x00ED; que, para Bakunin, &#x201C;la frase sacramental para el gobierno de las masas populares [sea]: &#x2018;todo por el pueblo, nada para el pueblo&#x2019;&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref4">Bakunin, s.f.a, p. 64</xref>).</p>
<p>As&#x00ED; las cosas, en este texto se defiende la hip&#x00F3;tesis de que habr&#x00ED;a en Bakunin una concepci&#x00F3;n de la pol&#x00ED;tica como exaltaci&#x00F3;n del autogobierno, cosa que se traduce en la reivindicaci&#x00F3;n a ultranza de la autoactividad tanto de los individuos y de sus formas espont&#x00E1;neas de organizaci&#x00F3;n, como de las comunas y de su ligaz&#x00F3;n federativa. Pero defenderemos, tambi&#x00E9;n, que en el pensamiento de nuestro autor se pasa de forma antin&#x00F3;-mica del elogio del autogobierno a la praxis jer&#x00E1;rquica, y esto por cuenta de una r&#x00FA;stica postura filos&#x00F3;fica de intuicionismo materialista que le impide conectar con la tradici&#x00F3;n republicana de la democracia.</p>
</sec>
<sec>
<title>2. Materialismo objetivista y autogobierno</title>
<p>Ahora bien, fijado el contrapunto entre pol&#x00ED;tica como gobierno y pol&#x00ED;tica como autogobierno, surge la inquietud en torno a c&#x00F3;mo pasa a fundamentar Bakunin su apuesta por esta &#x00FA;ltima, es decir, acerca de c&#x00F3;mo resuelve el problema de la justificaci&#x00F3;n que le permite valorar al autogobierno como superior respecto del gobierno, cuesti&#x00F3;n que es, ni m&#x00E1;s ni menos, la m&#x00E9;dula misma de lo que podr&#x00ED;amos llamar una sensibilidad libertaria o &#x00E1;crata. A ese respecto, es claro que Bakunin siempre argument&#x00F3; que la suya era una postura materialista, aunque no lleg&#x00F3; a profundizar demasiado en los rasgos que le atribu&#x00ED;a a la misma.</p>
<p>En cualquier caso, esa postura se traducir&#x00ED;a en un cierto naturalismo muy al estilo del materialismo objetivista del mundo antiguo, seg&#x00FA;n el cual la sensibilidad libertaria o, en nuestros t&#x00E9;rminos, la pol&#x00ED;tica como autogobierno, estar&#x00ED;a grabada en el instinto popular de una manera m&#x00E1;s o menos inconsciente. En otras palabras, que expresiones como el dise&#x00F1;o de sus propias formas de organizaci&#x00F3;n colectiva, como el levantamiento aut&#x00F3;nomo en contra de lo establecido y como el proponerse unos fines colectivos orientados en sentido libertario sin tener que acudir a la tutela de &#x201C;sabios&#x201D; o expertos, son explicadas como respuestas espont&#x00E1;neas del pueblo a partir de sus impulsos naturales y de sus necesidades concretas.</p>
<p>Sin embargo, Bakunin no aborda la tarea de demostrar el signo libertario de esas necesidades e instintos populares, limit&#x00E1;ndose a postularlo como presupuesto de su concepci&#x00F3;n, soluci&#x00F3;n que solo cabe explicar como alcanzada por la v&#x00ED;a de la intuici&#x00F3;n. Esto, que de por s&#x00ED; es problem&#x00E1;tico, envuelve otras dos dificultades: de un lado, implica asumir que tales impulsos populares, dado que son naturales, son eternos e inmodificables, y que, por tanto, el proceso social no hace mella en ellos; de otro lado, se da por descontado el hecho de que se est&#x00E1; en posesi&#x00F3;n de la lectura correcta acerca del car&#x00E1;cter de lo popular, es decir, que se cree estar, de manera por dem&#x00E1;s autocomplaciente, en posesi&#x00F3;n de la verdad. A ese respecto, Bakunin se limita a repudiar &#x201C;la hegemon&#x00ED;a de la ciencia sobre la vida&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref3">Bakunin, 2008, p. 161</xref>) y ello parece no solamente bastar sino ser evidente por s&#x00ED; mismo.</p>
<p>Como sea, esa prioridad de la vida instintiva o natural y de la trama de necesidades dada se manifestar&#x00ED;a en distintos planos en lo que se refiere al problema de la organizaci&#x00F3;n colectiva. El primero de ellos es el de lo comunal o local, marc&#x00E1;ndose as&#x00ED; un claro contraste con el Estado, el cual no ser&#x00ED;a:
<disp-quote>
<p>Una sociedad humana natural que apoye y refuerce la vida de todos. Al contrario, es la inmolaci&#x00F3;n de todo individuo y de las asociaciones locales [&#x2026;] el Estado [es] el altar de la religi&#x00F3;n pol&#x00ED;tica donde se inmola siempre la sociedad natural. (<xref ref-type="bibr" rid="ref1">Bakunin, 1994a, p. 254</xref>)</p>
</disp-quote></p>
<p>Un segundo nivel es el de la ligaz&#x00F3;n de esas asociaciones comunales o locales, nexo que Bakunin entiende, siguiendo la huella de <xref ref-type="bibr" rid="ref10">Proudhon (2008)</xref>, en clave federalista.<xref ref-type="fn" rid="fn2"><sup>2</sup></xref> Con relaci&#x00F3;n a eso, se&#x00F1;ala que se trata de:
<disp-quote>
<p>Una organizaci&#x00F3;n nueva que no tenga otra base que los intereses, las necesidades, y las atracciones naturales de los pueblos, ni otro principio que la federaci&#x00F3;n libre de los individuos en las comunas, de las comunas en las provincias, de las provincias en las naciones, en fin, de estas en los Estados Unidos de Europa primero y m&#x00E1;s tarde del mundo entero. (<xref ref-type="bibr" rid="ref5">Bakunin, s.f.b, p. 10</xref>)</p>
</disp-quote></p>
<p>Por &#x00FA;ltimo, el tercer plano es el heterog&#x00E9;neo mundo de las asociaciones voluntarias que &#x00E9;l parece incluir en lo que gen&#x00E9;ricamente llama &#x201C;las colectividades humanas menores&#x201D;.</p>
<p>As&#x00ED; las cosas, e independientemente de las fragilidades e inconsistencias de sus sustentos filos&#x00F3;ficos, Bakunin da en el clavo desde el punto de vista pol&#x00ED;tico, al exaltar una idea extremadamente potente como la del autogobierno (a cuya realizaci&#x00F3;n dedic&#x00F3; su vida), la cual guarda una vigencia no sujeta a lo cambiante de las coyunturas o a los c&#x00E1;lculos de conveniencia, porque se inspira en algo atemporalmente fresco: la aspiraci&#x00F3;n a ser due&#x00F1;o de s&#x00ED; mismo, a buscar la felicidad a trav&#x00E9;s del desenvolvimiento y goce de las propias potencialidades y del ligarse con otros mediante lazos fraternos y solidarios.</p>
<p>&#x00BF;Qui&#x00E9;n podr&#x00ED;a dudar de la vigencia de esa inspiraci&#x00F3;n en la hora actual, por ejemplo, cuando lo que tenemos ante nuestros ojos es un mundo donde campean el brutal atropello de la dignidad humana y el g&#x00E9;lido cinismo de los poderosos? Y, en contrapartida, &#x00BF;qui&#x00E9;n podr&#x00ED;a negar que es ese tipo de sensibilidad la que ha animado la fibra m&#x00E1;s &#x00ED;ntima de los movimientos sociales globales que han encarnado la oposici&#x00F3;n antisist&#x00E9;mica en el &#x00FA;ltimo medio siglo, como el de mayo de 1968, el alter-mundialista o el indignado? Y esto para no hablar de las innumerables formas de resistencia regional y local que d&#x00ED;a a d&#x00ED;a act&#x00FA;an estimuladas por esa misma convicci&#x00F3;n libertaria a todo lo largo y ancho del mundo. En esta materia, no hay duda, pues, de que el legado bakuniniano sigue palpitando con colores renovadamente v&#x00ED;vidos. No obstante, la referida convivencia en el pensamiento de Bakunin de apuestas pol&#x00ED;ticas l&#x00FA;cidas e inconsistencias filos&#x00F3;ficas termina pasando una cuenta de cobro que se manifiesta en evidentes contrasentidos, especialmente en lo concerniente a su teor&#x00ED;a de la acci&#x00F3;n colectiva, seg&#x00FA;n pasaremos a tratar de demostrarlo.</p>
<p>Los problemas comienzan cuando nos planteamos la objeci&#x00F3;n de por qu&#x00E9; si los instintos y las necesidades populares derivan espont&#x00E1;neamente hacia el autogobierno; sin embargo, en la realidad lo que cualquier observador encuentra es que amplios sectores, probablemente mayoritarios, del mundo popular son funcionales no solo a la l&#x00F3;gica guberna-mental, sino que adem&#x00E1;s conviven de manera m&#x00E1;s o menos pasiva con los poderes econ&#x00F3;micos y culturales y terminan legitim&#x00E1;ndolos. A ese respecto, Bakunin responde complementando el argumento naturalista con la consideraci&#x00F3;n hist&#x00F3;rica, al se&#x00F1;alar el peso que sobre la conducta popular tienen factores como la ignorancia a la que tradicionalmente ha sido sometido el pueblo, la pobreza y el aislamiento en el que se encuentran los individuos, e incluso la ausencia de tiempo libre, tiempo para el ocio.</p>
<p>En otras palabras, si bien hay un &#x201C;instinto revolucionario innato&#x201D;, este se ve obstruido por circunstancias hist&#x00F3;ricas adversas. Pero lo que tenemos hasta ah&#x00ED; es una referencia a aspectos objetivos, ya naturales o hist&#x00F3;ricos que gravitan sobre los individuos y en virtud de cuyo efecto ellos aparecen como pasivos instrumentos de fuerzas que los superan: de un lado sus impulsos innatos y del otro las estructuras sociales, todo lo cual describir&#x00ED;a un statu quo cuyo signo es la dominaci&#x00F3;n. Pero, entonces, &#x00BF;soslaya Bakunin la dimensi&#x00F3;n de la actuaci&#x00F3;n humana, es decir, no le reconoce ning&#x00FA;n papel a la voluntad, la cognici&#x00F3;n, la comunicaci&#x00F3;n, la creatividad y la lucha de los individuos de cara a desatar un levantamiento revolucionario?</p>
</sec>
<sec>
<title>3. Praxis a la sombra de la jerarqu&#x00ED;a: una &#x201C;plana mayor revolucionaria&#x201D; sin controles desde abajo</title>
<p>Seg&#x00FA;n Bakunin:
<disp-quote>
<p>La pobreza y la desesperaci&#x00F3;n no son suficientes para provocar una revoluci&#x00F3;n social [&#x2026;] Esto solo puede producirse cuando el pueblo se encuentre excitado por un ideal universal que surja hist&#x00F3;ricamente de las profundidades del instinto popular; y este instinto [&#x2026;] solo puede abrirse camino cuando el pueblo tenga una idea general de sus derechos y una fe profunda, apasionada, que casi podr&#x00ED;amos llamar religiosa, en tales derechos. Cuando este ideal y esta fe popular se encuentran con una pobreza capaz de llevar al hombre a la desesperaci&#x00F3;n, la Revoluci&#x00F3;n Social est&#x00E1; cerca y es inevitable, y ning&#x00FA;n poder en el mundo ser&#x00E1; capaz de detenerla. (<xref ref-type="bibr" rid="ref2">Bakunin, 1994b, p. 157</xref>)</p>
</disp-quote></p>
<p>As&#x00ED; pues, la cuesti&#x00F3;n central es c&#x00F3;mo hacer para sembrar esa &#x201C;idea general de sus derechos&#x201D; y esa &#x201C;fe profunda&#x201D; en el alma popular. Y ah&#x00ED; es donde aparece el planteamiento bakuniniano acerca de la necesidad de organizar una asociaci&#x00F3;n secreta, conformada por un pu&#x00F1;ado de miembros, que se ocupe de esa labor. En los <italic>Estatutos secretos de la Alianza: Programa y objeto de la Organizaci&#x00F3;n Revolucionaria de los Hermanos Internacionales</italic> (<xref ref-type="bibr" rid="ref6">Bakunin, s.f.c</xref>), texto redactado por &#x00E9;l en 1868, luego de la precisi&#x00F3;n de que no se va a crear ning&#x00FA;n &#x201C;poder dirigente tutelar&#x201D;, leemos en los puntos 9, 10 y 11:
<disp-quote>
<p>9. Es necesario que [&#x2026;] la unidad del pensamiento y de la acci&#x00F3;n revolucionaria halle un &#x00F3;rgano. Ese &#x00F3;rgano debe ser la asociaci&#x00F3;n secreta y universal de los Hermanos Internacionales.</p>
</disp-quote>
<disp-quote>
<p>10. Esta asociaci&#x00F3;n parte de la convicci&#x00F3;n que las revoluciones nunca las hacen ni los individuos ni siquiera las sociedades secretas. Se producen por s&#x00ED; mismas, por la fuerza de las cosas, por el movimiento de los eventos y hechos. Se van preparando durante mucho tiempo en la profundidad de la consciencia instintiva de las masas populares, luego estallan, suscitadas en apariencia a menudo por causas f&#x00FA;tiles. Todo lo que puede hacer una sociedad secreta bien organizada, es primero facilitar el nacimiento de una revoluci&#x00F3;n propagando entre las masas ideas que correspondan a los instintos de las masas y organizar, no el ej&#x00E9;rcito de la revoluci&#x00F3;n &#x2013;el ej&#x00E9;rcito siempre debe ser el pueblo&#x2013; sino una suerte de plana mayor revolucionaria compuesta de individuos entregados, en&#x00E9;rgicos, inteligentes, y sobre todo amigos sinceros, ni ambiciosos ni vanidosos, del pueblo, capaces de servir de intermediarios entre la idea revolucionaria y los instintos populares.</p>
</disp-quote>
<disp-quote>
<p>11. El n&#x00FA;mero de esos individuos no debe pues ser inmenso. Para la organizaci&#x00F3;n internacional en toda Europa, bastan con cien revolucionarios fuertemente y seriamente aliados. Dos, tres centenas de revolucionarios bastar&#x00E1;n para la organizaci&#x00F3;n del pa&#x00ED;s m&#x00E1;s grande. (<xref ref-type="bibr" rid="ref6">Bakunin, s.f.c</xref>)</p>
</disp-quote></p>
<p>&#x201C;Plana mayor revolucionaria&#x201D;, &#x201C;servir de intermediarios entre la idea revolucionaria y los instintos populares&#x201D;, &#x201C;facilitar el nacimiento de una revoluci&#x00F3;n propagando entre las masas ideas que correspondan a sus instintos&#x201D;, he ah&#x00ED; el punto: nos hallamos ni m&#x00E1;s ni menos que en presencia de una vanguardia revolucionaria. Abundando en ello un par de a&#x00F1;os m&#x00E1;s tarde, en la extensa carta que dirige a Sergu&#x00E9;i Nech&#x00E1;yev el 2 de junio de 1870 y por medio de la cual rompe relaciones con ese confuso personaje, Bakunin clama por:
<disp-quote>
<p>Una revoluci&#x00F3;n popular espont&#x00E1;nea, invisiblemente dirigida de ninguna manera por una dictadura oficial, sino por la dictadura an&#x00F3;nima y colectiva de los amigos de la emancipaci&#x00F3;n completa del pueblo de cualquier yugo, s&#x00F3;lidamente aunados en una asociaci&#x00F3;n secreta y actuando siempre y por todas partes con un &#x00FA;nico objetivo y un programa &#x00FA;nico. (<xref ref-type="bibr" rid="ref7">Bakunin, 2014, p. 219</xref>)</p>
</disp-quote></p>
<p>El uso del t&#x00E9;rmino &#x201C;dictadura&#x201D; de la asociaci&#x00F3;n secreta puede sonar desconcertante en Bakunin, pero p&#x00E1;ginas m&#x00E1;s adelante aclara que a lo que quiere aludir con &#x00E9;l es al ejercicio de una fuerza que es, primero, intelectual, es decir, la capacidad para expresar &#x201C;la naturaleza misma de los instintos, deseos y necesidades populares&#x201D;; y, segundo, que reside en la intensidad de la solidaridad entre los revolucionarios y en el vigor de su unidad respecto del objetivo y el plan trazado. En consecuencia, tal dictadura:
<disp-quote>
<p>No es en absoluto contraria al libre desenvolvimiento y a la autodeterminaci&#x00F3;n del pueblo, ni a su organizaci&#x00F3;n desde abajo y hasta arriba de acuerdo a sus usos e instintos, dado que obra exclusivamente por la &#x00FA;nica influencia natural y personal de sus miembros, que est&#x00E1;n desprovistos de todo poder y dispersos, por medio de su red invisible, por todas las regiones, distritos y municipios. Ellos se esfuerzan, de com&#x00FA;n acuerdo y cada uno en su poblaci&#x00F3;n, por orientar el movimiento revolucionario espont&#x00E1;neo del pueblo seg&#x00FA;n un plan determinado de antemano y bien definido. (<xref ref-type="bibr" rid="ref7">Bakunin, 2014, p. 250</xref>)</p>
</disp-quote></p>
<p>As&#x00ED; pues, la asociaci&#x00F3;n secreta ejerce como vanguardia en cuanto, de una parte, adelanta una labor de direcci&#x00F3;n intelectual al dise&#x00F1;ar planes de acci&#x00F3;n ajustados a los impulsos naturales del pueblo y, de la otra, cumple un papel psicol&#x00F3;gico por v&#x00ED;a de la &#x201C;influencia personal&#x201D; de sus miembros, es decir, de un uso del carisma, encaminado a asegurar la unidad del movimiento. Pero &#x00BF;qu&#x00E9; tan grave desde un punto de vista &#x00E1;crata es que exista una vanguardia? O mejor, &#x00BF;es de suyo la vanguardia antit&#x00E9;tica con el esp&#x00ED;ritu del autogobierno? La respuesta es no, en principio.</p>
<p>En torno a la idea de vanguardia gravita un gran desprestigio derivado sin duda de la experiencia del leninismo, pese a que ella, en abstracto, no apela a ning&#x00FA;n tipo de relacionamiento autoritario, sino que apenas busca dar cuenta de un hecho normal en la vida colectiva, a saber: la heterogeneidad interna de todo grupo humano. Refiri&#x00E9;ndose a esto, <xref ref-type="bibr" rid="ref8">Eagleton (2010)</xref> ha puntualizado que dichas expresiones vanguardistas:
<disp-quote>
<p>Surgen en condiciones de desarrollos pol&#x00ED;ticos y culturales desiguales. Son efecto de la heterogeneidad, de situaciones en las que un cierto grupo de hombres y mujeres son capaces por sus circunstancias materiales, no necesariamente por su talento superior, de entender &#x201C;por anticipado&#x201D; ciertas realidades que no se han hecho evidentes de manera general. Son capaces de ello por una posici&#x00F3;n cultural privilegiada, o exactamente por la raz&#x00F3;n contraria, por una experiencia duramente adquirida como blancos de la opresi&#x00F3;n y de su lucha contra ella. (<xref ref-type="bibr" rid="ref8">Eagleton, 2010, p. 50</xref>)</p>
</disp-quote></p>
<p>Acto seguido, <xref ref-type="bibr" rid="ref8">Eagleton (2010)</xref> pasa a hacer la diferenciaci&#x00F3;n entre van-guardia y elite, donde aquella surge para desaparecer mientras esta lo que busca es perpetuarse. De manera que, desde una perspectiva libertaria, el problema no ser&#x00ED;a la emergencia de una vanguardia al interior de un movimiento revolucionario sino, m&#x00E1;s bien, su degeneraci&#x00F3;n en elite, es decir, su autonomizaci&#x00F3;n respecto de los miembros del movimiento que no pertenecen a ella.</p>
<p>Precisamente tratando de evitar eso, Bakunin busca tomar algunas salvaguardias en las que queda patentizado una vez m&#x00E1;s el materialismo objetivista que inspira su pensamiento, el cual, sin embargo, aparece ahora acompa&#x00F1;ado de un moralismo inoportuno: la asociaci&#x00F3;n secreta debe ser fiel a &#x201C;los instintos, deseos y necesidades populares&#x201D;, para lo cual es necesario que sus miembros sean seleccionados de una manera sumamente rigurosa, asegurando una generosidad de esp&#x00ED;ritu a toda prueba y una entrega apasionada a la causa casi rayanas con el misticismo asc&#x00E9;tico. En efecto, esa organizaci&#x00F3;n:
<disp-quote>
<p>Y en particular su n&#x00FA;cleo central, la debe integrar la gente m&#x00E1;s firme, m&#x00E1;s inteligente, dentro de lo posible, con instrucci&#x00F3;n (o sea con una inteligencia a base de experiencia), m&#x00E1;s apasionada, con una dedicaci&#x00F3;n sin titubeos ni modificaciones, habiendo renunciado en la medida de lo posible a todo inter&#x00E9;s personal y rechazado de una vez para siempre, en su vida y hasta la muerte, a cuanto cautiva a los individuos: las comodidades y los goces sociales, las satisfacciones de la vanidad, del ascenso social y la fama. Esta gente estar&#x00ED;a concentrada &#x00FA;nicamente y enteramente en la sola pasi&#x00F3;n de la emancipaci&#x00F3;n del pueblo, sin b&#x00FA;squeda de un papel hist&#x00F3;rico en su vida y hasta de un rastro personal en la historia tras su muerte. (<xref ref-type="bibr" rid="ref7">Bakunin, 2014, p. 251</xref>)</p>
</disp-quote></p>
<p>Consciente de la dificultad de encontrar gente con tales est&#x00E1;ndares, no digamos ya de virtud sino incluso de santidad, Bakunin apuesta por una asociaci&#x00F3;n secreta de pocos miembros y por eso le precisa a Nech&#x00E1;yev:
<disp-quote>
<p>Me preguntar&#x00E1; d&#x00F3;nde encontrar a semejante gente, si hay mucha en Rusia e incluso en toda Europa. En este asunto, en mi sistema, no es necesario que haya muchos miembros. Acu&#x00E9;rdese que usted no debe organizar un ej&#x00E9;rcito, sino solo la plana mayor de la revoluci&#x00F3;n. Personas as&#x00ED; las hay casi del todo preparadas. Quiz&#x00E1; usted d&#x00E9; con diez. De las capaces de serlo y que ya se preparan para ello, a lo sumo son cincuenta o sesenta, y a ojo de buen cubero es bastante. (<xref ref-type="bibr" rid="ref7">Bakunin, 2014, p. 253</xref>)</p>
</disp-quote></p>
<p>La moral del santo y lo reducido de sus miembros, ser&#x00ED;an, pues, los requisitos para evitar que la vanguardia se autonomice y degenere en elite. Pero, cabe preguntarse: &#x00BF;acaso una aristocracia de la virtud, reducida y cerrada, sobre la que no pende ning&#x00FA;n mecanismo de rendici&#x00F3;n de cuentas ni es seleccionada desde abajo, no es en s&#x00ED; misma un ep&#x00ED;tome del elitismo, la jerarqu&#x00ED;a y el alejamiento respecto de las bases del movimiento? Y esto con un gran agravante: Bakunin parte del presupuesto de que su asociaci&#x00F3;n secreta es la llamada a hacer la lectura correcta de las necesidades e impulsos populares, dado que su programa se inspira en el principio del autogobierno. Por eso advierte: &#x201C;Quien desee ponerse a la cabeza del movimiento popular debe aceptar este programa por entero y ser su realizador. Quienes quieran imponer al pueblo su propio programa se ponen del lado de los tontos&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref7">Bakunin, 2014, p. 243</xref>). Es decir, que &#x00E9;l y los suyos no solo son un c&#x00ED;rculo moralmente intachable, sino que adem&#x00E1;s tienen el &#x00FA;nico programa verdadero. Por eso, previendo que puede haber otras asociaciones secretas independientes, exige una centralizaci&#x00F3;n total, objetivo para el cual no se detiene en sutilezas:
<disp-quote>
<p>La asociaci&#x00F3;n entera forma un cuerpo, un todo s&#x00F3;lido, unido, dirigido por el Comit&#x00E9; Central en guerra subterr&#x00E1;nea permanente contra el gobierno y contra todas las asociaciones que la combaten o que simplemente obran fuera de ella [&#x2026;] Las asociaciones con objetivos pr&#x00F3;ximos a los nuestros deben ser presionadas para que se unan a nosotros o, por lo menos, a subordinarse, sin que lo sepan y apartando a todos los elementos da&#x00F1;inos. Las asociaciones contrarias y propiamente nefastas deben ser anuladas [&#x2026;] La base de nuestra actividad debe estar regida por esta simple ley: verdad, honestidad, confianza entre todos los hermanos y con toda persona capaz y que quiera afiliarse. La mentira, la astucia, la manipulaci&#x00F3;n y, si hace falta, la violencia, son contra los enemigos. (<xref ref-type="bibr" rid="ref7">Bakunin, 2014, p. 261</xref>)</p>
</disp-quote></p>
<p>Certeza autoindulgente de poseer la verdad y de ser impoluto moral-mente, n&#x00FA;mero reducido de miembros, centralizaci&#x00F3;n total, anulaci&#x00F3;n de toda disidencia y l&#x00F3;gica amigo-enemigo para con los adversarios, son algunos de los rasgos de esta plana mayor revolucionaria bakuniniana, rasgos en los que es dif&#x00ED;cil encontrar diferencias con el esp&#x00ED;ritu del jacobinismo, de suyo la verdadera bestia negra de Bakunin. Mas, &#x00BF;por qu&#x00E9; decide tomar este camino deleznable y contrario al sentido del autogobierno? &#x00BF;Por qu&#x00E9;, despu&#x00E9;s de una profesi&#x00F3;n de fe libertaria tan rotunda, termina cayendo en su opuesto, es decir, en una pol&#x00ED;tica como gobierno elitista y, adicionalmente, asumida seg&#x00FA;n el realismo pol&#x00ED;tico m&#x00E1;s crudo?</p>
<p>Si Bakunin se vio forzado a reconocer que para poder avanzar hacia el autogobierno se requer&#x00ED;a entreabrir la puerta a la jerarqu&#x00ED;a, &#x00BF;por qu&#x00E9; apel&#x00F3; al elitismo y no a un modelo republicano y democr&#x00E1;tico de relacionamiento entre movimiento y dirigentes, el cual, por donde quiera que se le mire, era m&#x00E1;s af&#x00ED;n con el esp&#x00ED;ritu libertario? &#x00BF;Acaso una orientaci&#x00F3;n republicana, al favorecer la elecci&#x00F3;n colectiva del cuerpo directivo, al permitir la representaci&#x00F3;n en &#x00E9;l de las diferentes fracciones del movimiento y al exigirle una rendici&#x00F3;n de cuentas, no habr&#x00ED;a ayudado a impedir o, por lo menos, a dificultar, que la vanguardia degenerara en elite? Y esto sin mencionar que esa pr&#x00E1;ctica del republicanismo, al involucrar a las personas comunes y corrientes, le habr&#x00ED;a permitido al conjunto del movimiento ir ganando experiencia de cara al autogobierno.</p>
</sec>
<sec>
<title>4. Conclusi&#x00F3;n: materialismo objetivista y d&#x00E9;ficit de republicanismo</title>
<p>En nuestra interpretaci&#x00F3;n, las dificultades arriba se&#x00F1;aladas se remiten a los presupuestos filos&#x00F3;ficos en los que se inspira Bakunin, los cuales, construidos a partir del marco de un materialismo objetivista, terminan por conducirlo al elitismo y al realismo pol&#x00ED;tico. En efecto, Bakunin es consciente de que la dimensi&#x00F3;n de la subjetividad, es decir, de la actividad humana consciente, racional y, por ende, estrat&#x00E9;gica, es el mundo de la pol&#x00ED;tica como gobierno. Por eso, huyendo de ella, su visceral defensa del autogobierno se vuelca sobre la esfera del objeto, hipostasi&#x00E1;ndola, es decir, incurriendo en un naturalismo que hace reposar todas las posibilidades libertarias en la sola expresi&#x00F3;n espont&#x00E1;nea de los instintos, los deseos y las necesidades populares. Para &#x00E9;l, la libertad es atributo natural del alma humana y ese parece ser un presupuesto evidente por s&#x00ED; mismo. Sin embargo, cuando observa c&#x00F3;mo las condiciones hist&#x00F3;ricas reales van en contrav&#x00ED;a de la organizaci&#x00F3;n de la sociedad seg&#x00FA;n el programa del autogobierno, se ve forzado a reconocer que el pueblo en s&#x00ED; mismo &#x201C;por su ignorancia y desuni&#x00F3;n, no est&#x00E1; en condici&#x00F3;n de formular este programa, sistematizarlo y unirse en su nombre. El pueblo necesita ayudantes&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref7">Bakunin, 2014, p. 243</xref>).</p>
<p>Desde luego, apelar a esos ayudantes supon&#x00ED;a abrir la puerta a la pol&#x00ED;tica como gobierno y, en consecuencia, dejarse permear por el esp&#x00ED;ritu estrat&#x00E9;gico, apelando a las herramientas del c&#x00E1;lculo del inter&#x00E9;s. A ese respecto, Bakunin parece creer que, para poder convivir con esos miasmas corruptos sin ensuciarse las manos, es decir, sin perder de vista la causa del autogobierno, se requiere contar con individuos de una disposici&#x00F3;n moral especial y por encima de lo com&#x00FA;n, en una palabra, personas verdaderamente virtuosas y que adem&#x00E1;s deben ser pocas para evitar que ese c&#x00E1;ncer se extienda entre las masas.</p>
<p>As&#x00ED; pues, inspirado en ese tipo de materialismo naturalista y objeti-vista, las l&#x00ED;neas rojas al interior de las cuales discurre el pensamiento de Bakunin son de este tenor: (1) Si se da por hecho que el sentido de los impulsos populares es libertario, eso equivale a postular una verdad r&#x00ED;gida a la cual se ha llegado por v&#x00ED;a de intuici&#x00F3;n. (2) Semejante buena conciencia en torno al tema de la posesi&#x00F3;n de la verdad conduce al moralismo, porque tal verdad, es decir, la naturaleza libertaria del instinto humano se convierte en el <italic>a priori</italic> normativo desde el cual se mira la realidad social. Y (3) al utilizar un enfoque normativo para analizar la realidad social o, en otras palabras, al fijar un deber ser aprior&#x00ED;stico, el est&#x00E1;ndar de evaluaci&#x00F3;n de esta &#x00FA;ltima se vuelve tan alto que impide hacer matizaciones. As&#x00ED;, para Bakunin toda la pol&#x00ED;tica como gobierno es igual de autoritaria y repudiable, independientemente de la forma concreta que asuma y por eso se&#x00F1;ala que &#x201C;todo Estado, aunque sea el m&#x00E1;s republicano y el m&#x00E1;s democr&#x00E1;tico [&#x2026;] no representa, en su esencia, nada m&#x00E1;s que el gobierno de las masas de arriba a abajo por intermedio de una minor&#x00ED;a [&#x2026;] privilegiada&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref3">Bakunin, 2008, p. 31</xref>). Y en el mismo sentido, como ya se citaba m&#x00E1;s arriba a partir de su estudio sobre el levantamiento comunero:
<disp-quote>
<p>Los socialistas revolucionarios creen, al contrario, que la humanidad se ha dejado gobernar durante largo tiempo, demasiado largo, y que la ra&#x00ED;z de sus desgracias no reside en esta o aquella forma de gobierno, sino en el principio y en la misma existencia del gobierno, sea cual fuere su naturaleza. (<xref ref-type="bibr" rid="ref2">Bakunin, 1994b, p. 61</xref>)</p>
</disp-quote></p>
<p>En tales condiciones y abocado a aceptar un espacio para la pol&#x00ED;tica como gobierno en el tr&#x00E1;nsito hacia el autogobierno, Bakunin solo habr&#x00ED;a podido aceptar la mediaci&#x00F3;n de un principio republicano si hubiera partido de otro tipo de materialismo, un materialismo no objetivista, en el cual en vez de darse por descontada la plena capacidad de la conciencia humana para captar el objeto se partiera de reconocer la existencia de tensiones y desajustes entre ellos, es decir, un materialismo en el que hubiera m&#x00E1;s sujeto pero donde, parad&#x00F3;jicamente, el sujeto fuera consciente de su incompletud y, por ende, de la primac&#x00ED;a del objeto. Solo cuando el sujeto acepta su propia precariedad, aunque al mismo tiempo su ineludible mediaci&#x00F3;n del objeto, la capacidad de alcanzar verdades absolutas queda puesta en cuesti&#x00F3;n. Como ha se&#x00F1;alado Horkheimer:
<disp-quote>
<p>La tesis de un orden y de una exigencia absolutos presupone siempre la pretensi&#x00F3;n de un saber de conjunto, de la totalidad, de lo infinito. Pero si nuestro saber se encuentra inconcluso, si existe una tensi&#x00F3;n ineliminable entre concepto y ser, entonces ninguna proposici&#x00F3;n puede pretender la dignidad de un conocimiento acabado. (<xref ref-type="bibr" rid="ref9">Horkheimer, 2001, p. 43</xref>)</p>
</disp-quote></p>
<p>&#x00DA;nicamente en esa inconclusi&#x00F3;n del saber, all&#x00ED; donde la verdad no se da por alcanzada y el pensamiento por id&#x00E9;ntico al objeto, es posible el control republicano de los gobernantes, porque solo as&#x00ED; queda abierta la puerta para el debate de opiniones, para una deliberaci&#x00F3;n p&#x00FA;blica en la que el saber cient&#x00ED;fico y el saber popular puedan gozar de legitimidad equivalente de cara al problema de la certeza y, por encima de todo, en la que la vanguardia, si tiene que haberla, no llega a degenerar en elite porque se ve abocada a rendir cuentas y a reconocer como v&#x00E1;lidas las opiniones disidentes.</p>
<p>Como sea, sacando conclusiones en positivo tanto de los aciertos como de los errores de Bakunin, podemos se&#x00F1;alar que su gran virtud es haber puesto en el primer plano la importancia y la posibilidad real del momento del abajo a arriba a la hora de pensar la organizaci&#x00F3;n de la sociedad. De su teor&#x00ED;a y de su pr&#x00E1;ctica vital, por otra parte, se desprende la constataci&#x00F3;n de que, en la lucha por la consecuci&#x00F3;n de ese objetivo, en alg&#x00FA;n punto es inevitable tener que lidiar con la jerarqu&#x00ED;a. La soluci&#x00F3;n que adopt&#x00F3; Bakunin a ese respecto fue apelar a una asociaci&#x00F3;n secreta erigida como &#x201C;plana mayor revolucionaria&#x201D;, la cual qued&#x00F3; expuesta a una degeneraci&#x00F3;n elitista. Esa experiencia nos deja la ense&#x00F1;anza de que la lucha por el autogobierno no debe soslayar, sino al contrario, inspirarse decididamente en la tradici&#x00F3;n republicana y popular de la democracia, la cual cuenta en su haber con expresiones hist&#x00F3;ricas muy importantes, desde la Comuna de Par&#x00ED;s y el movimiento consejista de la primera mitad del siglo XX, hasta los aportes de los movimientos sociales contempor&#x00E1;neos. El programa del republicanismo popular y democr&#x00E1;tico, articulado a una base autogubernativa, es la mejor, si no la &#x00FA;nica forma, de lidiar con el ineludible problema de la jerarqu&#x00ED;a que interpela a la praxis pol&#x00ED;tica antisist&#x00E9;mica.</p>
</sec>
</body>
<back>
<sec sec-type="COI-statement">
<title>Julio Qui&#x00F1;ones P&#x00E1;ez</title>
<p>Abogado y Mag&#x00ED;ster en Ciencia Pol&#x00ED;tica. D. E. A. en Gobierno y Administraci&#x00F3;n P&#x00FA;blica. Doctor en Ciencias Pol&#x00ED;ticas y de la Administraci&#x00F3;n y Relaciones Internacionales. Profesor asociado del Departamento de Ciencia Pol&#x00ED;tica de la Universidad Nacional de Colombia. Miembro del grupo de investigaci&#x00F3;n Teor&#x00ED;a Pol&#x00ED;tica Contempor&#x00E1;nea (Teopoco), de esa misma universidad.</p>
</sec>
<ref-list>
<title>Referencias</title>
<ref id="ref1"><mixed-citation>Bakunin, M. (1994a). <italic>Escritos de filosof&#x00ED;a pol&#x00ED;tica</italic> (Tomo I). Barcelona: Altaya.</mixed-citation>
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<ref id="ref2"><mixed-citation>Bakunin, M. (1994b). <italic>Escritos de filosof&#x00ED;a pol&#x00ED;tica</italic> (Tomo II). Barcelona: Altaya.</mixed-citation>
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<ref id="ref7"><mixed-citation>Bakunin, M. y Nech&#x00E1;yev, S. (2014). Carta de Miguel Bakunin a Sergu&#x00E9;y Guennadevich Nech&#x00E1;yev. En <italic>El catecismo revolucionario. El libro maldito de la anarqu&#x00ED;a</italic> (pp. 213-279). Madrid: La Felguera.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book"><person-group person-group-type="author"><name><surname>Bakunin</surname><given-names>M</given-names></name><name><surname>Nech&#x00E1;yev</surname><given-names>S</given-names></name></person-group><year>2014</year><article-title>Carta de Miguel Bakunin a Sergu&#x00E9;y Guennadevich Nech&#x00E1;yev</article-title><source>El catecismo revolucionario. El libro maldito de la anarqu&#x00ED;a</source><fpage>213</fpage><lpage>279</lpage><publisher-loc>Madrid</publisher-loc><publisher-name>La Felguera</publisher-name></element-citation></ref>
<ref id="ref8"><mixed-citation>Eagleton, T. (2010), Lenin en la era posmoderna. En S. Zizek, S. Budgen, S. Kouvelakis (Eds.), <italic>Lenin reactivado. Hacia una pol&#x00ED;tica de la verdad</italic> (pp. 45-60). Madrid: Akal.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book"><person-group person-group-type="author"><name><surname>Eagleton</surname><given-names>T</given-names></name></person-group><year>2010</year><article-title>Lenin en la era posmoderna</article-title><person-group person-group-type="editor"><name><surname>Zizek</surname><given-names>S</given-names></name><name><surname>Budgen</surname><given-names>S</given-names></name><name><surname>Kouvelakis</surname><given-names>S</given-names></name></person-group><source>Lenin reactivado. Hacia una pol&#x00ED;tica de la verdad</source><fpage>45</fpage><lpage>60</lpage><publisher-loc>Madrid</publisher-loc><publisher-name>Akal</publisher-name></element-citation></ref>
<ref id="ref9"><mixed-citation>Horkheimer, M. (2001), Materialismo y metaf&#x00ED;sica. En Autor (Ed.), <italic>Autoridad y familia</italic> (pp. 25-63). Barcelona: Paid&#x00F3;s.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book"><person-group person-group-type="author"><name><surname>Horkheimer</surname><given-names>M</given-names></name></person-group><year>2001</year><article-title>Materialismo y metaf&#x00ED;sica</article-title><person-group person-group-type="editor"><name><surname>Autor</surname></name></person-group><source>Autoridad y familia</source><fpage>25</fpage><lpage>63</lpage><publisher-loc>Barcelona</publisher-loc><publisher-name>Paid&#x00F3;s</publisher-name></element-citation></ref>
<ref id="ref10"><mixed-citation>Proudhon, J. (2008). <italic>El principio federativo</italic>. Buenos Aires: Libros de Anarres.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book"><person-group person-group-type="author"><name><surname>Proudhon</surname><given-names>J</given-names></name></person-group><year>2008</year><source>El principio federativo</source><publisher-loc>Buenos Aires</publisher-loc><publisher-name>Libros de Anarres</publisher-name></element-citation></ref>
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<fn id="fn1" fn-type="other"><label>1</label><p>Para un enfoque como el funcionalista, por ejemplo, la noci&#x00F3;n de autogobierno incluso se aplica a las categor&#x00ED;as de sistema y subsistema, los cuales desde ese punto de vista son interpretados como &#x201C;autorreferenciales&#x201D;, &#x201C;autodirigidos&#x201D;, &#x201C;autoorganizados&#x201D; y, haciendo uso de un concepto que engloba todo lo anterior, como &#x201C;autopoi&#x00E9;ticos&#x201D;.</p></fn>
<fn id="fn2" fn-type="other"><label>2</label><p>Proudhon fue el primero en desarrollar el concepto de federalismo y en eso Bakunin sigue su senda. Sin embargo, la inspiraci&#x00F3;n filos&#x00F3;fica de las dos concepciones es muy diferente. Mientras en el primero el tejido federal se deriva, en el marco de un sistema mutualista como el que &#x00E9;l defiende, de una trama de contratos sinalagm&#x00E1;ticos entre individuos y, por lo tanto, est&#x00E1; m&#x00E1;s relacionado con el sustrato de un consenso racional, en Bakunin, como ya lo hemos se&#x00F1;alado, es el producto objetivo de un desenvolvimiento de los instintos naturales de las personas.</p></fn>
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