Recibido: 1 de agosto de 2024; Aceptado: 10 de octubre de 2025
Entre lo digital y lo analógico: predictores de las prácticas de lectura académica de futuros maestros en España*
Between the Digital and the Analog: Predictors of Academic Reading Practices among Prospective Teachers in Spain
Resumen
En la actualidad coexisten dos mundos: el físico y el digital. Ello afecta también a la lectura, que es analógica y digital en la actual ecología de medios. Esta investigación se centra en la lectura académica de estudiantes de primer curso de grados de Magisterio en ocho universidades españolas (n = 1384). El objetivo es doble: revalidar un cuestionario sobre prácticas de lectura académica e identificar los factores predictores de las prácticas de lectura académica. Se desarrolló una metodología cuantitativa con un diseño transversal y correlacional. Se utilizó un cuestionario de 40 ítems distribuidos en cuatro dimensiones. Las pruebas estadísticas incluyeron un análisis factorial exploratorio, la consistencia interna y un análisis de regresión múltiple. Los principales resultados sugieren la coexistencia de la lectura analógica y digital en los estudiantes universitarios. Se espera que estos resultados informen y orienten futuras estrategias pedagógicas y políticas en la formación de docentes.
Palabras clave:
cuestionario, formación inicial docente, lectura académica, lectura digital, soportes de lectura, tercer ciclo.Abstract
Today, two worlds coexist: the physical and the digital. This duality also affects reading, which unfolds in both analog and digital formats within the current media ecology. This study focuses on the academic reading practices of first-year students enrolled in teacher education degrees at eight Spanish universities (n = 1384). The aim is twofold: to validate a questionnaire on academic reading practices and to identify the predictors of such practices. A quantitative methodology was employed, using a cross-sectional and correlational design. The instrument consisted of a 40-item questionnaire distributed across four dimensions. Statistical analyses included an exploratory factor analysis, internal consistency testing, and multiple regression analysis. The main findings suggest that analog and digital reading practices coexist among university students. These results are expected to inform and guide future pedagogical strategies and policy decisions in teacher education.
Keywords:
questionnaire, initial teacher education, academic reading, digital reading, reading media, third cycle.1. Introducción
Estamos viviendo un proceso de cambio de paradigma comunicativo en la sociedad actual (Núñez-Canal et al., 2022), en el que la lectura y la escritura se han convertido en prácticas socioculturales tanto en el ámbito personal como en el académico. Leemos con una intención concreta y en interacción con la voz del emisor del texto (autor de una novela, de un artículo, emisario de una carta, de un mensaje de redes sociales, etc.). La lectura es un acto social, ya que pone en relación los procesos cognitivos del individuo, las tecnologías culturales y las instituciones sociales en las que se desarrolla (Fons & Gil, 2024; Cassany, 2006). Sin embargo, la omnipresencia de la digitalización en los contextos académicos, profesionales y personales ha abierto un gran debate sobre el impacto que la lectura digital pueda tener en las aulas, ya sea las de primaria, secundaria e, incluso, las universitarias, en relación con la lectura analógica. ¿Qué estrategias se necesitan movilizar? ¿Qué tipo de lectura es mejor para aprender, acceder a la información y construir conocimiento en la sociedad actual?
Concebidos desde una lectura multimodal (Ambrós-Pallarés & Breu, 2014), los procesos cognitivos analógicos y digitales generan en el lector una bialfabetización (Wolf, 2020). Salmerón et al. (2018) explican que una buena comprensión lectora en el medio digital requiere unas habilidades interrelacionadas que se suman a las de la típica lectura en papel. El formato digital facilita la introducción de elementos textuales, paratextuales, hipervínculos, menús de navegación, gráficos, etc., cuyo efecto sobre la comprensión lectora todavía se desconoce.
El interés por saber cómo se desenvuelve el lector del siglo XX y XXI ante este nuevo contexto dentro de la ecología de medios en la que vivimos (Scolari, 2022) ha suscitado diversas publicaciones al respecto. A modo de ejemplo, mencionamos el cuestionario sobre hábitos lectores adolescentes en la escuela, desarrollado en el marco del proyecto PR2017040 (Romero Oliva et al., 2020; Tabernero-Sala et al., 2020) y los perfiles lectores adolescentes sobre si prefieren la lectura en papel o la digital (Santos et al., 2024). Estos estudios, centrados en estudiantes de primero de secundaria, evidencian el camino que falta por recorrer para saber cómo abordar la lectura para aprender y para disfrutar dentro del ámbito escolar. Dentro del contexto universitario, la investigación de Baron et al. (2017) confirma que el 92% del alumnado se concentra mejor cuando leen en papel para aprender. Además, si el coste de lo digital y el papel fuera el mismo, cuatro de cada cinco encuestados preferiría el texto impreso para aprender y también para leer por placer. En línea con estos hallazgos, Kalman (2003) manifiesta que la apropiación de prácticas letradas se logra mediante la participación en eventos de lectura y de la disponibilidad de materiales físicos como los libros y los ordenadores. Esta distinción es crucial para entender las dinámicas de la lectura en el siglo XXI.
Nuestro objeto de estudio es la lectura para aprender. La lectura no acepta una dicotomía excluyente en función a su formato cuando el objetivo es el conocimiento epistemológico. Concretamente, nos centramos en la lectura académica de los estudiantes que inician su formación universitaria en los Grados de Educación Infantil o Primaria en distintas universidades españolas durante su primer curso. El estudiantado comienza su formación universitaria con un amplio recorrido lector, un proceso cambiante provocado por la digitalización y la irrupción de distintos dispositivos digitales a lo largo de su escolarización. Muchos de ellos han participado en las distintas pruebas de comprensión lectora estandarizadas en nuestro país a lo largo de estos años e, incluso, los de Cataluña, quienes deben superar las Pruebas de Aptitud Pedagógica (PAP) para poder acceder al grado de Maestro de Educación Infantil o Primaria. El motivo por el que se han elegido los estudiantes de estas titulaciones es debido al hecho de que el «factor profesor» es el que ejerce más influencia en los aprendizajes de los estudiantes que otros factores como el hogar, la escuela, el currículum, etc. (Hattie, 2008), y también en la calidad del sistema educativo (Asensio-Muñoz et al., 2022).
La experiencia lectora acumulada de estos futuros docentes, además de la que puedan desarrollar en sus años de formación universitaria, definirán o redefinirán su perfil lector para aprender y enseñar en la sociedad del siglo XXI. ¿Sabemos cómo lo hacen los futuros docentes cuando leen para aprender? ¿Sus prácticas son digitales o analógicas en función de lo que persiguen al leer? Estamos ante una realidad transmedia, a veces sin mediador físico, que modifica y condiciona totalmente el paradigma comunicativo, la lectura y, en consecuencia, los escenarios formativos (Cabero-Almenara & Valencia, 2020). Es oportuno plantearse estas preguntas en el momento en que se están concretando los requisitos para la verificación de los títulos universitarios oficiales españoles que han de habilitar para el ejercicio de la profesión de Maestro en Educación Infantil y Primaria a raíz de la Ley Orgánica 2/2023, de 22 de marzo, del Sistema Universitario español (Castro, 2021).
La presente investigación se centra en las prácticas de lectura digital de los estudiantes recién ingresados en los grados de Educación Infantil y Educación Primaria en ocho universidades españolas. Se basa en un cuestionario validado, diseñado para evaluar las prácticas de lectura digital académica de estudiantes de todos los cursos de un grado de Educación Infantil (Abarzúa-Ceballos et al., 2024). La fundamentación teórica de este instrumento se sustenta en diversos estudios sobre prácticas lectoras actuales (Castells et al., 2022; Coiro, 2021; Salmerón et al., 2018). Las dimensiones seleccionadas para esta investigación son tres: (1) dispositivos y soportes, (2) prácticas lectoras académicas y (3) creencias sobre la lectura digital. Además, para analizar de manera más exhaustiva estas prácticas lectoras en contextos de aprendizaje, se incorporó una dimensión adicional sobre prácticas lectoras vernáculas. Esta decisión se fundamenta en estudios socioculturales que evidencian la fuerte influencia de la lectura en ámbitos cotidianos sobre las prácticas lectoras en entornos académicos (Hernández, 2021; Vázquez-Calvo & Cassany, 2022).
Llegados hasta aquí, la investigación persigue un objetivo doble centrado en estudiantes de primer curso de grados de Magisterio de España: primero, revalidar un cuestionario sobre prácticas de lectura académica; segundo, identificar los factores predictores de las prácticas de lectura académica.
2. Metodología
Este estudio empleó una metodología cuantitativa con un diseño transversal y correlacional (Creswell & Creswell, 2018). Este diseño permitió capturar una instantánea de las prácticas de lectura académica de los futuros maestros en un momento específico e identificar relaciones entre variables. Se operacionalizó en los dos objetivos ya mencionados.
2.1. Participantes
La muestra estuvo compuesta por 1384 estudiantes universitarios de primer curso de diversos grados de Educación de ocho universidades españolas. La selección de los participantes fue de tipo no probabilístico (participación voluntaria). Las universidades participantes fueron la Universidad de Alicante (12.43%), la Universidad de Barcelona (37.07%), la Universidad de Cádiz (13.37%), la Universidad de Extremadura (7.59%), la Universidad de Granada (15.39%), la Universidad de Málaga (11.85%), la Universidad de Valladolid (1.59%) y la Universidad de Zaragoza (0.72%).
Del total, el 38.66% pertenecía a un grado de Educación Infantil, el 56.96% a un grado de Educación Primaria y el 4.41% a un grado simultáneo (Educación Infantil con Educación Primaria o Educación Primaria con Estudios Ingleses o Estudios Franceses). El 80.14% se ha identificado con el género femenino; el 19.07%, con el masculino; el 0.58%, con un género no binario; y el 0.29%, con otro. La edad media de los participantes fue de 19.62 años (DE = 2.94).
De las personas participantes, el 87.43% no poseía estudios previos, el 11.56% provenía de un ciclo formativo de grado superior y el 1.01% ya poseía un grado profesional. El 70.52% se dedicaba exclusivamente a estudiar, mientras que el 29.48% combinaba sus estudios con algún tipo de actividad remunerada. El 75% vivía con sus padres y el 25% compartía piso con amigos o con su pareja.
En cuanto a la disposición de recursos materiales; el 99.35% de los participantes tenía acceso a Internet en su casa; el 26.60% disponía de un ordenador de escritorio de uso exclusivo; el 94.80% contaba con un ordenador portátil de uso exclusivo; el 98.77% tenía un teléfono móvil; el 96.44% disponía de datos mensuales para el teléfono móvil; el 64.04% tenía una impresora; el 50.99% contaba con una tableta; el 21.66% disponía de libros electrónicos; el 94.06% tenía libros en casa; el 94.43% disponía de un espacio para estudiar en casa; el 57.76% contaba con un espacio para estudiar fuera de casa; y el 91.06% participaba en un grupo de WhatsApp.
2.2. Instrumento
Tal como se indicó anteriormente, para la recogida de datos se utilizó un cuestionario escala Likert de cinco puntos. Este cuestionario constaba de 40 ítems distribuidos en las siguientes cuatro dimensiones:
-
Dimensión 1: prácticas lectoras vernáculas (12 ítems).
-
Dimensión 2: dispositivos y soportes (7 ítems).
-
Dimensión 3: prácticas lectoras académicas (6 ítems).
-
Dimensión 4: creencias sobre la lectura digital (15 ítems).
Además de estas cuatro dimensiones, se incluyó un apartado sobre información sociodemográfica de los participantes, que recogía datos como edad, género, nivel educativo previo, situación laboral, condiciones de vida (por ejemplo, si vivían con sus padres o compartían piso) y la disposición de recursos materiales, como acceso a internet, impresora y otros. En el siguiente enlace se encuentra el instrumento aplicado: https://doi.org/10.6084/m9.figshare.26408899.v1
El cuestionario se administró en línea en abril del curso académico 2022-2023 de manera simultánea en las ocho universidades participantes. Se obtuvo el consentimiento informado de todos los participantes y se garantizó el anonimato y la confidencialidad de las respuestas. La participación fue voluntaria y no se ofreció ninguna compensación.
2.3. Análisis de los datos
Para cumplir con el primer objetivo (revalidar un cuestionario sobre prácticas de lectura académica), se realizó un análisis factorial exploratorio (AFE) de componentes principales con rotación Varimax (George & Mallery, 2019). Los factores se establecieron considerando la eliminación de ítems con una carga factorial menor a 0.30 y aquellos ítems compartidos con más de un factor. En estos casos, siempre se priorizó la base teórica sobre la empírica (Abarzúa-Ceballos et al., 2024; Mavrou, 2015). Además, se calculó la fiabilidad del cuestionario mediante el coeficiente alfa de Cronbach para asegurar la consistencia interna del instrumento.
Para el segundo objetivo (identificar los factores predictores de las prácticas de lectura académica), se desarrolló un análisis descriptivo que permitió caracterizar la muestra y las respuestas del cuestionario. Además, se realizó un análisis de regresión lineal múltiple para determinar los factores predictores de las prácticas de lectura digital, utilizando las dimensiones identificadas en el AFE como variables dependientes. Para realizar el análisis de regresión, se sumaron y ponderaron los puntajes de los ítems de cada factor del AFE. Los elementos sociodemográficos fueron transformados en variables dummy para su inclusión en el modelo de regresión. Todos los análisis estadísticos se realizaron utilizando el software IBM SPSS versión 29 y se estableció un nivel de significación de p< 0.05.
3. Resultados
En los siguientes apartados se presentan los resultados derivados de los análisis estadísticos que se ejecutaron: en primer lugar, se exponen los descriptivos, seguidos por los resultados de la revalidación del instrumento (AFE y consistencia interna); finalmente, los correspondientes al análisis de regresión lineal múltiple.
3.1. Estadísticos descriptivos
Para presentar una panorámica de los resultados, se incluyen los descriptivos de la dimensión 1 y 2 del cuestionario. El resto de descriptivos se encuentra en el siguiente enlace: https://doi.org/10.6084/m9.figshare.26413558.v1.
La Figura 1 muestra la frecuencia percibida por los estudiantes respecto a sus prácticas lectoras vernáculas. Se reporta una alta realización de las siguientes actividades: relacionarse con otras personas en redes sociales (M = 4.68, DE = 0.60); ver fotografías o imágenes en redes sociales (M = 4.66, DE = 0.67); ver stories (M = 4.65, DE = 0.75); ver contenido en streaming (M = 4.29, DE = 0.88); y buscar información de interés de personal (M = 4.18, DE = 0.85). En contraste, las actividades menos realizadas son leer periódicos impresos (M = 1.41, DE = 0.70) y en línea (M = 2.26, DE = 1.08); leer blogs (M = 2.35, DE = 0.98); y leer libros digitales (M = 2.49, DE = 1.03).
Figura 1.: Prácticas lectoras vernáculas
En la Figura 2 se reportan las actividades de estudio vinculadas a la lectura. Las actividades más realizadas son resaltar con colores la información relevante en textos impresos (M = 4.27, DE = 1.09) y textos digitales (M = 3.49, DE = 1.37), seguidas por tomar notas en textos impresos (M = 3.39, DE = 1.14) y digitales (M = 3.60, DE = 1.16). En contraste, las actividades menos realizadas incluyen tomar notas en la tableta (M = 1.77, DE = 1.20) y en el móvil (M = 2.56, DE = 1.17).
Figura 2.: Actividades de estudio vinculadas a la lectura
3.2. Revalidación del cuestionario
Los resultados de las pruebas psicométricas comienzan con el análisis factorial exploratorio (AFE), dividido según las cuatro dimensiones estructurales del instrumento aplicado. Finalmente, se presenta el índice de consistencia interna.
3.2.1. Dimensión 1: prácticas lectoras vernáculas
Los datos de la Tabla 1 enseñan la factorización de la dimensión 1 del cuestionario, denominada «prácticas lectoras vernáculas». Esta dimensión posee una varianza explicada del 47.10% y se estructuró en tres factores que se rotularon como actividades en redes sociales y plataformas de streaming (factor 1), lectura informativa (factor 2) y lectura recreativa (factor 3).
Tabla 1.: Factorización dimensión 1
Componente
Factor 1
Factor 2
Factor 3
Ver fotografías o imágenes en redes sociales
0.836
Ver stories en redes sociales
0.835
Ver series, películas o documentales en streaming
0.556
Relacionarte con otras personas
0.511
Leer periódicos en línea
0.696
Leer blogs sobre diferentes temáticas
0.624
Leer periódicos impresos
0.565
Leer tweets sobre diferentes temáticas
0.472
Escuchar podcasts
0.450
Buscar información por internet para satisfacer algún interés personal
0.316
0.413
Leer libros impresos
0.849
Leer libros digitales
0.806
El factor 1 (actividades en redes sociales y plataformas de streaming) agrupa cuatro ítems relacionados con el consumo de contenido visual y la interacción a través de las redes sociales; este factor sugiere que las prácticas de lectura digital vernáculas de los participantes no solo representan una forma de entretenimiento, sino también una manera de mantenerse conectados con otros y de participar en la cultura digital contemporánea. El factor 2 (lectura informativa) agrupa seis ítems relacionados con la lectura de contenido informativo y la búsqueda de información en diversas plataformas digitales y analógicas; se sugiere que las prácticas de lectura digital vernáculas de los participantes están influenciadas por una variedad de fuentes informativas, tanto digitales como impresas. El factor 3 (lectura recreativa) agrupa dos ítems que evidencian la coexistencia de la lectura de libros impresos y digitales, lo que destaca la flexibilidad y adaptabilidad de los lectores a diferentes soportes escritos.
3.2.2. Dimensión 2: dispositivos y soportes
La Tabla 2 muestra la composición de factores de la dimensión 2, denominada «dispositivos y soportes». Posee una varianza explicada del 55.94% y se estructuró en tres factores que se rotularon de la siguiente manera: soportes de lectura académica (factor 1), dispositivos de uso específico (factor 2) y dispositivos de uso cotidiano (factor 3).
Tabla 2.: Factorización dimensión 2
Componente
Factor 1
Factor 2
Factor 3
Leer en papel
-0.845
Leer en pantallas
0.815
Tableta
0.684
E-reader
0.628
Ordenador de escritorio
0.564
Ordenador portátil
0.795
Móvil
0.705
El factor 1 (soportes de lectura académica) integra dos ítems relacionados con los medios a través de los cuales los participantes realizan lecturas académicas; hay una línea difusa entre los factores 2 y 3, ya que ambos agrupan dispositivos que pueden utilizarse para fines académicos y no académicos, y su uso varía según las necesidades de los participantes; de este modo, se rotularon con base en la teoría. El factor 2 (dispositivos de uso específico) agrupa tres ítems que sugieren dispositivos que, aunque pueden ser versátiles, en este contexto reflejan una intención deliberada para fines específicos relacionados con la lectura académica y actividades intensivas. El factor 3 (dispositivos de uso cotidiano) agrupa dos ítems correspondientes a dispositivos utilizados diariamente en varios contextos, que destacan por su portabilidad y multifuncionalidad.
3.2.3. Dimensión 3: prácticas lectoras académicas
Los datos de la Tabla 3 enseñan la factorización de la dimensión 3 del cuestionario, denominada «prácticas lectoras académicas». Con una varianza explicada del 52.30%, esta dimensión se estructuró en dos factores que se rotularon como actividades en pantallas (factor 1) y actividades en papel (factor 2).
Tabla 3.: Factorización dimensión 3
Componente
Factor 1
Factor 2
Tomar notas en un procesador de textos
0.701
Tomar notas en el móvil
0.625
Resaltar con colores la información relevante de los textos en formato digital
0.605
0.473
Tomar notas en la tableta
0.579
Resaltar con colores la información relevante de los textos impresos
0.813
Tomar notas en papel
0.742
El factor 1 (actividades en pantallas) reúne cuatro ítems centrados en acciones para gestionar y organizar información en dispositivos digitales, como tomar notas en procesadores de textos, móviles y tabletas, y resaltar información en textos digitales. Por otro lado, el factor 2 (actividades en papel) agrupa dos ítems relacionados con la gestión y organización de información en dispositivos analógicos, como tomar notas en papel y resaltar textos impresos, en la que destaca el uso de métodos tradicionales para manejar la información en contraste con las prácticas digitales.
3.2.4. Dimensión 4: creencias sobre la lectura digital
La Tabla 4 muestra la composición de factores de la dimensión 4, denominada «creencias sobre la lectura digital». Posee una varianza explicada del 53.61% y se estructuró en cuatro factores que se rotularon de la siguiente manera: ventajas de accesibilidad (factor 1), ventajas funcionales y prácticas (factor 2), valoraciones sobre atractivo, modernidad y dominio (factor 3) e influencias externas (factor 4).
Tabla 4.: Factorización dimensión 4
Componente
Factor 1
Factor 2
Factor 3
Factor 4
Puedo acceder en cualquier momento
0.803
Puedo acceder desde cualquier lugar
0.751
Existen hipervínculos que me permiten acceder a otros sitios web
0.649
Me permite hacer otras cosas, simultáneamente, como escuchar música, chatear con amistades, etc.
0.623
Es más sustentable, es decir, tiene menos impacto ecológico
0.680
Me permite usar herramientas digitales que facilitan la lectura como, por ejemplo, los diccionarios en línea
0.654
Puedo encontrar información en diferentes formatos (infografías, vídeos, etc.)
0.489
0.573
Si encuentro algo interesante lo puedo compartir rápidamente con mis compañeras(os) de clase y viceversa
0.406
0.542
Es más barato que comprarse libros
0.499
0.384
Es más rápido que leer material impreso, ya que puedo buscar palabras clave que me permiten leer solo lo que me interesa
0.495
0.388
Es más estimulante que el material impreso
0.815
Los libros impresos ya están pasados de moda
0.754
Tengo buenas estrategias para la lectura digital, no tengo dificultades de concentración
0.320
0.549
Lo exige la universidad
0.826
Lo hacen otras personas cercanas
0.332
0.636
El factor 1 (ventajas de accesibilidad) reúne cuatro ítems que destacan la facilidad y flexibilidad que la lectura digital ofrece a los usuarios en términos de acceso y uso; este factor subraya cómo la tecnología digital facilita la interacción con el contenido en cualquier momento y lugar, además de permitir la integración de múltiples actividades simultáneamente. El factor 2 (ventajas funcionales y prácticas) agrupa seis ítems que enfatizan los beneficios ecológicos, económicos y prácticos de la lectura digital; este factor destaca cómo la tecnología digital puede mejorar la eficiencia y la accesibilidad de la información, además de promover prácticas sostenibles. El factor 3 (valoraciones sobre atractivo, modernidad y dominio) incluye tres ítems que sugieren que los usuarios encuentran la lectura digital más atractiva y motivadora en comparación con los materiales impresos; los usuarios perciben la lectura digital como una práctica más moderna y consideran que tienen estrategias eficaces para su uso, sin experimentar dificultades de concentración. Por último, el factor 4 (influencias externas) agrupa dos ítems y subraya cómo las expectativas institucionales y sociales pueden impactar las preferencias y comportamientos de los lectores.
En cuanto a la consistencia interna del instrumento, se obtuvo un índice de alfa de Cronbach de 0.756, lo que indica una adecuada fiabilidad.
3.3. Análisis de regresión lineal múltiple
A continuación, se presentan los resultados del análisis de regresión múltiple, que permite explorar los factores identificados en el AFE y los elementos sociodemográficos que influyen en la lectura académica de los participantes.
En la Tabla 5 se presenta el modelo de regresión (método LR, once pasos) realizado para detectar los factores y elementos sociodemográficos que pueden predecir la adherencia de los participantes para ejecutar actividades de lectura académica en pantallas. Se reportó un R cuadrado ajustado de 0.303, lo que indica un valor de efecto predictor de un 30.3%. Los factores con mayor valor predictivo (odds ratio) son dispositivos de uso limitado (OR = 0.29), actividades en papel (OR = 0.14), valoraciones sobre atractivo, modernidad y dominio (OR = 0.13), actividades en redes sociales (OR = 0.11), dispositivos de uso cotidiano (OR = 0.10) y ventajas funcionales (OR = 0.10). Los elementos sociodemográficos con valor predictivo son disponibilidad de tabletas (OR = 0.14), no disponibilidad de libros (OR = 0.07) y, por último, disposición de libros electrónicos (OR = -0.06) con un valor negativo. Todos los factores resultaron ser estadísticamente significativos. Los valores de tolerancia y VIF indican que no hay problemas de multicolinealidad en el modelo.
Tabla 5.: Predictores actividades académicas en pantallas
Factores
B
Error estándar
Exp. Beta
t
Sig.
Tolerancia
VIF
Dispositivos de uso limitado
0.288
0.033
0.285
8.648
< 0.001
0.737
1.358
Ventajas funcionales
0.133
0.043
0.103
3.077
0.002
0.709
1.411
Actividades en redes sociales
0.160
0.044
0.108
3.616
< 0.001
0.903
1.108
Actividades en papel
0.124
0.025
0.144
4.965
< 0.001
0.946
1.057
Valoraciones atractivo, modernidad y dominio
0.122
0.030
0.129
4.125
< 0.001
0.822
1.216
Tableta (Sí)
0.223
0.052
0.140
4.293
< 0.001
0.750
1.333
Dispositivos de uso cotidiano
0.111
0.032
0.104
3.433
< 0.001
0.877
1.141
Soportes
0.122
0.042
0.085
2.925
0.004
0.950
1.053
Libros (No)
0.239
0.094
0.073
2.550
0.011
0.983
1.017
Ventajas de accesibilidad
0.098
0.041
0.078
2.380
0.018
0.753
1.328
Libro electrónico (Sí)
-0.126
0.063
-0.058
-2.013
0.044
0.966
1.035
4. Discusión y conclusiones
La presente investigación, dirigida a estudiantes de primer curso de los grados de Magisterio en España, ha alcanzado de manera satisfactoria sus dos objetivos. En el primero de ellos (revalidar un cuestionario sobre prácticas de lectura académica), los resultados obtenidos mediante el AFE y el coeficiente alfa de Cronbach han confirmado la fiabilidad y validez del instrumento en el contexto educativo español. La estructura factorial y la consistencia interna del cuestionario lo consolidan como una herramienta robusta para la evaluación de las prácticas lectoras en el ámbito universitario.
La estructura factorial identificada en las cuatro dimensiones del cuestionario refleja la complejidad y diversidad de prácticas de lectura en la actual era digital. Las prácticas lectoras vernáculas de los estudiantes de Magisterio de primer año están influenciadas por códigos visuales y lingüísticos en el entretenimiento y la conectividad con otras personas. La existencia de un factor dedicado a la lectura informativa, tanto de fuentes digitales como impresas, y la coexistencia de la lectura de libros impresos y digitales en el factor de lectura recreativa destacan la flexibilidad y adaptabilidad de los lectores a diferentes soportes en estos ambientes. De manera similar, en la dimensión de dispositivos y soportes, se observa una coincidencia en el mismo factor tanto de la lectura en papel como de la lectura en pantallas. Esto refleja la naturaleza bialfabetizada de estos futuros docentes tal como se ha descrito en la literatura existente (Ambrós-Pallarés & Breu, 2014; Coiro, 2021; Scolari, 2022; Wolf, 2020).
En el ámbito de las prácticas de lectura académica, se identificaron dos patrones distintos de lectura de estudio, uno para soportes digitales y otro para soportes analógicos. No obstante, esta separación no implica que los estudiantes no combinen ambos tipos de soportes en sus prácticas lectoras diarias. La carga de algunos ítems en ambos factores, como resaltar con colores la información relevante de los textos en formato digital, indica que algunas prácticas pueden estar influenciadas por ambos enfoques. La coexistencia de estrategias digitales y analógicos sugiere que, en los ámbitos de aprendizaje, al igual que en los vernáculos, los estudiantes aplican criterios de flexibilidad y adaptabilidad según el contexto y la situación (Fons & Gil, 2024; Vázquez-Calvo & Cassany, 2022). Por ejemplo, los resultados del AFE muestran que el alumnado participante valora la accesibilidad, la sostenibilidad y el atractivo de la lectura en pantallas. Sin embargo, las expectativas institucionales y sociales juegan un papel crucial, ya que las prácticas de lectura digital están influenciadas por las exigencias de la universidad y las acciones de personas cercanas (Baron et al., 2017; Kalman, 2003).
En cuanto al segundo objetivo de la investigación (identificar los factores predictores de las prácticas de lectura académica), el análisis de regresión lineal múltiple ha revelado varios predictores significativos. Los factores con mayor valor predictivo para las actividades académicas digitales fueron, en este orden, (1) dispositivos de uso limitado, (2) actividades académicas en papel, (3) disposición de tableta y (4) valoraciones sobre el atractivo, modernidad y dominio de la lectura en internet. Estos predictores confirman los resultados del AFE. La disposición y utilización de dispositivos de uso limitado, como ordenadores de escritorio, tabletas y libros electrónicos, es el factor con mayor peso, lo que indica la relevancia de la disposición y accesibilidad de los dispositivos u objetos culturales como mediadores de las prácticas lectoras (Kalman, 2003). Este resultado resalta que las prácticas lectoras, y las de alfabetización en general, no dependen únicamente de las destrezas cognitivas y personales de los estudiantes, sino también de los recursos materiales disponibles (Baron et al., 2017). En una sociedad donde es común ver a las personas utilizando dispositivos móviles de manera constante, es crucial reconocer la importancia de contar con objetos culturales específicos que actúen como mediadores.
Por otra parte, los estudiantes valoran la lectura digital como una modalidad más estimulante y contemporánea. Sin embargo, los predictores de sus prácticas indican que la lectura trasciende la dicotomía tradicional, corroborando la hipótesis planteada por Scolari (2022). Se evidencia una interacción sinérgica entre las actividades de lectura en papel y las actividades de lectura en pantallas, lo que sugiere una fusión de los dominios digital y analógico. Esta convergencia refleja una ecología de medios en la que los formatos digitales y analógicos no solo coexisten, sino que se complementan mutuamente. En función del objetivo de la lectura, los estudiantes ejercen su agencia para seleccionar el medio más apropiado, ya sea digital o analógico. Este fenómeno ilustra una redistribución y reubicación de los diferentes soportes de lectura en respuesta a sus necesidades y contextos. Por lo tanto, los diversos formatos de lectura se adaptan y evolucionan en un entorno en constante cambio.
En vista de los resultados obtenidos, esta investigación sugiere la importancia de considerar la diversidad de prácticas lectoras y la integración de tecnologías digitales con otras más tradicionales en el diseño de estrategias educativas. La relevancia de los soportes de papel y pantalla, discutida en estudios previos (Núñez-Canal et al., 2022; Salmerón et al., 2018), insta a una reflexión pedagógica sobre si las prácticas de los docentes son tan diversificadas como las de los estudiantes. A su vez, estos resultados tienen implicaciones para la didáctica de la lengua y la formación inicial del profesorado, ya que la integración de la diversidad de soportes fortalecerá la alfabetización y la competencia lectora. Al hacerlo, se garantizará que los futuros docentes estén a la altura de las expectativas y necesidades actuales.
5. Referencias
- Cassany, D. (2006). Tras las líneas. Sobre la lectura contemporánea. Anagrama. 🠔
- Castells, N., Minguela, M., Nadal, E., & Cuevas, I. (2022). Learning through reading and writing tasks in higher education: what do students use, paper or screen? (El aprendizaje a través de la lectura y la escritura en la educación universitaria: ¿qué usan los estudiantes, papel o pantalla?). Culture and Education, 34(1), 39-71. https://doi.org/10.1080/11356405.2021.2006499 [URL] 🠔
- Creswell, J. W., & Creswell, J. D. (2018). Research design: qualitative, quantitative, and mixed methods approaches. Sage. 🠔
- Fons, M., & Gil, R. (2024). Leer bien: ¿un aprendizaje sociocultural? Competencia lectora en el siglo XXI, 9, 19-22. 🠔
- Hattie, J. A. (2008). Visible Learning: A Synthesis of Over 800 Meta- Analyses Relating to Achievement. Routledge. 🠔
- Kalman, J. (2003). El acceso a la cultura escrita: la participación social y la apropiación de conocimientos en eventos cotidianos de lectura y escritura. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 8(17), 37-66. 🠔
- Mavrou, I. (2015). Análisis factorial exploratorio: Cuestiones conceptuales y metodológicas. Revista Nebrija de Lingüística Aplicada, 19, 71-80. 🠔
- Salmerón, L., Strømsø, H. I., Kammerer, Y., Stadtler, M., & van den Broek, P. (2018). Comprehension processes in digital reading. En Barzillai, M., Thomson, J., Schroeder, S., & van den Broek, P. (Eds.), Learning to read in a digital world (pp. 91-120). John Benjamins. https://doi.org/10.1075/swll.17.04sal [URL] 🠔
- Wolf, M. (2020). Lector, vuelve a casa. Cómo afecta a nuestro cerebro la lectura en pantallas. Planeta. 🠔