Publicado

1962-09-01

Francisco Romero (1891-1962)

Palabras clave:

Francisco Romero, influencia alemana, nota necrológica (es)

Descargas

Autores/as

  • Rubén Sierra Mejía Universidad Nacional de Colombia

La primacía filosófica -y aun pudiéramos decir la jefatura-, que Francisco Romero tuvo en la América Latina hasta su muerte, ha sido de reconocimiento unánime por parte de los que han tratado sobre la historia y las vicisitudes de la filosofía en la América de habla española. Tal primacía o jefatura la mantuvo desde su cátedra -abandonada por algún tiempo por razones de índole política-, y desde su amplia y fructuosa labor de publicista. Llegó a la filosofía tarde, (fue militar en su juventud), entusiasmado por las enseñanzas de Alejandro Korn, de quien fue el discípulo predilecto y a quien siempre tuvo reconocimiento de gratitud. La lectura de José Ortega y Gasset fue el otro impulso que recibió en su vocación filosófica.  Pero no quiere decir esto que el fi1ósofo argentino, hubiera adherido incondicionalmente tanto a Korn como a Ortega y Gasset. Pues, pronto, por el camino que el pensador español mostró a los pueblos hispanos, se encaminó Romero al estudio y asimilación de la filosofía alemana. La meditación sobre Dilthey, Husserl, Scheler, Hartmann y, en general, sobre todo el pensamiento moderno alemán, desde Kant y Leibniz, le dio la savia que alimentó su propia reflexión. Todas sus obras, desde la primera -la Lógica- denuncian la fuerte influencia alemana. Y fue la filosofía alemana, continuando la labor que Ortega inició en España, la que más divulgó Romero entre los latinoamericanos en sus escritos, en su cátedra -donde formó un numeroso grupo de discípulos- y en la Biblioteca Filosófica que la Editorial Losada puso bajo su dirección.

Descargas

Los datos de descargas todavía no están disponibles.