Publicado

2018-01-01

Encuentros y divergencias en torno a las obras La distinción. Criterio y bases sociales del gusto y Campesinos de los Andes: estudio sociológico de Saucío

Convergence and divergence in Distinction. A social critique of the judgment of taste and Peasant society in the colombian Andes: a sociological study of saucío

Encontros e divergências em torno das obras A distinção: crítica social do julgamento e Campesinos de los Andes: estudio sociológico de Saucío

DOI:

https://doi.org/10.15446/rcs.v41n1.66097

Palabras clave:

Campesinos de los Andes, distinción, enclasamiento, Orlando Fals Borda, Pierre Bourdieu, posición social, representaciones. (es)
Peasant Society in the Andes, Distinction, Orlando Fals Borda, Pierre Bourdieu, social position, representations. (en)
Campesinos de los Andes, classificação, distinção, Orlando Fals Borda, Pierre Bourdieu, posicionamento social, representações (pt)

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Autores/as

El presente texto presenta un análisis comparativo entre dos obras consideradas fundamentales para el pensamiento de sus respectivos autores: Campesinos de los Andes: estudio
sociológico de Saucío de Orlando Fals Borda y La distinción. Criterio y bases sociales del gusto de Pierre Bourdieu. Esto con el propósito de establecer puntos de convergencia y de divergencia entre ambas investigaciones cuyas metodologías son similares. A mediados del siglo XX, en el contexto de auge y configuración de la sociología contemporánea, no es de extrañar que en lugares tan distintos como la Colombia rural y la Francia citadina surgiera la necesidad de estudiar las diferencias en los niveles de pertenencia a una clase social y el posicionamiento dentro de esta, aspectos recurrentes en ambos textos. Por ejemplo, las características del espacio físico (Fals Borda) y del espacio simbólico (Bourdieu), y sus devenires en lo que Bourdieu llamó enclasamiento y desclasamiento, criterios también indagados por el sociólogo colombiano bajo sus propias nociones. Los resultados son respuestas a la necesidad de un diagnóstico: saber qué ocurre en la sociedad andina rural, por un lado, y en la sociedad francesa, por el otro, desde fenómenos y lugares tan elementales como la escuela y la tienda de Saucío, hasta la expansión de los niveles y los alcances educativos. Para alcanzar sus objetivos, los autores tuvieron que revisar la sociedad y revisarse a sí mismos a la hora de entender categorías tan complejas y difusas como los estilos de vida reflejados en la música, decoración/utensilios de vivienda y todo tipo de inventario material y simbólico. Con esta base, los autores lograron entender la configuración de todo tipo de relaciones sociales y el posicionamiento de los individuos y agentes. Aunque los lugares geoespaciales y epistemológicos son distintos, el alcance de ambas obras es sociológicamente omniabarcador, pues cada una es partera de una forma de entender el mundo rural y el urbano, al cuestionar la manera en que la sociedad y la comunidad se reconocen a sí mismas.

The present text presents a comparative analysis between two fundamental works f the respective authors: Peasant Society in the Colombian Andes: a Sociological Study of Saucío by Orlando Fals Borda and Distinction. A Social Critique of the Judgment of Taste by Pierre Bourdieu. The article aims to establish convergences and divergences between such different pieces of research, whose methodologies are nonetheless similar. Halfway through the twentieth century, in the context of contemporary sociology’s boom and configuration, it is no wonder that in places as different as rural Colombia and urban France the necessity arose to study the differences in the levels of belonging to a social class and the positioning within this, recurrent aspects in both texts. For example, the characteristics of physical space (Fals Borda) and symbolic space (Bourdieu), and their “becomings” in what Bourdieu called classification and declassification are criteria also investigated by the Colombian sociologist under his own concepts. The results are responses to the necessity
of a diagnosis: to know what happens in rural Andean society, on the one hand, and in French society, on the other, from phenomena and places as elementary as the school
and the local store of Saucío to the expansion of the educative levels and scopes. In order to reach their objectives, the authors had to review society and to review themselves to
understand such complex and diffuse categories as lifestyles reflected in music, home decoration/utensils and all types of material and symbolic inventory. With this base, the authors were able to understand the configuration of all type of social relations and the positioning of individuals and agents. Although the geospatial and epistemological places are different, both works are sociologically all-encompassing, as each is a form of understanding the rural world and the urban one by questioning the way in which society and community recognize themselves.

O presente texto apresenta uma análise comparativa entre duas obras consideradas fundamentais para o pensamento de seus respectivos autores: Campesinos de los Andes: estudio sociológico de Saucío, de Orlando Fals Borda, e A distinção: crítica social do julgamento, de Pierre Bourdieu. Isso com o propósito de estabelecer pontos de convergência e de divergência entre ambas as pesquisas, cujas metodologias são semelhantes. A meados do século xx, no contexto de auge e configuração da sociologia contemporânea, não é de se estranhar que, em lugares tão diferentes como a Colômbia rural e a França citadina, surgisse a necessidade de estudar as diferenças nos níveis de pertencimento a uma classe social e o posicionamento dentro desta, aspectos recorrentes em ambos os textos. Por exemplo, as características do espaço físico (Fals Borda) e o espaço simbólico (Bourdieu), e seus devires no que Bourdieu chamou de sistema de classificação e desclassificação,
critérios também indagados pelo sociólogo colombiano sob suas próprias noções. Os resultados são respostas à necessidade de um diagnóstico: saber o que ocorre na sociedade andina rural, por um lado, e na sociedade francesa, por outro, a partir de fenômenos e lugares tão elementares como a escola e a mercearia de Saucío, até a expansão dos níveis e dos alcances educativos. Para atingir seus objetivos, os autores tiveram que revisar a sociedade e revisar a si mesmos no momento de entender categorias tão complexas e difusas como os estilos de vida refletidos na música, decoração/utensílios de moradia e
todo tipo de inventário material e simbólico. Com essa base, os autores conseguiram entender a configuração das relações sociais e do posicionamento dos indivíduos e agentes.
Embora os lugares geoespaciais e epistemológicos sejam diferentes, o alcance das duas obras é sociologicamente oniabrangente, pois cada uma é parte de uma forma de entender o mundo rural e o urbano, ao questionar a maneira em que a sociedade e a comunidade se reconhecem a si mesmas 

Recibido: 6 de julio de 2017; Aceptado: 26 de septiembre de 2017

Resumen

El texto presenta un análisis comparativo entre dos obras consideradas fundamentales para el pensamiento de sus respectivos autores: Campesinos de los Andes: estudio sociológico de Saucío de Orlando Fals Borda y La distinción. Criterio y bases sociales del gusto de Pierre Bourdieu. Esto con el propósito de establecer puntos de convergencia y de divergencia entre ambas investigaciones cuyas metodologías son similares. A mediados del siglo XX, en el contexto de auge y configuración de la sociología contemporánea, no es de extrañar que en lugares tan distintos como la Colombia rural y la Francia citadina surgiera la necesidad de estudiar las diferencias en los niveles de pertenencia a una clase social y el posicionamiento dentro de esta, aspectos recurrentes en ambos textos. Por ejemplo, las características del espacio físico (Fals Borda) y del espacio simbólico (Bourdieu), y sus devenires en lo que Bourdieu llamó enclasamiento y desclasamiento, criterios también indagados por el sociólogo colombiano bajo sus propias nociones. Los resultados son respuestas a la necesidad de un diagnóstico: saber qué ocurre en la sociedad andina rural, por un lado, y en la sociedad francesa, por el otro, desde fenómenos y lugares tan elementales como la escuela y la tienda de Saucío, hasta la expansión de los niveles y los alcances educativos. Para alcanzar sus objetivos, los autores tuvieron que revisar la sociedad y revisarse a sí mismos a la hora de entender categorías tan complejas y difusas como los estilos de vida reflejados en la música, decoración/utensilios de vivienda y todo tipo de inventario material y simbólico. Con esta base, los autores lograron entender la configuración de todo tipo de relaciones sociales y el posicionamiento de los individuos y agentes. Aunque los lugares geoespaciales y epistemológicos son distintos, el alcance de ambas obras es sociológicamente omniabarcador, pues cada una es partera de una forma de entender el mundo rural y el urbano, al cuestionar la manera en que la sociedad y la comunidad se reconocen a sí mismas.

Palabras clave:

Campesinos de los Andes, distinción, enclasamiento, Orlando Fals Borda, Pierre Bourdieu, posición social, representaciones.

Abstract

The text presents a comparative analysis between two fundamental works of the respective authors: Peasant Society in the Colombian Andes: a Sociological Study of Saucío by Orlando Fals Borda and Distinction. A Social Critique of the Judgment of Taste by Pierre Bourdieu. The article aims to establish convergences and divergences between such différent pieces of research, whose methodologies are nonetheless similar. Halfway through the twentieth century, in the context of contemporary sociology's boom and configuration, it is no wonder that in places as different as rural Colombia and urban France the necessity arose to study the differences in the levels of belonging to a social class and the positioning within this, recurrent aspects in both texts. For example, the characteristics of physical space (Fals Borda) and symbolic space (Bourdieu), and their "becomings" in what Bourdieu called classification and declassification are criteria also investigated by the Colombian sociologist under his own concepts. The results are responses to the necessity of a diagnosis: to know what happens in rural Andean society, on the one hand, and in French society, on the other, from phenomena and places as elementary as the school and the local store of Saucío to the expansion of the educative levels and scopes. In order to reach their objectives, the authors had to review society and to review themselves to understand such complex and diffuse categories as lifestyles reflected in music, home decoration/utensils and all types of material and symbolic inventory. With this base, the authors were able to understand the configuration of all type of social relations and the positioning of individuals and agents. Although the geospatial and epistemological places are different, both works are sociologically all-encompassing, as each is a form of understanding the rural world and the urban one by questioning the way in which society and community recognize themselves.

Keywords:

Distinction, Orlando Fals Borda, Peasant Society in the Andes, Pierre Bourdieu, representations, social position.

Resumo

O texto apresenta uma análise comparativa entre duas obras consideradas fundamentais para o pensamento de seus respectivos autores: Campesinos de los Andes: estudio sociológico de Saucío, de Orlando Fals Borda, e A distinção: crítica social do julgamento, de Pierre Bourdieu. Isso com o propósito de estabelecer pontos de convergência e de divergência entre ambas as pesquisas, cujas metodologias são semelhantes. A meados do século XX, no contexto de auge e configuração da sociologia contemporânea, não é de se estranhar que, em lugares tão diferentes como a Colômbia rural e a França citadina, surgisse a necessidade de estudar as diferenças nos níveis de pertencimento a uma classe social e o posicionamento dentro desta, aspectos recorrentes em ambos os textos. Por exemplo, as características do espaço físico (Fals Borda) e o espaço simbólico (Bourdieu), e seus devires no que Bourdieu chamou de sistema de classificação e desclassificação, critérios também indagados pelo sociólogo colombiano sob suas próprias noções. Os resultados são respostas à necessidade de um diagnóstico: saber o que ocorre na sociedade andina rural, por um lado, e na sociedade francesa, por outro, a partir de fenômenos e lugares tão elementares como a escola e a mercearia de Saucío, até a expansão dos níveis e dos alcances educativos. Para atingir seus objetivos, os autores tiveram que revisar a sociedade e revisar a si mesmos no momento de entender categorias tão complexas e difusas como os estilos de vida reletidos na música, decoração/utensílios de moradia e todo tipo de inventário material e simbólico. Com essa base, os autores conseguiram entender a configuração das relações sociais e do posicionamento dos indivíduos e agentes. Embora os lugares geoespaciais e epistemológicos sejam diferentes, o alcance das duas obras é sociologicamente oniabrangente, pois cada uma é parte de uma forma de entender o mundo rural e o urbano, ao questionar a maneira em que a sociedade e a comunidade se reconhecem a si mesmas.

Palavras-chave:

Campesinos de los Andes, classificação, distinção, Orlando Fals Borda, Pierre Bourdieu, posicionamento social, representações.

Dos investigaciones, dos momentos de redescubrimiento

La distinción. Criterio y bases sociales del gusto y Campesinos de los Andes: estudio sociológico de Saucío surgieron de preguntas diferentes pero tienen orígenes sociológicos coherentes entre sí y comparten nociones con un alcance similar. El gusto o la producción cultural, por ejemplo, aparecen en las dos obras y de allí emerge un entramado de conclusiones otrora desconocidas y que resquebrajan cuando menos los prejuicios existentes aun para los mismos autores. En este sentido, Pierre Bourdieu es preciso al afirmar que:

existen pocos casos en los que la sociología se parezca tanto a un psicoanálisis social como aquel en que se enfrenta a un objeto como el gusto, una de las apuestas más vitales de las luchas que tienen lugar en el campo de la clase dominante y en el campo de la producción cultural. (1988, p. 9)

Y es que en La distinción Bourdieu tiene una lucha contra el determinismo economicista heredado de la experiencia soviética, en el que lo económico es clave determinante de lo simbólico, lo cultural, lo ideológico, etc., lo que convierte su obra en un intento por redescubrir los esquemas de clasificación social. La propuesta es sumamente trascendental: es necesario abordar la estructura de las relaciones y las propiedades inherentes a ellas, con el propósito de descubrir sus efectos sobre las prácticas. En este sentido, La distinción. Criterio y bases sociales del gusto como investigación supone la ruptura con respecto al pensamiento lineal y los determinismos propios de la retórica académica que este implica, para otorgarle el peso necesario a las estructuras como entramados de factores hacia una red de las dimensiones esenciales del objeto y sus interrelaciones entre sí y con determinado contexto (Bourdieu, 1988).

Orlando Fals Borda también libra sus luchas a la hora de producir Campesinos de los Andes, principalmente dos: la de trascender el pensamiento humanista colombiano, batalla que emprendió desde la segunda mitad del siglo XX, y la de avanzar (si no fundar) en la sociología como insumo para la explicación y el entendimiento de los problemas y fenómenos de un país colmado de ellos (violencia, subversión, educación, entre otros) y, para este caso, la vida rural, tanto enigmática como estereotipada. Es esa empresa psicológica social del campesinado saucita, luego boyacense, lo que lo ubica como un referente indispensable para un pueblo que necesita conocerse a sí mismo. Fals Borda necesita establecer la transición entre el mundo campesino tradicional, su pasado colonial y los elementos que le llegan y que le imprimen un cúmulo de prácticas e interrelaciones que solo se vuelven inteligibles viéndolas de cerca y participando de ellas, de lo contrario, la vuelta al desconocimiento que ya existía hubiera sido inminente. Visto así, ambas apuestas tienen el mismo afán: emprender una lucha simbólica con el objetivo de responder a un fenómeno convirtiendo sus propuestas conceptuales y de intervención en la realidad social en dos de las principales corrientes de pensamiento para la sociología, con el trasfondo de la acción política (Ramírez, 2013). El acercamiento es un insumo invaluable en la obra de Fals Borda y en Bourdieu ocurre de forma indistinta, por lo que en los dos estudios es inevitable observar matices de psicología social.

Como se ha señalado, los referentes teóricos de ambas obras son ricos y diversificados, sin matricularse de modo riguroso y estricto en una corriente de pensamiento sociológico. Para validar esta serie de planteamientos, el presente texto toma los principales ejes de convergencia y divergencia entre ambas obras: el primero de ellos se ubica en la unidad de análisis, que parte en la dicotomía entre sociología norteamericana y sociología francesa. El segundo eje de análisis se ocupa de la espacialidad para cada uno de los autores y la relación individuo/espacio. El tercer eje ubica el abordaje y el uso del análisis cualitativo como herramienta explicativa del objeto y lo cuantitativo como criterio de validación. En el cuarto eje, las nociones de representación de la realidad en Bourdieu y la de estructuración del ethos en Fals Borda son elementos clave para entender las lógicas de enclasamiento. Esta parte se relaciona directamente con el último eje que indaga por los esquemas de clasificación y los mecanismos de posicionamiento social, perceptibles en las dos obras.

En la investigación de Fals Borda, la innovación en el pensamiento sociológico yace, por un lado, en la institución de este en un lugar donde prácticamente no existía, pero, por otro lado, en el desarrollo de una perspectiva sociohistórica que busca, a diferencia de otros estudios funcional-estructuralistas, no quedarse a mitad de camino entre el recurso empírico y el dispositivo teórico, por lo que en su estudio la sociedad no aparece establecida y detenida, gracias a los múltiples niveles de análisis y la gran flexibilidad con la que son presentados. En el caso de La distinción se inicia lo que se va a consolidar en un Bourdieu más maduro: la reflexividad. En esta obra se va dibujando la idea de que la epistemología no puede sepultar a la ética de la reflexividad (Bourdieu, Passeron y Chamboredon, 2008) como empresa sociológica, por lo que la principal ruptura consiste en la destitución de los sesgos intelectualistas, replanteados por la observación del próximo como un espejo. Todo esto se enmarca en el reconocimiento del elitismo propio de los enclasamientos, que se observa a lo largo de toda la obra de este autor. Justamente, los enclasamientos atraviesan la sociología misma y de ellos se desprende un conjunto de prenociones que deberán ser cuestionadas por aquella consciencia (y autoconsciencia) epistemológica.

La unidad de análisis: entre individuos y estructuras

Al abordar dos estudios sociológicos de gran envergadura, una de las preguntas iniciales es ¿cuál es el lugar que ocupa el individuo? El individuo, en la forma como aparece en Campesinos de los Andes, tiende a no ser plenamente absorbido por las estructuras, es decir, no puede vislumbrase la oposición entre individuo y sociedad propia de un pensamiento más reciente, tampoco se da ese determinismo en la obra de Bourdieu en la que el individuo se convierte en un agente de lucha; tiende más bien a regularizarse como fenómeno social. Aunque todo proviene de un análisis caso por caso, los individuos aislados por sí solos no son explicativos para Fals Borda, sino que la cotidianidad y la regularidad de los hechos que ocurren en la comunidad son las que terminan por adquirir relevancia ya que se presentan como fenómenos sociológicamente puros. Esa cualidad de un acto para reiterarse en el tiempo y en el espacio es precisamente lo que estos dos autores rastrean y es, además, la razón de la importancia de sus análisis. Sucede así con la organización en comunidad, las jornadas y prácticas laborales, los gustos, las rutinas, etc., lo que queda es la interpretación que hacen los autores ante tales fenómenos.

Fals Borda parte de una consideración crucial y es que una vez se enfrenta al objeto entiende que no puede dar por sentadas aquellas representaciones que tienen de sí mismos los campesinos de Saucío ni mucho menos las que se tienen de afuera. Captar esas formas de autorrepresentación le sirve de bisagra conceptual para establecer sus conclusiones de investigación, por lo que las asume como saberes que se deben desentrañar a través de la historia, incluso desde el periodo colonial, para explicar y cuestionar tales imaginarios existentes. De lo que hay detrás de dichas representaciones y saberes es de lo que en primer lugar se van a ocupar tanto Fals Borda como Bourdieu en sus respectivas obras, ya que ambos comprenden que la forma como la sociedad se autorrepresenta no coincide del todo con su funcionamiento.

En Bourdieu ocurre algo similar pero no idéntico. Para el francés los agentes que pertenecen a una formación social determinada tienen en común, del mismo modo en que lo intuía Fals Borda, un conjunto de esquemas de percepción fundamentales (Bourdieu, 1988), cuya finalidad es servir de herramienta de clasificación del mundo generalmente en polos de oposición y que se convierten en formas comunes de representar ya que tienen el orden social a su favor:

la red de oposiciones entre alto (o sublime, elevado, puro) y bajo (o vulgar, mediocre, modesto), espiritual y material, fino (o refinado, elegante) y grosero (o grueso, graso, bruto, brutal, tosco), ligero (o sutil, vivo, sagaz) y pesado (o lento, espeso, obtuso, penoso, torpe), libre y forzado, ancho y estrecho o, en una dimensión distinta, entre único (o raro, diferente, distinguido, exclusivo, excepcional, singular, inaudito) y común (u ordinario, vulgar, corriente, trivial, insignificante), brillante (o inteligente) y apagado (u oscuro, borroso, mediocre), tiene como principio la oposición entre la "élite" de los dominantes y la "masa" de los dominados. (Bourdieu, 1988, p. 479)

Las diferencias entre la noción del individuo/agente en ambas obras son en este caso las mismas planteadas por la tradición norteamericana, en el sentido de la influencia estructural-funcionalista y la perspectiva de corte microsociológico como andamiaje metodológico; así como la tradición francesa que suele otorgar gran peso al desarrollo filosófico y epistemológico en la investigación social. La estructura sociológica científica se encuentra presente en ambas obras (al menos en principio), pero el pensamiento de discontinuidad prima a la hora de explicar las complejidades a las que ambos autores se enfrentan, por lo que, sobre todo en el caso de Fals Borda, el problema abordado no se abandona ni se supera, sino que, más importante aún: se entiende y se desarrolla con un constante compromiso social transformador.

Las diferencias en este aspecto se evidencian desde que se analizan las implicaciones mismas del gusto: en Bourdieu depende de los activos no económicos manifestados en el capital cultural, cuyas diferencias se traducen en una relación oculta de dominación. Mientras que Fals Borda termina por observar si dichos gustos, más allá de ser un elemento disyuntivo, tienden a ofrecer capacidades de articulación, como ocurre en la tienda de la vereda, en donde ocurren otro tipo de relaciones difíciles de percibir en un escenario urbano. Independientemente del lugar, las dos nociones son perfectamente válidas para cada caso y su variación se explica por el lugar que recibe el individuo en la óptica de estos dos autores.

El lugar: espacio

La razón por la que vale la pena establecer una relación entre la forma de aludir el espacio en estas dos obras es porque tácitamente comparten la noción de este como un lugar atravesado por la constante presencia de capitales de todo tipo, estrategias de histórica conformación y luchas de diversa índole. Desde luego que el espacio no puede ser reducido al territorio, pero en ambas obras, se pueden entender los dos conceptos como una construcción sociohistórica, lo que constituye un punto de partida fundamental.

El espacio desde la teoría de Bourdieu se encuentra configurado por la lucha. La defensa de este autor frente a las críticas acerca del carácter determinista de su teoría se centra en dicha noción entendida como hecho constitutivo de todo espacio o campo social; del mismo modo, el concepto de habitus es indisociable de dicho espacio social. Con ello en mente, el espacio social como organización de posiciones sociales desconecta un poco a Bourdieu del ya desconectado individuo, punto de ruptura con Fals Borda, quien reivindica directamente que la relación individuo-espacio es material, es decir, se da con la tierra misma y las condiciones dadas por ella. Al incorporar al individuo y a la sociedad como sujetos capaces de relacionarse con la tierra y de economizarse en el espacio, la historia de la vereda y quienes la habitan, el rastreo de las familias más importantes y las herencias culturales, conducen siempre a analizar la dinámica del espacio.

La dinámica de un campo y del espacio en el que este tiene lugar, en términos bourdianos, está en principio determinada por la estructura de ese campo, por ejemplo, las asimetrías de poder, la diversidad de las fuerzas que lo componen, etc. Del mismo modo, un capital no funciona o no existe si no es en relación con un campo, de manera que el capital en conjugación con otros produce al campo y solo en este pueden ser reproducidos los capitales. El espacio en Bourdieu induce a un escenario de relaciones, mientras Fals Borda termina ocupándose de esas relaciones, pero también de las que los sujetos tienen con el territorio, aunque no tan ligado a una noción de campo como escenario de lucha.

Es así como Fals Borda se desvía de esa línea cuando decide realizar un análisis del término vereda desde la realidad de esta, para nuevamente hacer frente a lo que se encontraba representado como vereda. Esos son su campo, sus relaciones, su estructura. Junto a ello ocurre cierta sociología reflexiva propuesta por Bourdieu más tarde, ya que Fals Borda si bien no dedica gran parte de su obra a reconocer su lugar como observador, sí confronta constantemente lo que se cree sobre el campesino con la realidad que él está observando sobre el sujeto saucita.

Ambos autores realizan un análisis sociodemográfico mediante herramientas como la encuesta -con todas las disparidades de recursos en las dos investigaciones-. Bourdieu efectuó una preencuesta de observación etnográfica y luego una encuesta en profundidad que le permitió observar las variaciones y reiteraciones en las prácticas y opiniones en unidades sociales con suficiente homogeneidad (Bourdieu, 1988, p. 513), cuatro años después llevó a cabo una encuesta complementaria que le permitió poner a prueba sus teorías sobre el enclasamiento y el gusto.

En el caso de Fals Borda, las encuestas complementaron su condición cercana de habitante de Saucío, lo que le significó una mayor participación en la cotidianidad del saucita. Su encuesta incluía todo tipo de datos y censos sobre las posesiones de los habitantes de la vereda, además de la alfabetización, la diferenciación laboral por sexo, la inmigración y el rol de los jefes de hogar; también indagó por los gustos, preferencias, rutinas, etc. Gracias a esta información, el sociólogo colombiano logró establecer diversas variables entre la relación individuo-tierra, que resaltan la situación en cuanto a la posesión y el trabajo en la tierra a mediados del siglo xx, los roles y los tamaños del suelo son conjugados con las herramientas de trabajo, todo tipo de instrumentos en el hogar, el ocio y el posicionamiento de los individuos.

Por su parte, en la obra de Bourdieu, el concepto de distinción se encuentra indisolublemente ligado al de espacio, ya que este se materializa en el espacio social como escenario de diferencias,

de distinciones entre posiciones sociales, que se expresa, se retraduce, se manifiesta, se proyecta, en un espacio de diferencias. Este espacio social puede ser analizado a partir del concepto de habitus, en tanto esquema de percepción y apreciación que permite relacionar un gusto musical determinado o una práctica alimentaria con una posición social. (Bourdieu, 1988, p. 170)

Esa posición social para Fals Borda no resulta tan delimitadora de los gustos, pues para el saucita, el gusto musical o las supersticiones no tienden a variar a medida que las posiciones sociales o las diferencias entre capitales económicos son distintas.

Es importante destacar que tanto para Fals Borda como para Bourdieu, el espacio es escenario y efecto de relaciones entre individuos o agentes. Para el sociólogo colombiano, la escuela rural misma, en virtud de su ubicación, permite derivar un conjunto de relaciones y funciones en la vida de padres y niños campesinos, es decir, su existencia no puede determinarse meramente por ese 86 % de alfabetización, sino por lo que configura a través de su lugar de existencia. Esto también parece constituir un ejemplo de la función que desempeña el espacio en la vida campesina, que parece desarrollarse en relación directa con las distancias recorridas a pie (Fals Borda, 2016).

La relación espacio-agente ocurre de otra manera en la obra de Bourdieu, ya que se define al menos por tres dimensiones: volumen de capital, estructura del capital y evolución del tiempo, ya no es espacio como lugar, ocasión, condición de trabajo y territorio primordialmente. Son algunos puntos de correlación y diferenciación en cuanto al territorio:

  1. Administración subalterna (vereda) del espacio, la cual establece la primera diferencia entre el estudio de una ciudad (Bourdieu) y el de una zona rural (Fals Borda).

  2. Relación individuo-espacio, mediada por el trabajo y la interacción con la tierra (Fals Borda, 2016). Para Bourdieu es similar en este aspecto ya que manifiesta las condiciones elementales de existencia y de los condicionamientos que estas imponen (Bourdieu, 1988).

  3. Tierra como capital económico en términos bourdianos, pero no solo en materia de posesión sino de relación/explotación, que provee elevación de estatus y prestigio (entendidos como capital simbólico) (Fals Borda, 2016).

  4. La posición ecológica, como la denomina Fals Borda, es la que termina de establecer la relación individuo-espacio y evita que la posición de los individuos obedezca a meras formas de capital económico. En Bourdieu esta relación se encuentra contenida dentro del concepto de habitus.

  5. El volumen global del capital como conjunto de recursos y poderes efectivamente utilizables, a saber: el capital económico, el capital cultural y también el capital social son cruciales en la posición. Con todo, Bourdieu define el espacio social como la materialización de las relaciones de poder.

El abordaje y la cientifícidad: entre lo cualitativo y lo cuantitativo

Tanto en Bourdieu como en Fals Borda el trasfondo de la investigación es cualitativo, pero también en ambas obras existe una inclinación por complementar lo cualitativo con cifras de gran valor y a la vez de expresar lo cualitativo en cifras. El sociólogo colombiano nutre su estudio de la observación participante con recursos documentales para consolidarlo. Como hemos visto, la encuesta fue un mecanismo fundamental en ambas obras, pero además de esta, los dos autores se valieron de diversos documentos que, junto con las encuestas, les permitieron dar cuenta de las transformaciones y realidades sociales, políticas y económicas y de sus devenires culturales. Justamente, la mirada a las dinámicas culturales fue panorámica para Bourdieu al observar las opiniones y los gustos a la luz del capital cultural, mientras que para Fals Borda lo fue al observar las propiedades y usos de la tierra, volviendo un poco a lo que ya hemos planteado como la relación individuo/espacio.

En La distinción, las encuestas sucedieron en tres momentos, primero una preencuesta, luego una encuesta en 1963 sobre una muestra de 692 personas de París, y una encuesta final entre 1967 y 1968 que se extendió a 1217 personas (Bourdieu, 1988, p. 513). En ese periodo, relativamente extenso, se buscó establecer una relación entre el capital cultural y las prácticas culturales, de la cual se desprendieron las diferentes categorías ocupacionales, los orígenes sociales, entre otros.

En Fals Borda la cuestión funciona de otra manera. El colombiano se guía más por la diferenciación entre capitales económicos en personas de origen similar. Es así como, por ejemplo, la bomba de agua y el tractor eran posesiones materiales escasas y por ello determinantes de las relaciones entre los saucitas, además de las implicaciones que tenía que pertenecieran a una sola familia. Una posesión tan aparentemente simple configuraba el espacio de la vereda, y al hacerlo modificaba y establecía las relaciones sociales. Si lo colocáramos en clave de Bourdieu, la bomba de agua como capital hacía las veces de capital para el enclasamiento, que afectaba no solo a quien la poseía, sino la relación de los agentes con la vereda; se descubre entonces la relación capital-cotidianidad. En La distinción se trata de establecer principalmente la estrecha relación existente entre prácticas culturales, origen social y capital cultural como criterios de enclasamiento, lo que por supuesto termina por revelar las bases sociales del gusto (Bourdieu, 1988). Precisamente, Bourdieu se refiere a estas como

las estrategias a las que recurren los individuos y las familias para salvaguardar o mejorar su posición en el espacio social, que se manifiestan en transformaciones que afectan inseparablemente el volumen de las diferentes fracciones de clase y su estructura patrimonial. (1988, p. 134)

Este es un punto en el que Fals Borda y Bourdieu vuelven a coincidir: la estructura patrimonial y la posición, por lo que ambos autores requieren indagar por la primera.

Estos aspectos en la investigación que llevan a cabo métodos cuantitativos y cualitativos convierten tanto a Fals Borda como a Bourdieu en académicos que van tras la pista de un mito. Fals Borda lo deja claro en el prólogo a la primera edición, su intención era derribar la representación que se tenía del campesino colombiano y de su actividad: "Quería constatar si lo que se decía del hombre rural colombiano era cierto, si merecía su suerte como despreciable siervo de la gleba, si su estupidez aparente o 'melancolía indígena' era atávica, si su destino como ente subhumano era inevitable" (Fals Borda, 2016, p. 3). Bourdieu va tras la dinámica de los estilos de vida y la apropiación de los gustos, algo no muy distante de lo que prematuramente indagaba Fals Borda, ya que ambos buscan distanciarse de un determinismo establecido para no hacer otra cosa que pensar lo puramente social en términos exclusivamente sociológicos.

Es aquí cuando Bourdieu recupera lo planteado por Durkheim, cuando asume que existe una ruptura sociológica en el momento en el que se busca no acceder a una realidad objetiva e independiente de las conciencias individuales sino el esfuerzo por captar, muy por el contrario de esa realidad, las representaciones que de ella se hacen los agentes y que constituyen la nueva realidad del mundo social concebido como representación y como voluntad (Bourdieu, 1988). De esta manera, Bourdieu no solo retoma a Durkheim sino que lo radicaliza al asumir que la ciencia social misma debe acudir a las lógicas de enclasamiento para tratar de conocer la realidad social, por lo que las prenociones a las que se refería Durkheim son omnipresentes. Fals Borda llega a una conclusión similar respecto a las prenociones: él reconoce que existen, pero sabe que no necesariamente son el reflejo de una realidad. Los saucitas tienen representaciones sobre sí mismos y cuando Fals Borda aparece en su universo él también cuenta con representaciones sobre ellos, pero la realidad supera dichas representaciones, sin que ello les retire su capacidad edificadora de la realidad. Vale la pena mencionar que esto se recalca en El hombre y la tierra en Boyacá: bases sociológicas e históricas para una reforma agraria, obra en la que la conducta política obedece a lo agrario y sobre todo a sus representaciones, sus valores y su situación (Fals Borda, 1957,2009).

Primero, Fals Borda trata aspectos como los hitos del poblamiento de Saucío, la evolución de las formas de propiedad de la tierra y las relaciones laborales que ello expresa, los rasgos dominantes de la evolución de la estructura agraria, los elementos culturales-materiales de los saucitas, el inventario de flora y fauna, el sincretismo cultural asociado al mestizaje, los niveles de vida del campesino saucita (viviendas, condiciones generales, gastos, formas de empleo del dinero, el uso del tiempo libre, las instituciones más relevantes, las formas de estratificación, las formas de sociabilidad y las conexiones sociohistóricas que han permitido comprender al campesino de la época y de la vereda de Saucío, en particular). Bourdieu, desde su lugar en la sociología, no deja de preguntarse por asuntos de la misma índole: el espacio, la crítica, la cultura, el orden moral y el político, la trayectoria, el lenguaje de las apropiaciones y sus variantes, muy a su modo, pero no lejos del pensamiento de Fals Borda, termina preguntándose por las estructuras sociales incorporadas. Las diferencias parten de la distinción misma entre mundo urbano y mundo rural.

El resultado es equivalente, Bourdieu lo plantea en los siguientes términos:

Las estructuras cognitivas que elaboran los agentes sociales para conocer prácticamente el mundo social son estructuras sociales incorporadas. El conocimiento práctico del mundo social que supone la conducta "razonable" en ese mundo elabora esquemas clasificadores (o, si se prefiere, "formas de clasificación", "estructuras mentales", "formas simbólicas", expresiones todas ellas que, si se ignoran sus connotaciones, son más o menos intercambiables), esquemas históricos de percepción y apreciación que son producto de la división objetiva en clases (clases de edad, clases sexuales, clases sociales) y que funcionan al margen de la conciencia y del discurso. (Bourdieu, 1988, p. 479)

Para este autor las estructuras de una sociedad contienen los principios de división que se volverán moneda de cambio para los agentes, por lo que el sentido común se vuelve un mundo de producción de inteligibilidad y comunidad. Para Fals Borda la comunidad se juega en un espacio capital, cultural, económico y simbólico como en una tienda. Las tiendas del municipio de Saucío son una viva representación de las estructuras inmersas en la sociedad contemporánea, en Campesinos de los Andes, Fals Borda las describía de la siguiente forma:

sirven como "clubes campestres" de la localidad, donde los campesinos encuentran un recinto destinado a la venta de bebidas y alimentos. Este sector, que no es muy espacioso, forma parte de la casa en que vive la familia del propietario. Mientras que los apartamentos interiores son en parte independientes, este recinto social está abierto sobre un patio o directamente sobre la carretera. Un gran mostrador de madera separa a los clientes de la ventera, mientras que los estantes ocupan toda la pared detrás del mostrador. (2016, p. 188)

De caserío a paradero, como lo propone Fals Borda, no es otra cosa que una lógica de desclasamiento1 en la minuciosa descripción de un paisaje cultural y el hecho de tomar como eje de referencia de todo el estudio la relación ser humano-tierra. Al mismo tiempo, su interés en una comunidad veredal, le confiere a Fals Borda una riqueza argumentai geográfica mucho más explícita y con un lugar más definido que en La distinción.

Para romper con la representación existente sobre el campesino, Fals Borda acude al contacto humano como metodología implícita, solo mediante la cual entiende un mundo rural desconocido en Colombia. Su posición fue doble desde ese momento, advenedizo ante el universo a investigar, pero luego cercano, involucrado: "un nuevo hombre aldeano emergió ante mi vista al primer escarbe investigativo. Su principal característica entonces era la pasividad, es cierto; pero ello no negaba las potencialidades y los talentos que, como adormecidos, aguardaban algún estímulo para sacar a relucir" (Fals Borda, 2016, p. 4).

A partir de lo anterior, Fals Borda llega a un tema que es también transversal en la obra de Bourdieu: la educación, y más concretamente, el capital cultural.

No obstante, existe nuevamente entre ambos autores un punto de diferencia que a su vez es fuente de muchos otros: Fals Borda da preeminencia al actor social sobre las estructuras que lo condicionan y comprometen; por su parte, desde un punto de vista acorde a la sociología funcionalista, Bourdieu antepone la estructura al cualificarla a su vez como estructurante y estructurada. Con esto, responde a una concepción contemporánea, pero que a su vez se plantea dejar atrás "nociones comunes", lo que lo conduce a anteponer la estructura y a cualificarla a su vez de estructurante en cuanto estructurada. La no desaparición del individuo ante tales estructuras es otra constante en la obra del sociólogo colombiano, por esta razón se hace necesario acudir a la historia y darle un papel protagónico. Como lo expresa Jaramillo (1996), Fals Borda resalta los diversos momentos de la relación de los grupos humanos rurales con la tierra, entendida en una dimensión sociohistórica, que la despliega como hábitat, fuente de sustento, forma de vida, relación de inclusión y exclusión, origen de la pobreza y de la prosperidad.

Con una ecuación ligeramente invertida, Bourdieu establece que los esquemas clasificadores (que en Fals Borda pueden interpretarse desde las relaciones en la vereda como espacio-campo y esquema-habitus) se oponen a un sistema de enclasamiento fundado en principios explícitamente concertados, del mismo modo que las disposiciones constitutivas del gusto o del ethos, que son algunas de sus dimensiones, se oponen a la estética o a la ética:

El sentido de las realidades sociales que se adquiere por la confrontación con una forma particular de la necesidad social es lo que permite actuar como si se conociera la estructura del mundo social y el lugar ocupado en esa estructura, y, al mismo tiempo, las distancias a guardar o a mantener. (Bourdieu, 1988, p. 482)

De la realidad de la representación y el ethos saucita

Vale la pena profundizar en el concepto de ethos trabajado por Fals Borda y las representaciones propuestas por Bourdieu. En la sociología contemporánea, es Bourdieu quien se refiere a las representaciones como lógicas de enclasamiento (1988). Enclasar y representar aparecen en principio como acciones directamente relacionadas. Para este autor, los agentes son enclasantes ya que enclasan las propiedades y prácticas de los otros o de sí mismos, pero son a la vez objetos del acto mismo de enclasar, es decir, los agentes se apropian de prácticas y propiedades enclasadas y enclasables como vulgares o distinguidas, por ejemplo, que se encuentran designadas para "funcionar como signos de distinción o marcas de infamia, estigmas, y sobre todo, los nombres y los títulos que expresan la pertenencia a las clases cuya intersección define en un momento dado del tiempo la identidad social" (Bourdieu, 1988, p. 492). De manera que la lógica del enclasamiento está provista y a la vez provee a los agentes de esquemas de clasificación.

Fals Borda parte del ethos primero como concepción del mundo y luego como personalidad y conducta (2016), dicho ethos para el autor desde luego no se encuentra exento de transformaciones. Si para Bourdieu en el acto de enclasar subyacen el de estigmatizar y marcar, Fals Borda, bajo esa misma lógica, ahonda en los conflictos producto de los desajustes generacionales o más precisamente, como titula uno de sus Escritos antropológicos: clasificación y consecuencias del cambio, refiriéndose al conflicto de valores entre los saucitas, quienes una vez imbuidos en la tecnología, como el manejar un camión, consideran denigrante retornar a la agricultura (Fals Borda, 2016).

Es necesario establecer que el saucita como individuo no se opone necesariamente al agente, esto ocurre gracias al reconocimiento de la lógica práctica que tiene lugar en ambas obras. Independientemente de si se aceptan como unidades comparables o no, a lo que se quiere llegar es a que en estas investigaciones la constitución del individuo/agente pasa por la lucha contra la sobrecosificación del objeto de estudio en pro de su colocación en el mismo nivel de quien investiga. Con ello en mente, agentes y saucitas se encargan de comprender un mundo en el que son comprendidos. A partir de lo anterior, dichos agentes se encargan de caracterizar ese mundo y asignarle propiedades. Para Bourdieu, ninguna de esas propiedades en cuanto percibidas y apreciadas por referencia y como producto de otro conjunto de propiedades ya establecidas por agentes provistos de esquemas de percepción y asociación dados socialmente, quedan absueltas de funcionar como propiedades simbólicas. Fals Borda, por su parte, destaca al respecto el fenómeno religioso, insumo necesario también para Bourdieu al establecer el lenguaje y la educación religiosa. Por ejemplo, en Campesinos de los Andes es en el hogar en el que los saucitas preservan la religión con mayor fuerza:

Los saucitas disfrutan de la religión localmente como si fuera un sistema de sentimientos, es decir, con base en la relación recíproca de actitudes y valores de individuos que están unidos por la lealtad a unas mismas creencias [...]. Las imágenes sagradas son los primeros objetos que los campesinos miran al despertar en la mañana y los últimos que ven por la noche, mientras rezan antes de acostarse. Los agricultores viven rodeados de santos, sumergidos en un mundo sagrado propio de ellos. (Fals Borda, 2016, p. 245)

Del mismo modo, Bourdieu no puede evitar referirse a la religión popular, por ejemplo, pero considera que el fenómeno religioso se aleja de la casa y se encumbra hacia el sistema educativo pasando por la erudición, ya sea desde el arte hasta la música. Así, en el sistema de variables independientes termina aceptando la frecuente inviabilidad de independizar dichas variables (Bourdieu, 1988).

Para entender la noción de representación en Bourdieu son fundamentales dos dimensiones: la estructura social y la estructura cognitiva, las cuales se pueden traducir en en el binario estructura/agente. Tales estructuras se reflejan en los dos niveles de objetividad, que a su vez se concretan en el grueso de su obra bajo los conceptos de campo, habitus y capital. Estos conceptos alcanzan el terreno de las representaciones y de los valores ya que asumen que la configuración social no ocurre por azar, sino que son los agentes quienes la construyen condicionados por la percepción que estos agentes tengan de esta. Por lo que en últimas, el concepto de conocimiento práctico que de aquí se desprende (Bourdieu y Wacquant, 2005) y que es transversal (pero no exclusivo) en la obra madura de Bourdieu, remite al pensamiento de Fals Borda, quien se pregunta por lo que viene de afuera del campo, de Saucío, y los desafíos a lo establecido, que de igual manera no ocurren gratuitamente, pero que contribuyen a la explicación de dicha configuración social:

Pero la carretera y el ferrocarril también encauzaron una corriente cultural en dirección opuesta. El moderno proceso del racionalismo, que desafía lo tradicional, comenzó a penetrar en el vecindario. Algunos antiguos valores, como los de la agricultura, dejaron de ser predominantes; el vestido, la música y las creencias sufrieron algo con el contacto del mundo exterior; los periódicos de Bogotá comenzaron a venderse en la localidad. (Fals Borda, 2016, p. 36)

Entre Fals Borda y Bourdieu se encuentran en este caso los valores y la percepción de la realidad como elemento propio de la configuración de las expectativas, siendo estas elementales en ambas obras. Algo similar ocurre con la variación y la desigualdad de valores en la sociedad francesa, valores comandados por la jerarquía dominante y los agentes según su posición. En este punto se encuentra una correlación interesante entre Fals Borda y Bourdieu, aunque mientras en el primero pesa más la dimensión temporal e histórica a la hora de demostrar el peso de los valores y su transición hacia unos nuevos, para el segundo los valores son resultado de la posición de determinados agentes. En otras palabras, mientras para Fals Borda son la historia y sus procesos los que encauzan la dirección cultural y los cambios en los valores y las representaciones, para Bourdieu los cambios en los valores en la sociedad parisina obedecen más a la posición de los agentes que determinan tales cambios, por ejemplo, los profesores tienden a inluir en el interés sobre la lectura ya que portan cierta cultura legítima. Esta divergencia trae consigo el concepto de habitus bourdieano.

Las representaciones sociales en la obra de Bourdieu y el ethos en la sociología contemporánea guardan cierta proximidad con el concepto de habitus. Al tener una posición social, al pretender una legitimidad, el agente se convierte en usuario y sujeto de las representaciones, creador y creación de la realidad. De esa manera, las representaciones sociales dependen de la posición del agente y de sus volúmenes de capital; de ahí que el habitus sea, en una de sus amplias definiciones, un principio generador de prácticas y representaciones de estas. En palabras del autor:

Habitus, sistemas de disposiciones duraderas y transferibles, estructuras estructuradas predispuestas a funcionar como estructuras estructurantes, es decir, como principios generadores y organizadores de prácticas y de representaciones que pueden ser objetivamente adaptadas a su meta sin suponer el propósito consciente de ciertos fines. (Bourdieu, 2007, p. 86)

Con esta definición de habitus es posible adentrarse en el enclasamiento y establecer un contacto con la estratificación social y la posición referida por Fals Borda.

Posición social y enclasamiento

En general, se puede decir que este es el punto en el que más se asemejan los planteamientos de estos dos autores. Bourdieu acepta que los habitus como esquemas originarios de clasificación funcionan más allá de las influencias y el control voluntario, pero Fals Borda no margina este hecho tan prematuramente. Este autor no puede ocuparse meramente de la violencia simbólica o de la automaticidad de los valores a la hora de describir el enclasamiento saucita, ya que, en efecto, hubo mecanismos fácticos (en cuanto no meramente simbólicos) de posicionamiento social.

Al enclasar, el habitus orienta las prácticas, esconde una serie de valores en las maneras más automáticas de comportamiento, ofrece "los principios más fundamentales de la construcción y de la evaluación del mundo social, aquellos que expresan de la forma más directa la división del trabajo entre las clases, o la división del trabajo de dominación" (Bourdieu, 1988, p. 477). Lejos de ser una visión contradictoria a la de Fals Borda, la posición del sociólogo francés es complementaria de la perspectiva del posicionamiento social en el mundo campesino. Dada la situación del individuo saucita, Fals Borda explica la realidad de sus mecanismos de posicionamiento social desde las formas reales heredadas de la época colonial:

Mientras los blancos de la élite se volvían endógamos y los miembros de una familia española quedaban vinculados por la sangre a una familia española de condición análoga, los mestizos se convirtieron en los artesanos, los obreros, los campesinos, en una palabra, en los elementos productores de la sociedad colonial. Los chocontáes que trabajaban en los campos eran ipso facto de condición inferior. (Fals Borda, 2016, p. 176)

No todo el peso del posicionamiento social caía sobre los miembros de la élite, de hecho, hubo una paulatina transformación del pueblo indio y del español en mestizo, y los ahora descendientes de indígenas empezaron a ocupar otro tipo de posicionamientos sociales. Por esa razón, la distribución de poderes, incluyendo el simbólico, fue mucho más compleja que una simple élite española que dominaba a los indígenas, debido a un cambio de posiciones y superposiciones de nuevos niveles sobre los que ya existían (Fals Borda, 2016). Así mismo, el dominio se dirigía de todas maneras, en los términos más bourdieanos, hacia el orden de lo simbólico a medida que se hacía más complejo, pues era difícil entrar a formar parte de esta élite, aun para los españoles que venían de Europa durante los siglos siguientes a la Conquista (Fals Borda, 2016, p. 177). Jaramillo concuerda en la peculiaridad de las relaciones descubiertas por Fals Borda:

El carácter transicional de esta comunidad rural permite, precisamente, a Fals Borda, señalar que: la de Saucío no es una sociedad folk, como la ha definido Robert Redfield. Las barreras del aislamiento están derribadas, no hay jefe omnipotente, no hay tradición oral exclusiva. Y el proceso disociador ex urbis del racionalismo está en su etapa inicial. (1996, p. 62)

Ambos autores aceptan al conocimiento como determinante a la hora de definir las distribuciones de capital y los posicionamientos. Bourdieu parte de que el conocimiento es decisivo a la hora de configurar el gusto, el cual a su vez opera como una especie de sentido de orientación social, que contribuye a ajustar a los ocupantes de una plaza en el espacio social hacia las prácticas que les convienen (Bourdieu, 1988, p. 477). Para Fals Borda, dichas plazas sociales en el mundo campesino se determinaban también por la herencia de un conocimiento, aunque la configuración del gusto operaba de manera distinta, pues en el sector rural los gustos no tienden a ser tan marcadamente diferenciados. No obstante, las consecuencias de la diferenciación y el enclasamiento son las mismas que para Bourdieu, pues para el sociólogo colombiano la discriminación racial y la conciencia de clase, por ejemplo, también se desplegaban en la educación. La élite no solo se reservaba los cargos directivos, sino que sus miembros eran también los beneficiarios exclusivos de una educación liberal. Los saucitas no merecían ni recibían tal instrucción, porque pertenecían a razas inferiores y porque se creía que carecían de méritos suficientes, y que de todos modos eran incapaces de aprender y mejorar. Las escuelas estaban cerradas para esos campesinos y su acceso se encontraba terriblemente diferenciado por la doctrina religiosa (Fals Borda, 2016, p. 177), con un enclasamiento tan marcado y violento, no era necesario que dicha diferenciación se relejara plenamente en el gusto, como ocurría en la sociedad parisina descrita por Bourdieu, pero sí se comparte la diferenciación en términos de explotación económica. Del mismo modo, el sujeto campesino, independientemente de su posición o posesión de capital económico, era acreedor de supersticiones que llevaban a que "cualquiera puede relatar uno o dos cuentos acerca de acontecimientos sobrenaturales que le han ocurrido" (Fals Borda, 2016, p. 208) y dichas creencias en espíritus o espectros están fuertemente relacionadas con las de los indígenas y hechiceros chibchas, por lo que el conocimiento popular tampoco se encontraba necesariamente ligado a una noción de posición social.

Conclusiones

Se concluye que ambas obras son universales y multilaterales, tanto así que ofrecen un insumo no solo sociológico sino antropológico y, principalmente la de Fals Borda, geográfico, en el que el salto desde una sociología científica a una sociología crítica es mucho más perceptible. Ambos autores parten de criterios científicos-sociológicos, pero la realidad a la que se enfrentan es superior a sus prenociones, por lo que, tanto en La distinción, como en Campesinos de los Andes, cada elemento es una ruptura de lo concebido anteriormente. Fals Borda y Bourdieu son trayectorias del saber, no es necesario establecer una antítesis entre sus versiones jóvenes y maduras.

El resumen epistemológico lo propone Bourdieu: la ciencia social no tiene que elegir entre esa forma misma de la física social, representada por Durkheim, que está de acuerdo con la semiología social en admitir que no se puede conocer la "realidad" si no es elaborando instrumentos lógicos de enclasamiento (Bourdieu, 1988). Con ello en mente, una cosa es clara: ni Fals Borda ni Bourdieu tienen un objeto dado de antemano, pues lo van construyendo a medida que observan y participan en la investigación. Estas obras contienen anexos metodológicos que solo al ser revisados permiten entender la complejidad de empresas de tal envergadura, pues las fuentes utilizadas y los procedimientos efectuados procesan gran cantidad de información de todo tipo, por lo que desde el primer momento las dos investigaciones no son convencionales. Tampoco lo son en el sentido teórico, ya que no puede decirse que contengan una discusión sobre teoría en sí misma, pese a que avanzan enormemente en ella, así mismo, la intención de abrir el debate sobre varios conceptos es innegable. Sucede más bien que el grado de análisis sobre elementos de la cotidianidad es tan profundo, la información tan prolija y el problema enteramente un hecho sociológico, que es imposible que no quepan la discusión teórica y las reflexiones de todo tipo.

Referencias

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Este artículo se deriva de un ejercicio analítico en el cual se abordan dos autores contemporáneos y sus perspectivas teóricas y metodológicas en dos de sus obras, en el marco del desarrollo académico en la Maestría en Sociología.
Melo, J. C. (3018). Encuentros y divergencias en torno a las obras La distinción. Criterio y bases sociales del gusto y Campesinos de los Andes: estudio sociológico de Saucío. Rev. Colomb. Soc., 41(1), 51-70.
Campesinos de los Andes, Distinción, enclasamiento, Investigación Acción Participativa, Orlando Fals Borda, Pierre Bourdieu, posición social, representaciones sociales.
Tal y como la propone Bourdieu respecto al campo educativo y el laboral, y su relación con la posesión de títulos.

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Ramírez (eds.), Pierre Bourdieu (pp. 201-226). Bogotá: Proyección Siglo XXI. Instituto Latinoamericano de Altos Estudios.

Cómo citar

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Melo Bustos, J. C. (2018). Encuentros y divergencias en torno a las obras La distinción. Criterio y bases sociales del gusto y Campesinos de los Andes: estudio sociológico de Saucío. Revista Colombiana de Sociología, 41(1), 51–70. https://doi.org/10.15446/rcs.v41n1.66097

ACM

[1]
Melo Bustos, J.C. 2018. Encuentros y divergencias en torno a las obras La distinción. Criterio y bases sociales del gusto y Campesinos de los Andes: estudio sociológico de Saucío. Revista Colombiana de Sociología. 41, 1 (ene. 2018), 51–70. DOI:https://doi.org/10.15446/rcs.v41n1.66097.

ACS

(1)
Melo Bustos, J. C. Encuentros y divergencias en torno a las obras La distinción. Criterio y bases sociales del gusto y Campesinos de los Andes: estudio sociológico de Saucío. Rev. colomb. soc. 2018, 41, 51-70.

ABNT

MELO BUSTOS, J. C. Encuentros y divergencias en torno a las obras La distinción. Criterio y bases sociales del gusto y Campesinos de los Andes: estudio sociológico de Saucío. Revista Colombiana de Sociología, [S. l.], v. 41, n. 1, p. 51–70, 2018. DOI: 10.15446/rcs.v41n1.66097. Disponível em: https://revistas.unal.edu.co/index.php/recs/article/view/66097. Acesso em: 5 oct. 2022.

Chicago

Melo Bustos, Juan Camilo. 2018. «Encuentros y divergencias en torno a las obras La distinción. Criterio y bases sociales del gusto y Campesinos de los Andes: estudio sociológico de Saucío». Revista Colombiana De Sociología 41 (1):51-70. https://doi.org/10.15446/rcs.v41n1.66097.

Harvard

Melo Bustos, J. C. (2018) «Encuentros y divergencias en torno a las obras La distinción. Criterio y bases sociales del gusto y Campesinos de los Andes: estudio sociológico de Saucío», Revista Colombiana de Sociología, 41(1), pp. 51–70. doi: 10.15446/rcs.v41n1.66097.

IEEE

[1]
J. C. Melo Bustos, «Encuentros y divergencias en torno a las obras La distinción. Criterio y bases sociales del gusto y Campesinos de los Andes: estudio sociológico de Saucío», Rev. colomb. soc., vol. 41, n.º 1, pp. 51–70, ene. 2018.

MLA

Melo Bustos, J. C. «Encuentros y divergencias en torno a las obras La distinción. Criterio y bases sociales del gusto y Campesinos de los Andes: estudio sociológico de Saucío». Revista Colombiana de Sociología, vol. 41, n.º 1, enero de 2018, pp. 51-70, doi:10.15446/rcs.v41n1.66097.

Turabian

Melo Bustos, Juan Camilo. «Encuentros y divergencias en torno a las obras La distinción. Criterio y bases sociales del gusto y Campesinos de los Andes: estudio sociológico de Saucío». Revista Colombiana de Sociología 41, no. 1 (enero 1, 2018): 51–70. Accedido octubre 5, 2022. https://revistas.unal.edu.co/index.php/recs/article/view/66097.

Vancouver

1.
Melo Bustos JC. Encuentros y divergencias en torno a las obras La distinción. Criterio y bases sociales del gusto y Campesinos de los Andes: estudio sociológico de Saucío. Rev. colomb. soc. [Internet]. 1 de enero de 2018 [citado 5 de octubre de 2022];41(1):51-70. Disponible en: https://revistas.unal.edu.co/index.php/recs/article/view/66097

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